La Agencia Tributaria de Misiones (ATM) lanzó el nuevo esquema de beneficios y facilidades para el Impuesto Inmobiliario 2026. Esta iniciativa busca incentivar el cumplimiento temprano de las obligaciones tributarias mediante importantes descuentos y opciones de financiación para los misioneros.
El organismo confirmó que el primer vencimiento, tanto para el pago anual como para la primera cuota, operará el próximo 16 de enero. Para aquellos que elijan el Banco Macro, se encuentra disponible una financiación especial de hasta tres cuotas sin interés, utilizando tarjetas de crédito de dicha entidad durante todo el mes de enero.
Esquema de bonificaciones y descuentos
El sistema de incentivos fiscales premia especialmente a los contribuyentes que mantienen sus datos al día. Quienes opten por la modalidad de pago anual pueden alcanzar un beneficio total de hasta el 40%, mientras que para los pagos mensuales el descuento llega hasta el 35%.
De manera desglosada, el pago anual otorga un 10% de descuento directo con cualquier medio de pago, siempre que se realice a término. Por su parte, quienes prefieran abonar en cuotas recibirán una bonificación del 5% mensual por cada pago efectuado dentro de los plazos establecidos.
A estos porcentajes se les puede sumar un 30% de bonificación adicional por digitalización. Para acceder a este beneficio extra, los usuarios deben iniciar sesión con su Clave Fiscal en www.atm.misiones.gob.ar, y realizar el pago desde la sección “Mi Perfil” mediante canales online.
En ese sentido, es requisito fundamental para obtener este plus digital contar con los datos de contacto actualizados en el sistema. Los contribuyentes deben verificar que su correo electrónico y número de teléfono estén correctamente registrados en la sección de Datos de su perfil de usuario.
Premios para los contribuyentes al día
Como parte de la estrategia de incentivos, ATM anunció la segunda edición del Sorteo para Cumplidores del Impuesto Inmobiliario. Esta propuesta está dirigida a los vecinos que mantengan su estado de cuenta al día hasta el 31 de enero de 2025 inclusive.
El sorteo incluye una variada lista de premios que contempla una moto 0 km, un televisor LED, una notebook, un smartphone y una bicicleta eléctrica. La participación busca reconocer el esfuerzo de los ciudadanos que cumplen regularmente con sus tasas provinciales.
Para ser parte de este sorteo, los interesados deben ser personas físicas con un CUIL o CUIT válido y poseer propiedades registradas en la provincia de Misiones. Un requisito excluyente es no registrar deudas pendientes al momento del corte establecido por la Agencia.
Exenciones y compensaciones vigentes de ATM
La normativa vigente también contempla beneficios para sectores específicos de la sociedad. Se mantienen plenamente operativas las exenciones para jubilados, pensionados y personas que resultaron adjudicatarias de viviendas a través del IPRODHA.
Por otro lado, los contribuyentes que también tributen en el Impuesto a los Ingresos Brutos cuentan con una herramienta administrativa adicional. Estos ciudadanos pueden optar por cancelar su obligación inmobiliaria mediante el mecanismo de compensación, gestionado a través del formulario F178.
Actualización de datos para propiedades baldías
Un punto relevante de la campaña informativa se centra en las propiedades urbanas y suburbanas registradas como baldíos de forma indebida. Si el terreno posee construcciones o mejoras no declaradas, el contribuyente puede evitar recargos actualizando la información del inmueble.
Para obtener la bonificación sobre este adicional, el titular debe presentar una declaración ante la Dirección General de Catastro. Este trámite permite regularizar la situación de la propiedad y se puede gestionar tanto de forma presencial como a través de la plataforma digital del organismo.
La opción presencial se atiende en Posadas, en la calle General Paz 1865, de lunes a viernes en el horario de 8 a 12 horas. Para la modalidad virtual, los interesados deben ingresar al portal de trámites de Catastro https://www.tramites.catastro.misiones.gov.ar/login, en el campo “Registro de tasa”, seleccionar la opción “Exento”, adjuntar el título de propiedad, plano de obra y una fotografía del frente de la vivienda.
En el año 2006, el filósofo disruptivo alemán Peter Sloterdijk publicó el libro “Ira y tiempo. Ensayo psicopolítico”, una interesante obra que reconstruye la historia política de la ira. Según este filósofo formado bajo la órbita de los seguidores de la Escuela de Frankfurt, un sentimiento irreprimible corría a través de todas las sociedades, alimentado por aquellos que, con razón o sin ella, creen que están siendo perjudicados, excluidos, discriminados o no escuchados. Históricamente, había sido en primer lugar la Iglesia quien había canalizado esta enorme rabia acumulada. Luego, los partidos de izquierda había tomado el relevo a finales del siglo XIX. A decir de Sloterdijk, estos habían asegurado la función de “bancos de indignación”, al acumular las energías que, en vez de liberarse, podían destinarse a construir un proyecto más ambicioso. Un ejercicio difícil porque dependía de, por un lado, inflamar constantemente la furia y el resentimiento y, al mismo tiempo, de controlar estas emociones para que no derivaran en episodios individuales, sino que se pusieran al servicio de la ejecución de un plan general. Según este plan, el perdedor se convertía en activista y su ira encontraba una salida política.
Ahora bien, desde inicios del siglo XXI, la ira se ha expresado de manera cada vez más desorganizada hasta la actualidad en donde se puede observar que las fuerzas de la indignación popular se han reorganizado.
Más que medidas específicas, quienes se venden como nuevos referentes ofrecen a los electores la posibilidad de “sacar a las patadas” a los gobernantes. No existen planes de gobierno ni un rumbo claro, simplemente operan como vehículos depositarios del odio y la indignación.
Ya en la Antigua Grecia, el castigo a los “poderosos” siempre encabezaba el programa de medidas de los demagogos, mientras que el resto de las promesas eran poco realistas y se perdían en la nebulosa.
Vivimos en la era de la tecno política, dicho esto, es imprescindible remarcar que la maquinaria hiperpotente de las redes sociales, enlazada a los manantiales más primarios de la psicología humana, no fue diseñada para apaciguarnos. Por el contrario, fue construída para mantenernos en un estado de incertidumbre y de vacío permanente.
Para comprender la rabia contemporánea, es necesario, por lo tanto, alejarse de la perspectiva puramente política y entrar en una lógica distinta. Los psicólogos sostiene que la rabia “es el efecto narcisista por excelencia”, que surge de un sentimiento de soledad e impotencia y que caracteriza la figura del adolescente.
El problema es que hoy, en las redes sociales, todos somos adolescentes enclaustrados en nuestras habitaciones, donde aumenta la frustración debido a la creciente brecha entre la mediocridad de nuestras vidas y todas las posibilidades virtualmente a nuestro alcance.
Los psicólogos sentencian que como un adolescente, tenemos altísimas probabilidades de terminar consumiendo dos tipos de contenidos en las redes que alimentan aún más nuestra frustración: el contenido pornográfico o el contenido que desarrolla teorías conspirativas, que ejercen un intenso poder de satisfacción porque ofrecen, al fin y al cabo, una explicación plausible a las dificultades en que nos encontramos. La culpa es de otros, nos dicen, que no hacen más que manipularnos para lograr sus objetivos perversos.
Ahora nos detendremos en el análisis de los teóricos de la conspiración: estos siempre ofrecen un mensaje halagador. Entienden al indignado, conocen su ira y la justifican: no es culpa suya, es de los demás, pero todavía puede redimirse convirtiéndose en un actor de la batalla por la verdadera justicia. Se empieza por las cosas más insignificantes para llegar a las más grandes.
Las redes sociales no son, por naturaleza, propensas a la conspiración. No obstante, las conspiraciones funcionan en las redes porque invitan a las emociones intensas, a la indignación, a la rabia . Y estas emociones generan clics y mantienen a los usuarios pegados a la pantalla. Estudios de la Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT) da cuenta de que una información falsa tiene, en promedio, un 70% más de probabilidades de ser compartida en internet, porque es generalmente más peculiar que una verdadera. Según los investigadores, en las redes sociales, la verdad tarda seis veces más que las fakes news en llegar a 1.500 personas.
La mayoría de los estudios que existen al respecto, muestran que las redes sociales tienden a exacerbar conflictos, al radicalizar los discursos hasta puntos que, en algunos casos, derivan en un verdadero factor de violencia. Una vez que la ira se ha desatado, se hace posible construir cualquier tipo de operación política. Es así que muchas veces, bajo la aparente simplicidad de un contenido low cost e improvisado publicado en las redes sociales se esconde la próxima operación de los ingenieros del caos, que no son más que un grupo de terroristas que atentan contra la democracia y que operan por medio de la combinación de la ira con los algoritmos.
Memoria
El filósofo alemán de origen judío, Walter Benjamin, muy vinculado a la Escuela de Frankfurt en su tesis sobre la historia subrayó que “recordar es un acto peligroso para los poderosos”. Al hablar de la memoria resulta inevitable saltear al gran maestro Jorge Luis Borges quien concebía a la memoria como un territorio frágil y a la vez decisivo, lejos de ser un simple archivo del pasado. Para él, la memoria no reproduce los hechos tal como ocurrieron, sino que los recrea, los ordena y también los deforma, convirtiéndose en el núcleo mismo de la identidad. De textos borgeanos como “Funes el memorioso” se desprende una enseñanza clave: la memoria no es acumulación mecánica, sino interpretación crítica del tiempo vivido. En esa tensión entre recordar y olvidar, Borges sitúa una ética de la memoria que permite comprender el presente y evitar que el pasado se repita como fatalidad. Dicho esto, queda claro que el olvido no es neutral: siempre beneficia al poder que quiere volver a empezar de cero.
A mediados de diciembre de 2024 ingreso por Mesa de Entradas de la Cámara de Representantes un pedido de juicio político contra la Dra. Rossana Pía Venchiarutti Sartori, máxima autoridad de la Justicia misionera. El inédito y desopilante escrito fue impulsado por el ex titular de la Dirección General de Rentas de Misiones Miguel Arturo “Pimpi” Thomas, con el patrocinio letrado de Esteban Antonio Cartago Lozina, dos personas que caben dentro de la categoría de “cualquier hijo de vecino”. Apelemos a la memoria: se trata de dos ex dirigentes renovadores que se fueron por la puerta de atrás del espacio conducido por Carlos Rovira.
Algunos desprevenidos se preguntarán ¿quién es Thomas?. Sigamos refrescando la memoria. El contador Thomas fue titular de la Dirección General de Rentas entre 1999 y 2019 y fue el artífice de lo que muchos llaman “aduana paralela” en Misiones. Su salida de ese organismo un tanto particular y se dio luego de una serie de traspiés que debilitaron su posición de funcionario todopoderoso: el gobernador Hugo Passalacqua le había ordenado derogar una resolución general de rentas que aplicaba retenciones por pago a cuenta a productores primarios monotributistas de la zona sur de la provincia, una medida que había sido muy criticada por los productores primarios y los empresario pymes. Por otra parte, el Presupuesto 2020 le recortó poderes para modificar y establecer alícuotas y regímenes vigente y transfirió esas facultades al Ministerio de Hacienda.
Otro dato, “Pimpy” Thomas es hermano del arquitecto Oscar Thomas, ex Director Ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá, procesado en el marco de la “Causa Cuadernos” sobre los presuntos actos de corrupción con la obra pública durante la administración kirchnerista.
Ahora volvamos a la presentación de Thomas. El origen del planteo versa sobre un expediente vinculado a un haber jubilatorio de privilegio, un régimen especial que él mismo había establecido cuando se encontraba al frente de la Dirección General de Rentas para cargos jerárquicos y que luego fue eliminado por considerarse gravoso para el erario público ya que ponía en jaque a la política de equilibrio fiscal impulsada por el Gobierno Provincial. Tras la revocatoria administrativa, el ex funcionario recurrió a la vía judicial y, ante la falta de una resolución favorable, denunció “retardo en la justicia”, responsabilizando directamente a la Presidente del Superior Tribunal de Justicia de Misiones.
La maniobra de Thomas, lejos de prosperar recibió un duro revés en la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Representantes de la Provincia. Se trató de un reclamo de un privilegio disfrazado de cruzada republicana.
El mensaje institucional que dio el Parlamento Misionero fue contundente: cuando se pretende convertir un interés personal en una ofensiva contra el sistema, hace falta una respuesta firme. Y en ese sentido, la Legislatura le puso un freno a un rebuscado embate, falto de consistencia, producto de la falta de pruebas.
El presidente de la Comisión Investigadora, Alejandro Arnhold fue contundente al referirse a la maniobra: “no hay fundamentos”, motivo por el cual no están acreditados los extremos para avanzar con el procedimiento de juicio político que, cabe destacar, se trata de un mecanismo extrema y excepcional contemplado en la Constitución de la Provincia de Misiones que de ninguna manera puede ser utilizado como vía de presión cuando una decisión judicial no satisface intereses puramente personales. En esta línea, tras el profundo análisis del expediente compuesto por cinco cuerpos, la diputada Anazul Centeno subrayó que no se puede llevar al banquillo a una jueza porque uno no esté de acuerdo con una decisión jurídica que no satisface intereses particulares.
Por su parte, otro de los miembros de la Comisión Investigadora, José Luis Pastori advirtió que el pedido impulsado por Thomas presentaba “serios defectos legales desde el origen”.
En tiempos donde muchos predican “cuidar la plata de la gente”, este episodio mostró una postura firme que se traduce en un cuidado concreto: no habilitar atajos para manotear privilegios con dinero de los contribuyentes. Menos aún, cuando el infundado reclamo viene de un ex funcionario cuestionado, que se fue de la Renovación por la puerta de atrás y que tiene un trasfondo evidente, más cercano a un intento de operación política que a un reclamo legítimo. No debemos soslayar que la maniobra de Thomas fue acompañada de un fallido intento de instalación mediática impulsado por tres reconocidas figuras políticas (también integrantes de la Comisión Investigadora) con desmedidas aspiraciones de poder y serviles a intereses de grupos que buscan generar en los últimos tiempos un clima de caos en una provincia que siempre se ha destacado por tener un pueblo pacífico que eligió vivir en un clima de paz social y concordia.
Tampoco pasa desapercibido el contexto familiar y político: el apellido Thomas quedó íntimamente asociado a episodios sensibles de la Argentina reciente, con menciones de público conocimiento a su hermano Oscar, detenido y procesado en el marco de la causa conocida como “Cuadernos de las Coimas”, vinculada a Julio De Vido y a la corrupción kirchnerista.
Cuando una sociedad olvida el pasado reciente, se vuelve más vulnerable. Dicho esto, cuando las instituciones son fuertes, se transforman en una barrera infranqueable frente a los privilegios y las presiones sin sustento ejercidas por operaciones disfrazadas de reclamos legítimos. En contextos de debilidad institucional, en cambio, prosperan los privilegios, se confunden los límites y se naturaliza que quien grita más fuerte o tiene poder para ejercer la manipulación de la sociedad a través de los medios y las redes sociales pueda torcer decisiones que deberían resolverse conforme a derecho y sustentada en pruebas. Fortalecer las instituciones no es un gesto abstracto: es garantizar previsibilidad, proteger el interés público y asegurar que nadie esté por encima de la ley, por más poder o influencia que crea tener.
Arrancamos 2026 con una certeza incómoda pero necesaria: la crisis no da tregua y obliga a revisar prioridades todos los días. En Misiones decidimos no refugiarnos en discursos vacíos ni en anuncios grandilocuentes: decidimos gobernar.Resolver lo urgente, sostener lo esencial y cuidar cada peso como si fuera el último. Esa lógica, que hoy se expresa con claridad en la gestión del gobernador Hugo Passalacqua y, en Posadas, del intendente Leonardo “Lalo” Stelatto, no es casual ni improvisada: es una forma de entender el poder en tiempos de escasez, donde la política se mide por su capacidad de respuesta y no por su volumen retórico.
En la última semana del año y en los primeros días del nuevo, esa manera de gestionar se tradujo en acciones que, vistas por separado, podrían parecer menores, pero que juntas conforman una estrategia claramente contracíclica. Desde nuestro lugar, asumimos que cuando la tendencia nacional es el repliegue, Misiones tiene que sostener presencia y contención.
En Oberá, el gobernador Hugo Passalacqua inauguró el Salón de Usos Múltiples del barrio Villa Blanquita, una obra nacida del primer Presupuesto Participativo del municipio. Para nosotros, el dato es central: cuando los recursos escasean, el valor está en el método. Provincia, municipio y vecinos actuando como socios, priorizando lo que la comunidad definió como urgente. No se trata solo de infraestructura, sino de fortalecer tejido social y capital comunitario. Como bien dijo el gobernador, “las palabras se evaporan, los hechos quedan”, y esa frase resume nuestra forma de hacer política.
También en Oberá, el gobernador recorrió el barrio Punta Alta para entregar 48 viviendas, parte de un conjunto de 130 que hoy se sostienen con recursos provinciales tras el corte de partidas nacionales. La escena es elocuente: la Nación se retira, Misiones se queda. Desde nuestra mirada, sostener la inversión en vivienda garantiza derechos básicos, pero además genera empleo, actividad y consumo local. Es una política social, sí, pero también una decisión económica consciente en un contexto adverso.
En Posadas y en distintos puntos de la provincia, ratificamos otra prioridad indelegable: la salud pública. Se entregaron ambulancias 0 km totalmente equipadas, ecógrafos institucionales de alta definición, microscopios, centrífugas y espectrofotómetros para laboratorios y vigilancia epidemiológica, además de computadoras para avanzar con la historia clínica digital. Sabemos que, en un contexto de recortes, invertir en salud es sostener la capacidad del Estado y evitar que la crisis se traduzca en un deterioro estructural difícil de revertir.
A esa línea se suman decisiones estratégicas, como la incorporación de tecnología automatizada en anatomía patológica y la implementación de una terapia avanzada para Parkinson dentro del sistema público. Son políticas que miran más allá de la coyuntura inmediata. Para nosotros, innovar en salud también es eficiencia, ahorro a largo plazo y equidad en el acceso a tratamientos de alta complejidad.
El alivio al bolsillo forma parte del mismo enfoque. Por eso, el gobernador Hugo Passalacqua lanzó un régimen especial para regularizar deudas del Impuesto Provincial al Automotor, con quitas de intereses y multas que pueden llegar al 100%, y opciones de financiación para particulares, asalariados, pymes y monotributistas. No buscamos asfixiar: buscamos ordenar, dar aire y evitar que la crisis empuje a la informalidad o a una mora permanente que termina excluyendo.
En esa misma dirección se inscribe la prórroga de la Tarifa Eléctrica Social Provincial hasta abril de 2026, con un esquema bonificado para consumos de hasta 450 kWh. Son medidas que no generan titulares ruidosos, pero sostienen el consumo básico y estabilizan miles de hogares. Lo mismo ocurre con la continuidad de los programas “Ahora”, que funcionan como amortiguadores del mercado interno, sosteniendo comercio, empleo y actividad cuando la economía se enfría.
Desde Posadas, la gestión del intendente Leonardo Stelatto complementa esta estrategia con resultados medibles. La ciudad cerró 2025 con más de 350 mil visitantes y más de 670 mil pernoctaciones, con un 60% de turismo vacacional y un 40% de turismo de reuniones y negocios. En plena crisis, Posadas no se retrae: se ordena, diversifica su perfil y aprovecha oportunidades, como el creciente flujo de turistas brasileños, a partir de seguridad, servicios y una gestión de destino sostenida.
El inicio del año dejó señales claras de esa capacidad operativa: más de 11 mil personas disfrutaron El Brete y Costa Sur el primer día de 2026, con operativos completos de seguridad y salud. Programas como “Enero en Posadas – Verano que Vibra”, junto a las acciones de prevención del dengue y el trabajo territorial permanente, muestran una misma lógica. Por eso creemos que, cuando falta plata, lo que no puede faltar es gestión, presencia y responsabilidad. Y ese es el camino que elegimos seguir.
El escenario económico en Argentina se presenta complejo y atravesado por tensiones, donde las dificultades para sostener el consumo conviven con una expectativa moderada de mejora a futuro.
Según un relevamiento regional, el principal desafío del consumidor latinoamericano sigue siendo económico: 4 de cada 10 personas en la región (43%) afirma tener problemas para llegar a fin de mes. En Argentina, esa cifra asciende al 57%, muy por encima de países como México, donde alcanza el 33%.
Los datos surgen de la última edición del Ipsos Talk LATAM 2025, que analiza las principales tendencias que marcarán el comportamiento del consumidor en América Latina durante 2026. El estudio estuvo a cargo de referentes de Ipsos Argentina y presenta un diagnóstico atravesado por contrastes.
El informe advierte que la crisis no es solo financiera, sino también de confianza. En la región, el 60% de las personas considera que su sociedad “está rota”, mientras que la corrupción continúa entre las principales preocupaciones, especialmente en países como Perú y Brasil.
Un escenario dividido
En un contexto desigual y fragmentado, el consumidor latinoamericano busca refugio, sentido y propósito. El 90% de los encuestados cree que el mundo está cambiando demasiado rápido, lo que se vincula con una creciente nostalgia por el pasado y el deseo de una vida más simple.
Esa percepción también redefine las expectativas hacia las empresas: 8 de cada 10 consumidores en la región (82%) consideran que una marca puede apoyar una causa social y, al mismo tiempo, ser rentable.
Optimismo pese a todo
Aun con este panorama desafiante, el optimismo aparece como un rasgo distintivo. El 84% de los latinoamericanos cree que 2026 será un año mejor que 2025, lo que se consolida como un motor clave de resiliencia social y económica.
En el caso argentino, el Índice Global de Confianza del Consumidor de Ipsos mostró una señal positiva en noviembre de 2025: el indicador subió 6,5 puntos respecto del mes anterior y alcanzó los 46,9 puntos, el mayor incremento entre los 30 países relevados a nivel mundial.
Aunque este repunte refleja un cambio en la percepción y un incipiente brote de optimismo, Argentina continúa ubicada en la parte baja del ranking regional. Se mantiene por debajo de Brasil (52,8), México (51,7) y Colombia (49,4), en un nivel similar al de Perú y apenas por encima de Chile.
El informe concluye que el consumidor latinoamericano de cara a 2026 seguirá siendo exigente, esperanzado y atento a las marcas que logren ofrecer no solo productos, sino también valor, propósito y confianza.
La forestadora correntina Tapebicuá, acumula una deuda de $11.500 millones y mantiene sus plantas paralizadas. El caso refleja el impacto de las políticas económicas nacionales sobre la industria y el empleo en las economías regionales.
La crisis que atraviesan las economías regionales sumaron un nuevo capítulo en Corrientes. Forestadora Tapebicuá, una de las principales empresas forestoindustriales del país, se presentó en concurso preventivo de acreedores. La firma debe $11.500 millones, está sin operar desde agosto y busca un inversor para sostener su continuidad, en un contexto nacional adverso para la producción.
La empresa, vinculada al grupo Celulosa Argentina, radicó la presentación ante el Juzgado Nacional en lo Comercial Nº 14 de la Ciudad de Buenos Aires. El proceso se encuadra en la Ley de Concursos y Quiebras y apunta a reordenar pasivos para evitar la quiebra.
Tapebicuá mantiene paralizadas sus operaciones desde el 10 de agosto. Hoy sostiene su estructura mínima mientras avanza el trámite judicial. La compañía emplea a 395 trabajadores y ya venía operando por debajo de su capacidad antes del freno total. Su producción se ubicaba entre el 60 y el 70 % por la falta de ventas.
Desde la empresa señalaron que la situación responde a un escenario macroeconómico que golpea a la forestoindustria y a otras actividades del interior. La caída del sector de la construcción redujo la demanda. Los altos costos en dólares y la apertura de importaciones afectaron la competitividad. La falta de financiamiento agravó el cuadro.
Ese conjunto de medidas generó una fuerte crisis de capital de trabajo. La consecuencia fue la paralización de la actividad industrial, con impacto directo en el empleo y en las economías locales que dependen del sector forestal.
El caso de Tapebicuá funciona como ejemplo de un problema estructural. La forestoindustria, estratégica para provincias como Corrientes y Misiones, enfrenta un escenario de costos crecientes, consumo deprimido y escaso margen para competir. La situación se replica en otras economías regionales del país.
En ese contexto, la empresa confirmó que busca un inversor estratégico. El objetivo es retomar la producción en un plazo estimado de 90 días. Según indicaron, ya existen conversaciones en marcha, aunque el resultado dependerá del marco económico general y de la previsibilidad futura.
Desde la firma también destacaron el acompañamiento del Gobierno de Corrientes. Sin embargo, remarcaron que la crisis excede el plano provincial y está vinculada a decisiones de política económica nacional que impactan de lleno en la industria del interior.
Forestadora Tapebicuá desarrolla actividades forestales en Corrientes y cuenta con dos aserraderos y una planta de compensados. Su esquema integra forestación, industrialización y comercialización de productos con valor agregado.
La situación se agrava por la crisis de su controlante, Celulosa Argentina, que también atraviesa un concurso preventivo. El deterioro financiero del grupo, con fuertes pérdidas y caída de ingresos, impactó en todas sus unidades productivas.
En un país donde las economías regionales reclaman condiciones para producir y competir, Tapebicuá expone los límites del actual modelo económico. El concurso abre una instancia decisiva para la empresa, pero también deja una señal de alerta sobre el futuro de la forestoindustria y el empleo en el interior argentino.
El Gobierno de Misiones prorrogó la vigencia del programa Ahora Pan, que mantendrá sin cambios su precio de referencia hasta el 15 de febrero de 2026. El valor máximo del kilo de pan francés o similar continuará fijado en $2.500 en las panaderías adheridas.
El anuncio fue realizado por el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, quien precisó que, llegada esa fecha, los términos del programa serán revisados nuevamente junto a las cámaras del sector nucleadas en el Centro de Industriales Panaderos.
El precio del kilo de pan se mantiene congelado desde septiembre y forma parte de una política destinada a sostener el acceso a un alimento básico. Desde el Gobierno provincial destacaron que Misiones se ubica entre las provincias con el valor del pan más bajo del país.
El programa se sostiene a partir del trabajo conjunto entre el Estado provincial y el sector privado, con diálogo permanente para ajustar las condiciones necesarias y preservar el poder de compra de los hogares.
El listado completo de panaderías y comercios adheridos puede consultarse en el sitio oficial ahora.misiones.gob.ar.
La medida entrará en vigencia el 01 de enero de 2026. Los beneficios variarán según la modalidad de pago y el momento de la adhesión.
El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, anunció este lunes la implementación de una nueva medida de alivio fiscal destinada a los contribuyentes de la provincia. A través de sus redes sociales, el mandatario confirmó que, “entre el 1° de enero de 2026 y el 31 de marzo de 2026, estará vigente el Régimen Especial de Regularización de Obligaciones Tributarias del Impuesto Provincial al Automotor”.
Esta iniciativa busca facilitar el cumplimiento de los deberes fiscales de los propietarios de vehículos. Según detalló el gobernador, el esquema propuesto “prevé la condonación de hasta el 100 % de intereses y multas”, lo que representa un beneficio significativo para quienes mantienen deudas pendientes con el fisco provincial.
Regularización del Impuesto Provincial Automotor: detalles de la adhesión y beneficios
El acceso a estos descuentos no será uniforme para todos los casos, sino que estará sujeto a criterios específicos de cumplimiento. La aplicación de la quita se determinará “en función de la fecha de adhesión, la forma de pago y la cantidad de cuotas elegidas”. De esta manera, la iniciativa incentivará una regularización temprana y preferentemente en menos tramos.
Con este anuncio, el Gobierno provincial establece una ventana de tres meses para que los ciudadanos puedan normalizar su situación tributaria. El régimen especial finalizará el último día de marzo, cerrando un ciclo de facilidades diseñado para reducir la morosidad en el sector automotor.
Estas políticas no sólo promueven la regularización tributaria, sino que también refuerzan la capacidad de la provincia para sostener programas sociales, educativos y sanitarios. La administración ordenada y la innovación en la gestión tributaria consolidan un modelo que prioriza la producción y el empleo, posicionando a Misiones como un ejemplo de gobernanza en tiempos de ajuste nacional.
Ni Misiones ni ninguna provincia está al margen de la macroeconomía (que venía a solucionar todos los problemas y hasta ahora los ha empeorado por acción o por abandono gubernamental). Desde la provincia hay una clara intención de amortiguar el impacto negativo de estas decisiones “macro” para buscarle la vuelta con menos declamación y más cercanía, menos épica, más vida cotidiana. Una gestión que no promete milagros, pero trabaja en resolver pequeñas cosas que, sumadas, mejoran el día a día de la gente.
Después de dos años de recortes y de un severo ajuste nacional, el rumbo provincial se encamina hacia atender las temas pequeños, simples, urgentes y necesarios como por ejemplo los Programas Ahora para sostener compras de clientes y ventas del comerciante, el programa “Mirar Mejor”, el sostenimiento del boleto educativo; la entrega de títulos de propiedad, la salud de primera calidad sin costo para misioneros y no misioneros, la educación de vanguardia en los tres niveles entre otros. No hay grandes obras, pero se intenta compensar con presencia territorial, respuestas a lo necesario y una lógica de gestión que entiende que, en crisis, lo pequeño también es estratégico. La cercanía dejó de ser discurso para transformarse en método.
No debe soslayarse nunca que en dos años de gobierno mileísta las provincias perdieron el fondo del incentivo docente, toda la obra pública nacional y la financiada con fondos de Nación, buena parte del subsidio al transporte y a la luz. Además, en el caso de algunas jurisdicciones, la financiación de las cajas jubilatorias.
Gobernar en tiempos de mezquindad y abandono
En este contexto se inscriben los cambios impulsados por el gobernador Hugo Passalacqua en las segundas líneas del Gobierno, movimientos pensados para inyectar energía, trabajo y frescura en organismos y subsecretarías que necesitaban renovar impulso. Un recambio necesario para volver a hacer brillar áreas clave del Estado provincial con más salida a las calles. Los cambios —que continuarán en marzo— instalaron una nueva lógica: funcionarios jóvenes, caras limpias, mucha energía y territorio. En tiempos de billeteras flacas, la presencia intenta reemplazar al recurso, donde no hay cheques, hay gestión y donde no hay anuncios rimbombantes, hay acción diaria. La escasez económica producto del ajuste nacional se enfrenta con cercanía política.
Esa renovación generacional tiene varios exponentes:
Uno de ellos es Sebastián Macías, ex presidente de Vialidad Provincial y hoy titular de la Cámara de Representantes, encarna una generación neo misionerista de gestión. Una generación que entiende la administración pública como herramienta, no como botín.
Esa renovación generacional también avanza de la mano de un reordenamiento profundo del Estado, incluyendo las empresas públicas y las SAPEM. Que incluyen menos gastos, menos cargos y menos estructuras. Hay una revisión minuciosa y constante de todas las áreas, con una determinación clara: el que no trabaja, queda afuera. Passalacqua tomó la decisión de que el Estado se achica dónde debe, para sostener lo que realmente importa.
Municipios siguen la misma línea
La Municipalidad y el Concejo Deliberante cerraron el año con señales políticas contundentes. El Concejo aprobó un paquete de normas ordenadoras estratégicas que jerarquizan la calidad institucional: actualización del Digesto Jurídico Municipal 2024/2025 —consolidando más de 1.300 ordenanzas vigentes—, avances en accesibilidad, ambiente, modernización parlamentaria y regulación del transporte. Se destaca la ordenanza del Sistema Integrado de Transporte Urbano y Metropolitano (SITUM), una herramienta clave para ordenar, planificar y mejorar la movilidad en la ciudad. Calidad parlamentaria, reglas claras y mirada de largo plazo.
Todo eso hubiera sido imposible sin consensuar con la gestión del intendente Leonardo Stelatto, una figura que expresa la versión más alta de la política entendida como servicio al vecino, honestidad y transparencia en el manejo de los recursos. Mientras la Nación declama mucho, pero muestra poco sobre hacer las cosas bien, Posadas lo hace desde hace años: ajuste, servicios de calidad y gestión ordenada.
El dato más contundente es el cuidado de los recursos: el presupuesto 2026 reduce en un 30% los fondos asignados al Concejo Deliberante, llevándolo al 5,83% del total municipal, muy por debajo del techo que fija la Carta Orgánica. Antes de la gestión Stelatto, esa incidencia superaba el 10%. Esta reducción se logró con planificación conjunta, consenso político y firmeza para tomar decisiones que la sociedad reclama: menos gasto estatal y más eficiencia. Esa es la gran noticia del cierre del año en la capital misionera.
El orden fiscal y político, la clave para absorber el impacto nacional
En el plano provincial, en medio de una crisis severa que golpea a todas las economías subnacionales, el manejo político maduro de Misiones volvió a marcar diferencia. La provincia pudo pagar aguinaldos sin sobresaltos. El pago del aguinaldo se logró gracias a una convicción estratégica: respaldar el Presupuesto nacional para que la Nación respalde a Misiones. No hubo seguidismo, hubo negociación necesaria para intentar sostener a todos los misioneros.
Misiones tuvo un rol trascendental en ese proceso. Hubo consultas permanentes desde la Nación y una participación activa que ayudó a destrabar escenarios críticos. La tradición innegociable del equilibrio fiscal y de contar con presupuesto —bandera histórica de la provincia que la Nación imitó— no es un capricho, aunque lamentablemente esta vez tuvo un costo muy alto. La Nación entendió después de dos años que es la herramienta de seriedad más valiosa que tiene un Estado.
Al cerrar el año, la síntesis es clara. En tiempos de ajuste brutal y discursos grandilocuentes, Misiones eligió la política de lo cercano y resolver lo pequeño e inmediato. Ordenar el Estado y poner el cuerpo donde falta el dinero y demostrar que, incluso en la crisis, se pueden realizar pequeñas cosas que mejoran la vida de la gente y esa, finalmente, es la meta central de la política.
El año se termina con el mismo clima con el que empezó: áspero y marcado por una economía nacional atravesada por el ajuste, la recesión y la escasez. Desde Misiones no desconocemos esa realidad ni la usamos como excusa. Sabemos que ninguna provincia está al margen de la macroeconomía, pero también sabemos que siempre hay margen para decidir cómo gobernamos. Elegimos menos discurso y más cercanía, menos épica y más vida cotidiana. Gobernar hoy es sostener, ordenar y acompañar.
Después de dos años de recortes y de un ajuste nacional severo, nos enfocamos en atender lo pequeño, lo simple y lo urgente. Sostenemos los programas Ahora para cuidar el consumo y al comercio local, fortalecemos el “Mirar Mejor”, garantizamos el boleto educativo, avanzamos con la entrega de títulos de propiedad, defendemos una salud pública de calidad sin costo y promovemos una educación de vanguardia en los tres niveles. No hay grandes obras, pero hay presencia del Estado donde hace falta. En contextos de crisis, lo pequeño también construye estabilidad.
Esta lógica de gestión parte de una convicción política clara: la cercanía no es una consigna, es un método. Estar en el territorio, escuchar, resolver y volver. Donde faltan recursos, multiplicamos la gestión. Donde no hay anuncios rimbombantes, hay acción cotidiana. Esta forma de gobernar nos permite sostener políticas públicas esenciales aun cuando el contexto nacional empuja al achique sin criterio.
En ese camino también expresamos una renovación generacional que aporta energía, mirada de futuro y compromiso con la gestión. Sebastián Macías, expresidente de Vialidad Provincial y actual titular de la Cámara de Representantes, encarna nuestra generación Neo Misionerista que entiende al Estado como herramienta y no como botín. No es un dato menor que haya sido nuestro Renovador que derrotó al libertario Hartfield en las elecciones de junio. Allí también hay una señal política clara sobre el valor de la gestión frente a los discursos extremos.
Esta renovación convive con un reordenamiento profundo del Estado, que incluye empresas públicas y SAPEM. Menos gastos, menos cargos y menos estructuras innecesarias. Hacemos una revisión constante de todas las áreas y tomamos una decisión política firme: el que no trabaja, queda afuera. Sin eufemismos ni excepciones. Nuestro gobernador Hugo Passalacqua resolvió achicar donde corresponde para sostener lo que verdaderamente importa, con equilibrio fiscal y prioridades claras.
En ese marco se inscriben los cambios impulsados por nuestro gobernador en las segundas líneas del Gobierno. La capital misionera avanza en la misma dirección. La Municipalidad y el Concejo Deliberante cerraron el año con decisiones institucionales relevantes: la actualización del Digesto Jurídico Municipal 2024/2025, que consolidó más de 1.300 ordenanzas vigentes, y avances en accesibilidad, ambiente, modernización parlamentaria y regulación del transporte. La ordenanza del Sistema Integrado de Transporte Urbano y Metropolitano (SITUM) es una herramienta central para ordenar y planificar la movilidad urbana, con reglas claras y mirada de largo plazo.
Este proceso fue posible gracias al trabajo articulado con la gestión del intendente Leonardo Stelatto, que expresa nuestra manera de entender la política: servicio al vecino, honestidad y transparencia en el manejo de los recursos. El dato más contundente es el cuidado del dinero público: el presupuesto 2026 reduce en un 30% los fondos del Concejo Deliberante, llevándolos al 5,83% del total municipal, muy por debajo del límite de la Carta Orgánica. Antes de esta gestión, esa incidencia superaba el 10%. Menos gasto político y más eficiencia estatal.
En el plano provincial, aun en un escenario crítico para todas las economías subnacionales, volvimos a mostrar madurez política. El pago de los aguinaldos fue posible gracias a nuestra decisión estratégica: respaldar el Presupuesto nacional para que la Nación respalde a la provincia. No hubo seguidismo, hubo negociación inteligente y resultados concretos. Hubo diálogo permanente, un rol activo de Misiones y gestiones políticas —como las encabezadas por Diego Santilli— que ayudaron a destrabar situaciones complejas y a garantizar previsibilidad. Porque cuando la política deja de gritar y empieza a hacerse cargo, incluso en la escasez, gobernar cerca de la gente no es una consigna: es nuestra decisión y nuestra responsabilidad.
El cierre del 2025 dejó en evidencia el efecto combinado de la política económica nacional sobre dos variables clave de la vida cotidiana: el precio de los combustibles y el nivel de consumo. Mientras las naftas acumularon aumentos superiores al 40% en el año, muy por encima de la inflación, el consumo masivo siguió sin mostrar señales de recuperación. Este escenario se reflejó tanto en los balances en rojo de las grandes empresas alimenticias como en la realidad de provincias como Misiones, donde el fuerte encarecimiento del combustible y la caída de las ventas replicaron la misma dinámica observada a nivel nacional.
En el frente de los combustibles, 2025 estuvo marcado por ajustes constantes que terminaron consolidando una suba acumulada superior al 40%, frente a una inflación estimada en torno al 30%. Solo en diciembre, los precios en surtidor aumentaron más del 4% en promedio en todo el país, profundizando una tendencia que se sostuvo durante todo el año y que impactó de manera directa en los costos de transporte y en los precios finales.
De acuerdo con un informe de Montamat & Asociados, los incrementos respondieron a factores vinculados a decisiones de política económica: el traslado de un tipo de cambio que acumuló una suba del 41%, aumentos del 52% en los impuestos a los combustibles y fuertes ajustes en los biocombustibles, con alzas del 67% en el biodiesel y del 37% en el bioetanol. A esto se sumó la política de precios dinámicos en surtidor, especialmente en YPF, con variaciones según demanda, zona y horario.
Hacia el cierre del año, los precios quedaron incluso por encima de las paridades de importación. En diciembre, la nafta premium se ubicó un 9% por encima de ese nivel en el promedio país, mientras que el gasoil quedó prácticamente en paridad. Este desfasaje derivó en el anuncio de una baja del 2% por parte de YPF, una corrección limitada que la compañía aclaró que se aplicaría de forma gradual y no uniforme.
En paralelo, el consumo masivo continuó sin mostrar una recuperación sostenida y se consolidó como el principal problema para las empresas alimenticias. Pese a ajustes de precios, promociones y recortes de costos, el mercado interno siguió débil, con volúmenes que no acompañaron y márgenes cada vez más ajustados.
Mastellone, dueña de La Serenísima, acumuló a septiembre una pérdida neta de $28.431 millones, afectada principalmente por el impacto financiero de la devaluación. Si bien logró sostener un resultado operativo positivo superior a los $4.100 millones gracias a mejoras de eficiencia, las ventas locales crecieron apenas 0,9% interanual, reflejando la fragilidad del consumo.
Arcor también expuso el deterioro del escenario. En los primeros nueve meses del año, la compañía registró una caída del 74% en sus ganancias y un resultado financiero negativo cercano a los $98.700 millones. En Molinos Río de la Plata, el ajuste fue aún más marcado, con una pérdida neta de $37.403 millones, una caída del 22% en la facturación y un retroceso cercano al 10% en los volúmenes vendidos.
Ledesma completó el cuadro con un cierre sin alivio, al registrar pérdidas netas tanto en el último trimestre como en el acumulado anual. En conjunto, los números de 2025 muestran que la combinación de combustibles en fuerte alza y un consumo que no repunta, bajo el marco de la política económica nacional, terminó condicionando la rentabilidad de las empresas y profundizando un escenario de presión sostenida sobre la economía real, una situación que también se replicó en Misiones.