Caraguatay atraviesa una fuerte crisis institucional y de servicios desde la asunción de la intendenta interina Norma Graciela Gularte, de La Libertad Avanza, tras la licencia del intendente Mario Peyer. La gestión inicial de Gularte ha dejado al municipio prácticamente paralizado: la recolección de residuos está interrumpida, servicios básicos sufren retrasos y los vecinos deben enfrentar la acumulación de basura en las calles, mientras el personal municipal denuncia despidos y hostigamiento político.
El caso más visible es el despido de Nancy Lezcano, directora de Acción Social, notificado el 19 de marzo y comunicado al día siguiente. La exfuncionaria denuncia irregularidades y falta de explicaciones, calificando la medida como arbitraria. Desde el Concejo Deliberante, el presidente Gustavo Fleitas advierte sobre un clima de “cacería de brujas” y expresa su preocupación por posibles nuevas desvinculaciones en el municipio.
La recolección de residuos quedó suspendida el 20 de marzo debido a la imposibilidad de acceder a los camiones y herramientas necesarias. Esta interrupción afecta a toda la localidad y ha generado quejas de los vecinos por la acumulación de basura, que se amontona en calles y espacios públicos, agravando el malestar ciudadano en medio de un escenario político convulsionado.
La falta de servicios no se limita a la basura. Vecinos y empleados municipales alertan sobre dificultades en otras funciones esenciales, mientras crecen los rumores de tensiones internas y medidas de ajuste impulsadas por la intendenta interina. La comunidad se encuentra en un estado de incertidumbre ante un municipio que parece paralizado por conflictos políticos y administrativos.
La Libertad Avanza se abstuvo frente a un proyecto del Senado en defensa de la Memoria, la Verdad y la Justicia, exponiendo una contradicción difícil de ignorar: representantes que llegaron a sus bancas gracias a la democracia optaron por no acompañar una declaración que reivindica justamente ese sistema. En ese contexto, la Cámara Alta aprobó la iniciativa, impulsada días atrás, con el respaldo de 49 legisladores, dejando al oficialismo completamente aislado.
El proyecto fue presentado por el senador Eduardo ‘Wado’ de Pedro, integrante de H.I.J.O.S., quien pidió su tratamiento sobre tablas durante la sesión. El texto aprobado reafirma el compromiso con la memoria sobre la última dictadura cívico-militar, condena el terrorismo de Estado y sostiene la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad, pilares del consenso democrático desde 1983.
Desde el oficialismo, la bancada encabezada por Patricia Bullrich intentó impulsar una versión alternativa del texto que eliminaba referencias a “Memoria, Verdad y Justicia” y evitaba mencionar el terrorismo de Estado. La propuesta fue rechazada por el resto de los bloques, lo que derivó en la abstención libertaria. La única excepción fue el senador Luis Juez, quien se apartó de su espacio y votó a favor.
La sesión estuvo atravesada por tensiones, cruces y un intento fallido de consenso que dejó al descubierto la distancia entre el oficialismo y el resto de las fuerzas políticas. Mientras la mayoría sostuvo una postura firme en defensa de la memoria histórica, la negativa a acompañar el texto original profundizó el aislamiento libertario en una votación cargada de simbolismo.
Gobernar es, ante todo, fijar prioridades. No como una definición abstracta ni como una consigna vacía, sino como una práctica concreta y cotidiana: administrar recursos que siempre son escasos y decidir, en ese marco, qué se prioriza cuando no alcanza para todo. Gestionar implica, por lo tanto, ordenar, organizar y disponer con criterio político, interpretando las necesidades de cada momento histórico y actuando en consecuencia, y, para decirlo de manera directa, parafraseando aquella consigna que marcó una época de Bill Clinton: ¡son las prioridades, est*pid*!
Un ejemplo claro de esta lógica se vio en los turbulentos días de 2002, cuando la Argentina atravesaba una de sus crisis más profundas. En ese contexto, el Estado nacional debió administrar recursos mínimos con un esquema de prioridades explícito: primero los jubilados, luego los planes alimentarios y el programa Jefes y Jefas de Hogar, y recién después el resto de los gastos. Ese orden no era casual ni técnico: era una decisión política orientada a sostener la paz social y atender lo urgente.
Aquella experiencia, plasmada en un programa mensual de caja, mostró que incluso en escenarios extremos es posible gobernar con un rumbo definido. No resolvía ningún problema estructural, pero establecía un criterio claro: proteger a los más vulnerables en primer lugar. Esa enseñanza sigue vigente, especialmente en contextos donde la escasez vuelve a ser protagonista.
Hoy, esa discusión reaparece con fuerza. Gobernar vuelve a ser decidir a quién se cuida cuando los recursos faltan, qué políticas se sostienen cuando la economía se contrae y desde qué lugar actúa el Estado frente a la incertidumbre social. No es una discusión teórica, sino profundamente práctica, que se refleja en cada medida concreta.
En Misiones, esa lógica se expresa en decisiones concretas para amortiguar el impacto de la crisis. Aun perdiendo alrededor de 40 mil millones de pesos por mes por la caída real de ingresos —tal como advirtió el ministro Adolfo Safrán—, la provincia sostiene herramientas clave para evitar un mayor deterioro social. En un contexto donde las ventas en supermercados cayeron un 7,6% interanual real en enero, una de las peores cifras del país, programas como los “Ahora” buscan mantener en movimiento el consumo y darle aire al comercio local.
En ese mismo sentido, el sostenimiento del Boleto Estudiantil Misionero (BEM) no es un detalle menor, sino una política estructural: para miles de familias representa la posibilidad concreta de que sus hijos sigan estudiando. A la par, la salud pública continúa siendo un pilar ineludible, mientras se implementan medidas de alivio como la refinanciación de deudas para trabajadores, jubilados y pensionados, junto con la actualización de asignaciones familiares y ayuda escolar para sostener ingresos golpeados por la inflación. El subsidio a la energía, por su parte, evita que las tarifas queden fuera del alcance de hogares y pequeños comercios.
Pero donde también se ve con claridad una prioridad es en el acompañamiento a la producción y la economía real. Misiones sostiene el apoyo a emprendedores, pequeños comercios y actividades productivas del interior, que son las que mantienen vivo el entramado económico cotidiano. Esto cobra aún más relevancia frente a decisiones nacionales que van en sentido contrario. La desregulación del mercado de la yerba mate, con la pérdida de herramientas del INYM y la eliminación de precios de referencia, dejó a miles de productores expuestos a los sectores más concentrados. El impacto no es abstracto: se resiente la rentabilidad de la chacra, se achica el circulante y se debilita una de las principales bases económicas de la provincia.
Estas decisiones no responden a un contexto de abundancia, sino todo lo contrario. Misiones administra escasez. La caída de recursos impacta en la gestión cotidiana, limita la obra pública y tensiona las negociaciones salariales. Sin embargo, incluso en ese escenario adverso, hay una orientación definida: sostener servicios, ingresos y herramientas que amortigüen el impacto social.
Ese esfuerzo cobra aún más dimensión si se observa el recorrido reciente. Entre 2018 y 2024, la economía misionera acumuló un crecimiento del 5,9%, muy por encima del 0,1% registrado a nivel nacional. Esa resiliencia, sin embargo, no alcanza para blindarse frente a una macroeconomía que enfría el consumo, reduce la recaudación y paraliza decisiones de inversión.
El problema se profundiza cuando las políticas de ajuste no vienen acompañadas de una mejora que compense el costo social. Con el consumo deprimido, la actividad estancada y un malestar que crece en lo cotidiano, la promesa de un futuro mejor pierde fuerza frente a las dificultades del presente. En ese escenario, la política deja de ser un debate ideológico y se vuelve una cuestión concreta de vida diaria.
La provincia de Misiones atraviesa un escenario financiero complejo marcado por una fuerte caída en los recursos públicos. El ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, confirmó que la merma alcanza aproximadamente los 40.000 millones de pesos mensuales, producto de la recesión económica nacional que impacta tanto en la coparticipación federal como en la recaudación propia. Esta situación genera un estrés financiero que obliga al Estado a reorganizar sus prioridades.
Según explicó Safrán, la disminución de recursos se ubica entre el 10% y el 20% en los últimos meses, en línea con la retracción de la actividad económica. La caída en el consumo y en las ventas repercute directamente en la recaudación impositiva, reduciendo los fondos disponibles para sostener el funcionamiento del Estado provincial y sus políticas públicas.
Frente a este contexto, el Gobierno provincial avanzó con un plan de austeridad, que profundiza medidas aplicadas desde meses anteriores e incluye la prohibición de compra de vehículos —salvo en áreas esenciales—, la suspensión de nuevos ingresos en sectores específicos y la limitación de pases a planta permanente. Estas medidas buscan contener el gasto y garantizar el cumplimiento de las obligaciones básicas, especialmente el pago de salarios.
En paralelo, la situación también impacta de lleno en los municipios. El ministro Coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, advirtió que la caída en la coparticipación federal ronda entre el 7,8% y el 8% en el inicio de 2026. Esta retracción condiciona las finanzas locales, obligando a las comunas a priorizar servicios esenciales como recolección de residuos, mantenimiento urbano y apoyo a instituciones educativas.
Además, los municipios enfrentan una baja significativa en la recaudación propia, con niveles de mora que superan el 30% o 40% en el pago de tasas. Esta situación responde a la pérdida del poder adquisitivo de los contribuyentes y a las dificultades del sector comercial, que en muchos casos derivan en el cierre de establecimientos. Como consecuencia, varias gestiones locales debieron reprogramar obras públicas y concentrar recursos en demandas urgentes.
En este escenario, tanto la provincia como los municipios coinciden en que la clave pasa por sostener una administración prudente de los recursos disponibles. La combinación de menores ingresos, alta inflación y caída de la actividad económica configura un panorama desafiante, sin soluciones inmediatas, donde el equilibrio fiscal y la continuidad de los servicios básicos se vuelven los principales objetivos de gestión.
El próximo jueves por la mañana se realizará el lanzamiento de la 4° edición del Bono Estudiantil, el programa impulsado por el Ministerio de Desarrollo Social, la Mujer y la Juventud, a través de la Subsecretaría de la Juventud, en conjunto con el Instituto Provincial de Loterías y Casinos (IPLyC). La actividad tendrá lugar en el Centro del Conocimiento de Posadas, donde se hará entrega de los cupones a las instituciones educativas que participen del evento.
A partir de esa instancia, los bonos serán distribuidos de manera equitativa entre los estudiantes participantes, según la matrícula de cada institución, a través de la Subsecretaría de la Juventud y las direcciones de Juventud municipales. En aquellos municipios que no cuenten con dirección de Juventud, el intendente deberá designar a una persona responsable para garantizar la correcta distribución de los bonos.
Cada bono tendrá un valor de $3.000, y lo recaudado será destinado íntegramente a financiar los proyectos de cada curso. Quienes adquieran el bono, además de colaborar con los estudiantes, participarán de un sorteo con importantes premios a fin de año. De esta manera, estudiantes de toda la provincia podrán generar recursos para afrontar gastos clave de su egreso mediante la venta de bonos solidarios y la participación en un sorteo final.
Los fondos recaudados podrán destinarse a la compra de indumentaria escolar (buzos y chombas), la organización de la fiesta de recepción, la participación en la Estudiantina, el viaje de egresados, la adquisición de equipamiento para los cursos y otras necesidades de uso comunitario. De esta manera, además de brindar apoyo económica, la iniciativa busca promover valores como la organización, la autogestión y la administración responsable de los recursos, constituyéndose en una oportunidad significativa para los estudiantes en el actual contexto económico.
Al respecto, la subsecretaria de la Juventud, Astrid Baetke, destacó que “el bono estudiantil es una gran oportunidad para que los jóvenes se organicen, generen recursos para sus proyectos y fortalezcan el trabajo en equipo en un momento clave de sus vidas”.
Finalmente, desde la organización recordaron la importancia de conservar el bono, ya que será requerido por el IPLyC al momento de efectivizar la entrega de premios. Para más información, se puede consultar las redes sociales de la Subsecretaría de la Juventud: Instagram (@misionesjuventud) y TikTok (@misionesjuventudok).
El consumo acumula tres meses de retrocesos y un descenso del 1,7% en el inicio de 2026. La caída del IVA, el crédito y los alimentos refleja un escenario crítico para los hogares argentinos, que aún no logran recuperar su poder adquisitivo.
El consumo volvió a mostrar debilidad en el inicio de 2026. En febrero registró una caída interanual del 1,9 por ciento, lo que marcó el tercer mes consecutivo en retroceso. El descenso acumulado en el primer bimestre fue de 1,7 por ciento, según el Índice de Consumo Privado de la Universidad de Palermo.
El dato confirma que, pese a cierta estabilidad macroeconómica y a la desaceleración de la inflación, la recuperación del gasto de los hogares sigue siendo frágil en medio del contexto económico nacional complejo que golpea a las familias argentinas.
La contracción del consumo se reflejó en distintos indicadores clave. La recaudación del IVA, ajustada por inflación, cayó 3,5 por ciento interanual en febrero, mientras que el patentamiento de automóviles retrocedió 3,4 por ciento. En alimentos, el consumo de carne vacuna bajó 14,7 por ciento en enero y la carne aviar cayó 11,5 por ciento.
Cambios en la estructura del gasto familiar
El informe advierte también sobre la pérdida de dinamismo en el crédito al consumo. Las compras con tarjeta crecieron apenas 5,8 por ciento interanual en febrero y acumularon una suba de 8,7 por ciento en el bimestre, muy por debajo del 51,6 por ciento registrado en 2025. En este sentido, las tasas elevadas y la cautela de los consumidores explican la desaceleración.
Otros sectores muestran señales de enfriamiento. El segmento de recreación y turismo evidenció estancamiento hacia el cierre del período, con caídas en patios de comida y asistencia a cines. Mientras que, algunos nichos exhibieron dinamismo, como la venta de motocicletas, que creció 72,3 por ciento interanual en febrero.
El poder adquisitivo aún no se recupera
En paralelo, un informe de NielsenIQaporta una mirada de mediano plazo con un escenario más optimista. Según la consultora, el consumo masivo logró recuperarse dos por ciento en 2025 tras el desplome del 16 por ciento en 2024, y se espera que continúe creciendo en los próximos años, aunque de manera moderada.
La economía creció cuatro por ciento en 2025 y las proyecciones apuntan a una expansión cercana al tres por ciento anual hacia adelante. Además, la inflación mostró una fuerte desaceleración y cerró en 31 por ciento el año pasado, con estimaciones de 25 por ciento para 2026 y cerca del 20 por ciento en 2027.
Sin embargo, estos avances no se traducen de forma inmediata en una mejora del consumo. El poder adquisitivo de los hogares aún se recupera lentamente, con ingresos por debajo de niveles anteriores y una recomposición salarial desigual entre sectores.
En esta línea, el estudio señala que el consumo masivo inició 2025 con una fuerte recuperación en todos los rubros, pero perdió fuerza en el segundo semestre. Algunos sectores incluso mostraron caídas, lo que refleja la fragilidad de la demanda en un escenario de transición económica.
En medio de un contexto económico marcado por la recesión a nivel nacional, la multinacional McDonald’s apuesta a la ciudad de Posadas con la apertura de un nuevo local y la generación de 60 puestos de trabajo. La convocatoria, impulsada en conjunto con la Oficina de Empleo municipal, representa una oportunidad concreta de inserción laboral, especialmente para jóvenes que buscan su primera experiencia.
El proceso de selección se llevará adelante en etapas y tendrá un fuerte enfoque inicial en postulantes de entre 18 y 23 años, franja en la que se prevé cubrir alrededor de 45 vacantes. Según informaron desde el municipio, esta decisión responde a lineamientos de la franquicia, que prioriza perfiles jóvenes para tareas operativas dentro del establecimiento. En una segunda instancia, se incorporará a personas de entre 16 y 18 años, siempre respetando las normativas laborales vigentes.
Las posiciones disponibles abarcan distintas funciones esenciales para el funcionamiento del local. Entre ellas se incluyen atención al cliente, manejo de caja, trabajo en mostrador, preparación y armado de alimentos, tareas de limpieza, mantenimiento y apoyo logístico. Se trata de roles que no requieren experiencia previa, pero sí compromiso y disposición para el trabajo en equipo.
Uno de los requisitos excluyentes será contar con el curso de manipulación de alimentos aprobado y el carnet habilitante vigente. Además, desde la Oficina de Empleo se dará prioridad a quienes ya integran la base de datos municipal y han participado en capacitaciones vinculadas al mundo laboral, como talleres de armado de currículum, orientación y desarrollo de habilidades.
Desde el municipio destacaron que esta iniciativa se da en un contexto de alta demanda laboral, donde cada oportunidad cobra especial relevancia. Solo en los primeros meses del año, la Oficina de Empleo registró más de 600 atenciones y logró la inserción laboral de más de 60 personas. En ese marco, la llegada de McDonald’s a Posadas no solo implica una expansión comercial, sino también un impulso al empleo joven en tiempos de incertidumbre económica.
En política, como en la vida, los cambios suelen ser silenciosos: pequeñas señales se van acumulando hasta que un episodio los hace visibles. Eso fue exactamente lo que ocurrió con el #DeslomarseGate. La polémica por el viaje de la esposa de Manuel Adorni en el avión presidencial a Nueva York no fue un hecho aislado, sino la gota que colmó el vaso, potenciada además por la frase del jefe de gabinete: “deslomarse”, que chocó de frente con la realidad cotidiana de millones de argentinos, que sí lo hacen. Por eso, como dicen hoy en las redes, “entró la balubi”: el hecho impactó de lleno en la línea de flotación del gobierno y marcó, de manera simbólica, el fin de la segunda “luna de miel”. Porque cuando la economía funciona, muchas cosas se perdonan; cuando no, cualquier detalle impacta.
El episodio, por supuesto, no explica por sí solo el cambio de clima. Pero sí ayuda a entenderlo. Para varios analistas, lo que empieza a verse es el posible final de la segunda “luna de miel” del oficialismo. Esa etapa había comenzado después del triunfo electoral de octubre de 2025, cuando el gobierno consiguió una victoria legislativa amplia que revitalizó políticamente a la gestión. Después de meses iniciales marcados por la incertidumbre económica y algunas turbulencias políticas, ese resultado electoral le devolvió impulso al proyecto de Javier Milei. Durante el verano, con el dólar relativamente estable y sin grandes sobresaltos institucionales, parecía abrirse un período de mayor tranquilidad.
Pero marzo empezó a mostrar otra dinámica. La gira a Nueva York, organizada en el marco de la llamada “Argentina Week” para atraer inversiones, terminó quedando en segundo plano frente a una polémica inesperada. La noticia de que Bettina Angeletti, pareja de Manuel Adorni, había viajado en el avión presidencial junto a la comitiva generó críticas inmediatas. Y cuando el propio funcionario intentó explicar la situación con la frase “vengo a deslomarme”, lo que buscaba ser una defensa terminó teniendo el efecto contrario.
La expresión se volvió viral en cuestión de horas. Para muchos usuarios en redes sociales, la idea de “deslomarse” en una gira oficial por Nueva York contrastaba demasiado con la realidad cotidiana de millones de argentinos. La frase empezó a circular en memes, comentarios irónicos y publicaciones críticas.
Un informe de la consultora Enter Comunicación dimensionó ese impacto. En menos de 72 horas, las menciones en redes sobre el tema crecieron un 1.122%: pasaron de poco más de 16 mil a más de 206 mil publicaciones. El análisis detectó además que el 68% del sentimiento en la conversación digital era negativo. Los hashtags vinculados a Manuel Adorni, al avión presidencial y al viaje a Nueva York dominaron las tendencias. Y el diagnóstico de los analistas fue claro: el problema no fue el costo del traslado sino el golpe simbólico a la autoridad moral del discurso oficial contra los privilegios de la “casta”.
El contexto tampoco ayudó. La polémica estalló pocos días después de que Javier Milei proclamara la “moral como política de Estado”. Y además había un antecedente difícil de ignorar: en agosto de 2024 el propio Manuel Adorni había anunciado un decreto que prohíbe los viajes particulares en aeronaves públicas. A eso se suma lo que establece la ley de ética pública: los bienes del Estado no pueden utilizarse en beneficio personal ni de familiares de funcionarios.
Pero en política casi nunca los escándalos nacen de la nada. Lo más habitual es que funcionen como la última ficha de un dominó que ya venía cayendo. La historia muestra que las sociedades suelen indignarse más por las faltas morales de sus dirigentes cuando esas faltas se combinan con otras frustraciones, especialmente económicas. Cuando la economía funciona, muchas cosas se perdonan. Cuando no, cualquier gesto adquiere otro significado.
Algo parecido ocurrió con la famosa foto del cumpleaños de Fabiola Yañez durante la presidencia de Alberto Fernández. El episodio fue potente porque chocaba con las restricciones que vivía la sociedad en plena pandemia. Pero su impacto político se volvió realmente devastador en un contexto donde la economía ya venía deteriorándose y la confianza pública estaba en caída.
Hoy el frente económico vuelve a ser un factor central. La inflación se mantiene cerca del 3% mensual y acumula ya nueve meses de interrupción en la tendencia descendente. La actividad económica sigue débil, el consumo permanece retraído y la recaudación nacional cayó casi 10% en febrero. Ese dato complica el objetivo de superávit fiscal y reabre tensiones con los gobernadores por la distribución de recursos.
Algunos economistas empiezan a describir el momento como un escenario de estanflación: una economía que no logra reactivarse mientras la inflación sigue siendo elevada. Ese deterioro también parece haber impactado en el tono político del propio Javier Milei, que en las últimas semanas volvió a protagonizar cruces públicos con empresarios como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla.
Las encuestas empiezan a reflejar ese cambio de clima. Un estudio de Brújula Social difundido en marzo de 2026 ubica la imagen negativa del gobierno en 54,8%, mientras que el 40,2% de los consultados califica la gestión como “muy mala”. La valoración positiva alcanza el 37,2%. Además, desde septiembre de 2025 el Presidente habría perdido cerca de siete puntos de apoyo.
El dato llama la atención porque llega pocos meses después de la victoria legislativa del oficialismo. Según el consultor Juan Adaro, director de Pulso Research, la imagen pública de Javier Milei siempre fue particularmente “elástica”: sube y baja con rapidez según el contexto político y económico.
Parte de esa volatilidad puede explicarse por la distancia entre los anuncios macroeconómicos y la experiencia cotidiana de la gente. Desde el Gobierno se insiste en que el orden fiscal y las reformas estructurales sentarán las bases del crecimiento futuro. Pero en el día a día muchas familias siguen enfrentando consumo limitado, ingresos deteriorados y mercados laborales inestables.
Ese desfasaje aparece en otro dato interesante de la encuesta: por primera vez desde el inicio de la gestión, quienes responsabilizan al gobierno actual por la situación económica superan a quienes culpan principalmente a la administración anterior. El 46,9% atribuye el escenario negativo a decisiones actuales, mientras que el 41,6% lo vincula con la herencia recibida. El argumento de la “herencia”, que durante buena parte de 2024 y 2025 funcionó como explicación política del ajuste, empieza a perder fuerza.
Ese clima también se siente en las provincias. En Misiones, como en gran parte del país, la combinación de ajuste fiscal, caída del consumo y reducción de transferencias nacionales obliga a administrar una ecuación cada vez más ajustada: menos recursos disponibles y mayores demandas sociales. En ese contexto, el gobernador Hugo Passalacqua firmó el Decreto 375 que prohíbe la compra de vehículos para la administración pública provincial hasta diciembre de 2026, con excepciones para áreas esenciales como salud y seguridad.
Al mismo tiempo, la provincia intenta generar nuevas oportunidades económicas. La reciente misión institucional en Perú para promocionar el vuelo entre Lima y Puerto Iguazú busca fortalecer el turismo internacional, un sector cada vez más relevante para la economía regional.
La política argentina tiene una larga historia de cambios bruscos en el humor social. Ninguna tendencia es irreversible. Pero cuando empiezan a acumularse señales —economía que no despega, encuestas más críticas, errores que se vuelven símbolos— algo en el clima colectivo empieza a moverse.
Tal vez el período de indulgencia que siguió al triunfo electoral de 2025 comienza a mostrar señales de desgaste. Y cuando ese clima se modifica, cuando un episodio aparentemente menor logra condensar frustraciones acumuladas, la sensación es que algo impactó, es que entró la balubi.
La sociedad de la modernidad líquida nos ha impuesto la costumbre a un tiempo veloz, haciéndonos creer que las cosas no deben durar mucho, de que van a aparecer nuevas oportunidades que van a devaluar las existentes. Esto sucede en todos los aspectos de nuestra vida. Sucede incluso en la política, en donde se pretende instalar que aquello que se mantiene en el tiempo debe ser mal visto. Falazmente, se busca imponer la palabra “perpetuidad” por sobre “continuidad”. Tiene cierta lógica porque lo que continúa está legitimado por algo o por alguien.
La vida líquida, de acuerdo a la concepción baumeana, se encuentra atravesada por el individualismo y todo se ha convertido en algo temporal e inestable. La filosofía de vida y los valores han cambiado radicalmente en estos últimos tiempos, a causa de los cambios políticos y sociales. En este contexto, el ser humano viene tratando de encontrar la manera de explicar la realidad.
Esta búsqueda ha ido evolucionando a lo largo de la historia de la humanidad, desde la época de los griegos, donde lo más importante consistía en ser un buen ciudadano, hasta la actualidad en donde hemos dicho que reina el individualismo.
El heredero de la Escuela de Frankfurt, Byung Chul-Han, destaca que en tiempos actuales todo se reduce al corto plazo. Hoy se impone que toda necesidad debe ser satisfecha de inmediato. No tenemos paciencia para una espera en la que algo pueda madurar lentamente. Lo único válido es el afecto a corto plazo, el éxito veloz. Con esta lógica, las acciones se acortan y se convierten en reacciones. Las experiencias se reducen a vivencias. Los sentimientos se empobrecen en la forma de emociones o afectos. Con estos elementos, la realidad se encuentra atravesada por sesgos.
Si bien es cierto que transformación digital trajo avances positivos para la vida cotidiana: derribó fronteras, acortó los tiempos, conectó a las personas y permitió universalizar el conocimiento. También ha impactado de manera negativa en algunos ámbitos, permite manipular realidades afectando directamente a las sociedades. La política es uno de ellos. Los algoritmos permitieron crear realidades atravesadas por sesgos, dicho de otra forma, realidades virtuales que no existen.
Existe una gran parte de operadores políticos que optimizan el uso de los algoritmos para crear, instalar y hacer creer que estas realidades virtuales son verdaderas. Noticias falsas, trolls y otros tantos recursos son utilizados por dirigentes que, ante la falta de propuestas e ideas, apelan al uso de estas herramientas de manipulación para sacar réditos políticos.
La política es palabra, es negociación, y también son gestos. Gestos polisémicos que engloban un mensaje muchos más potente y profundo que lo que se dice. No nos estamos refiriendo al lenguaje no verbal: la expresión de los ojos, la posición de las manos o la ropa con la que se viste. Nos referimos a los gestos que albergan una intención política y dan señales respecto hacia adonde va un gobierno.
Las señales, en la medida que son interpretadas y entendidas, consiguen desesperar a los adversarios ya que erosionan sus argumentos y socavan la confianza de sus ataques previos. Persiguen pequeñas victorias sistemáticas que marcan un rumbo y amplían paulatinamente los principales pilares de un gobierno que no se deja arrastrar por los ataques permanentes de sectores que, ante la ausencia de propuestas superadoras, buscan erosionar la confianza pública generando caos e implantando mensajes de odio.
Las señales nos desvelan valores que los gobiernos quieren imprimir a su gestión y al proyecto político que encarnan.
Las señales del Misionerismo
El Gobierno misionerista ha empezado a mostrar señales que definen su agenda futura y posicionamiento. Para empezar a comprenderlas, debemos detenernos en dos discursos del gobernador Hugo Passalacqua: el primero, el pronunciado el durante el acto del 9 de julio del año pasado. En aquella oportunidad, Passalacqua enfatizó en que “hay que construir en base al amor, la fraternidad, el respeto, la igualdad de oportunidades, ser austeros y ejemplares. Las generaciones que vienen nos están mirando qué hacemos”. Seguidamente recitó el poema Conjetural de Jorge Luis Borges:
Zumban las balas en la tarde última. Hay viento y hay cenizas en el viento, se dispersan el día y la batalla deforme, y yo Francisco Narsiso Laprida, huyendo con mi carruaje oigo los cascos de mi caliente muerte que me busca con jinetes.
Al fin me encuentro con mi destino sudamericano.
Ya el primer golpe, ya el duro hierro que me raja el pecho, el íntimo cuchillo en la garganta.
Tras finalizar, manifestó: “así terminaron los tiempos de odio de aquella época, no lo repitamos”. Y agregó: “Estamos juntos, cuidémonos entre todos, seamos felices, disfrutemos de la maravilla de Misiones en paz, en concordia, cuidando la identidad misionera ante todo”.
El segundo discurso es más reciente y fue pronunciado el 2 de marzo durante la inauguración del ciclo lectivo 2026 en la Escuela Primaria Nº 939 de San Javier. Allí el primer mandatario expresó: “yo aspiro a que no haya tensión, que no haya malas palabras, que no haya ofensas. Me parece que no da, y menos en este momento de dificultades.” En ese sentido, alertó sobre los mensajes negativos: “no pidamos después una sociedad amorosa si le metemos mensaje de odio todo el día. No esperemos una sociedad tierna si todo el tiempo hay descalificaciones”, y subrayó: “hoy más que nunca necesitamos diálogo, respeto y amor. El cariño va a vencer a los que siembran odio”.
Pero no debemos detenernos solamente en los discursos para comprender este momento histórico. Passalacqua viene tomando una serie de decisiones que deben ser tomadas como señales claras desde el Misionerismo hacia la gente.
En materia impositiva, desde el año pasado, la Provincia ha desplegado una batería de medidas de alivio fiscal para los diferentes sectores de la economía doméstica. No es un dato menor, en un contexto en donde la recaudación y la coparticipación se desploman pero las responsabilidades del Estado Provincial se mantienen: no se puede dejar de financiar al sistema de salud, ni la seguridad, ni la educación, ni las obras de infraestructura, ni se puede dejar de asistir a los sectores productivos que ven como se hunden los indicadores que marcan el pulso de la actividad económica. ¿Se podría deslindar de responsabilidades? Si, pero no forma parte del ADN del Misionerismo, desde donde se remarcado hasta el cansancio, y demostrado, que se puede lograr equilibrio fiscal sin trasladar el peso del ajuste hacia la gente. La contracara es palpable: sin financiamiento del sistema de salud, aparecen ejemplos como el Hospital Garrahan; sin financiamiento de la seguridad, crece el delito porque hay menos patrulleros en las calles; sin financiamiento de la educación, aparecen los ejemplos de las marchas universitarias en todo el país en donde docentes y estudiantes piden más presupuesto para las universidades; sin financiamiento para obras de infraestructura, podemos ver rutas destruidas que aumentan exponencialmente el riesgo de siniestros viales, y por último, si se descuidan a los sectores productivos vemos el descalabro que se produce en la industria nacional con cientos de fábricas que cierran y miles de trabajadores que quedan en la calle, y también podemos ver lo que pasan con las economías regionales. No hay que ir muy lejos para ver en primera persona lo que pasa con la yerba mate y la foresto industria.
En lo que respecta a la estructura del Estado, Passalacqua también ha dado señales claras: el inicio de un plan de modernización que se tradujo en la eliminación de más de 100 cargos jerárquicos, la suspensión de ingresos de agentes al ámbito de la administración pública y la prohibición de compras de vehículos para uso oficial a excepción de ambulancias y patrulleros, dan cuenta ello. Pero esto no termina ahi, fuentes cercana al Gobierno afirman que continuarán los anuncios de este tipo.
Desde el Misionerismo también se ha dado un señal bien nítida respecto a cómo pararse frente a un escenario complejo e incierto como el que atraviesa la Argentina que padece brutal enfriamiento de la economía traducido en caída del consumo, parálisis de la actividad y caída estrepitosa de la recaudación en todos los niveles: nacional, provincial y municipal. Lejos de quedarse en sólo en reclamos y esperando que la salvación venga por parte de la Nación -cosa que no va a pasar-, el Gobierno se mueve para la búsqueda permanente de soluciones. Da cuenta de ello el financiamiento obtenido por la Provincia para poder llevar adelante una obra monumental como la línea de 132 kv que unirá Oberá con Alem y generará un alto impacto en lo que respecta a la matriz energética del la Zona Centro de Misiones. La obra está valuada en 75 millones dólares y será financiada con fondos provenientes de la CAF.
En la misma línea, la semana pasada dejó un hecho importante: una comitiva encabezada por el gobernador Passalacqua desembarcó en Perú, en lo que se leyó como la consolidación de una estrategia provincial para consolidar a Iguazú como un destino internacional a través de la conexión aérea con Lima.
En tierras incaicas, el mandatario misionero presentó el destino Misiones ante más de 100 operadores del trade turístico peruano y firmó convenios para la promoción turística de la provincia.
Otra de las grandes noticias de la semana fue el anuncio, por parte del Vialidad Provincial, de la pavimentación de la Ruta Provincial 15, que una primera etapa se desarrollará entre la Ruta Provincial 2 y Colonia La Flor, en una zona cercana a los Saltos del Moconá. El proyecto final planea unir la ruta provincial 2 con la ruta nacional 12, pasando por la ruta nacional 14.
El presidente de Vialidad, Nicolás Mazal Bazán detalló que el proyecto demandará una inversión cercana a los 10 mil millones de pesos y tendrá un plazo estimado de ejecución de 12 meses. La obra será financiada a través de un Convenio de Mutuo de Asistencia Financiera con el Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional.
Las señales libertarias
La Libertad Avanza llegó al poder con la promesa de un verdadero cambio radical: luchar contra la casta y terminar con los privilegios de la clase política. Lo cierto es que el presente dista mucho de aquella esperanza germinada en más de la mitad de los argentinos: lo que se observa es un país sin rumbo, con una economía muy débil y al borde del colapso y, por si faltara poco, una dirigencia enredada en internas y escándalos.
El jefe de Gabinete argentino, Manuel Adorni, quedó en el centro de una polémica política y mediática tras conocerse detalles de viajes recientes que generaron cuestionamientos sobre el uso de recursos vinculados al Estado y la participación de su esposa en una comitiva oficial.
El episodio que detonó la controversia se produjo luego de que se revelara que Bettina Angeletti, esposa del funcionario, viajó a Nueva York en el avión presidencial junto a la delegación oficial que participó del evento económico conocido como “Argentina Week”. El detalle es que la mujer de Adorni no ocupa un cargo público ni formaba parte formal de la comitiva gubernamental, lo que generó críticas desde distintos sectores políticos y un altísimo nivel de negatividad en la opinión pública, generando un fuerte impacto en la imagen del gobierno de Milei.
Ante las críticas, Adorni defendió la decisión y sostuvo que su esposa fue invitada a acompañarlo durante el viaje. También afirmó que los gastos personales derivados de su presencia fueron afrontados por ella misma y no por el Estado.
El funcionario argumentó además que su agenda de trabajo durante la semana en Estados Unidos sería intensa y que por ese motivo había decidido que su esposa lo acompañara. No obstante, la explicación no logró disipar completamente la polémica y el tema continuó generando debate en medios y redes sociales.
La controversia se amplificó cuando comenzaron a circular otras informaciones sobre viajes del funcionario. Entre ellas, un traslado realizado durante el fin de semana largo de Carnaval hacia Punta del Este en un avión privado. Ese episodio también generó interrogantes sobre quién financió el vuelo y si existieron vínculos con empresarios o particulares.
A partir de estas revelaciones, sectores de la oposición impulsaron presentaciones judiciales para que se investigue el caso. Las denuncias buscan determinar si existió algún tipo de irregularidad en el uso de recursos oficiales o si pudieron configurarse delitos como abuso de autoridad o malversación de fondos.
Desde el Gobierno nacional, en tanto, distintos funcionarios salieron a respaldar públicamente a Adorni y sostuvieron que no hubo ninguna irregularidad en los viajes. El propio jefe de Gabinete rechazó las acusaciones y aseguró que se trata de cuestionamientos impulsados por sectores opositores.
Tal como se acordara en el pasado mes de enero con vecinos de la zona y con la premisa de fortalecer la conectividad desde y hacia Colonia La Flor, la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) inició los trabajos para la construcción de obra básica y pavimento en la Ruta Provincial Nº 15 desde la intersección con la Ruta Provincial Nº 2 hasta la mencionada población.
Se trata de la intervención de un sector de alto interés para la producción agraria, que permitirá fortalecer el acceso desde las chacras hacia la localidad de El Soberbio y el resto de la red vial primaria.
Los trabajos, iniciados a finales de febrero, consisten en la construcción de obra básica, obras de desagüe y pavimentación parcial del mencionado tramo de la Ruta Provincial Nº 15, en una extensión de más de 16 kilómetros, a lo largo de la cual existe una alta densidad de unidades productivas rurales, cuyas necesidades de conectividad vial se verán resueltas en el mediano plazo.
En la primera quincena del pasado mes de enero, el Ingeniero Nicolás Mazal Bazán, presidente de Vialidad de Misiones, se reunió con los vecinos de Colonia La Flor, oportunidad en que se escuchó las necesidades de las familias de colonos y productores, quienes destacaron la oportunidad de diálogo y luego el presidente de la DPV expuso el proyecto diseñado por la entidad para dar solución definitiva a la transitabilidad del tramo en cuestión. A partir de ese momento, la DPV llevó adelante todas las gestiones necesarias, como ser la licitación, adjudicación, firma de contrato y del acta de inicio de la tan esperada obra, que ya está en construcción.
Misiones invierte en su red vial con la premisa de contar con óptimas soluciones para el desarrollo socioeconómico, apalancado en actividades comerciales, agropecuarias, industriales, vinculadas al turismo y otras.