El nuevo esquema de subsidios energéticos impuesto por el Gobierno Nacional genera creciente preocupación en Misiones, donde las altas temperaturas y el uso intensivo de electricidad hacen especialmente difícil sostener consumos bajos. En su programa de streaming, Roque Gervasoni advirtió que este verano comenzará a aplicarse un recorte profundo en los beneficios tarifarios, con un tope subsidiado que baja de 400 a 150 kWh mensuales, lo que dejará a la mayoría de los hogares fuera de la tarifa bonificada. Remarcó que el ajuste y la quita de subsidios provienen exclusivamente de decisiones nacionales y, por eso, pidió a la población no responsabilizar a Energía de Misiones ni a las cooperativas eléctricas por los incrementos.
Gervasoni recordó que el proceso de encarecimiento comenzó durante la gestión de Mauricio Macri, cuando —según afirmó— se dolarizó el precio del megavatio hora a 75 dólares, en un contexto donde el peso sufrió constantes devaluaciones. A su vez, sostuvo que las principales empresas de transporte y distribución de energía pertenecen a grupos empresariales cercanos al entonces gobierno, lo que agravó el impacto sobre los usuarios. En este escenario, señaló que la administración de Javier Milei decidió avanzar con la eliminación progresiva de la segmentación tarifaria N1, N2 y N3 hasta su desaparición en 2026.
El nuevo modelo unifica los subsidios en una bonificación del 50 %, pero limitada a un consumo básico de apenas 150 kWh mensuales. Quienes superen ese umbral pasarán automáticamente a la tarifa plena. En Misiones —explicó Gervasoni— ese nivel de consumo resulta prácticamente imposible de sostener debido al clima cálido, que obliga a un mayor uso de ventiladores y aires acondicionados durante gran parte del año.
Según detalló, los meses de marzo, abril y mayo, históricamente calurosos en la provincia, fueron catalogados por Nación como “templados”, por lo que quedarían mayormente fuera de los períodos que habilitan subsidios adicionales. “La mayor parte del consumo eléctrico de los misioneros quedará sin bonificación”, afirmó. Esto podría derivar en boletas más altas, situación que ya preocupa a hogares, comercios e industrias.
Gervasoni ejemplificó el impacto: el kWh por encima del bloque subsidiado costará 171,99 pesos en tarifa plena, frente a los 79,45 pesos del valor bonificado. “Las facturas van a venir muy caras y la gente se va a enojar mucho”, expresó, señalando que muchos hogares deberán elegir entre pagar la luz, comprar medicamentos o cubrir la alimentación diaria.
El dirigente también advirtió que el aumento en la energía afectará otros servicios esenciales, como el agua potable, cuyo proceso de bombeo y potabilización depende fuertemente del consumo eléctrico. “Lo que está haciendo el Gobierno Nacional con Misiones es calamitoso”, sostuvo, enfatizando que así como el sur recibe tarifas diferenciales por el gas en invierno, el norte debería contar con un esquema similar para la electricidad en verano.
Finalmente, pidió a la población no responsabilizar a Energía de Misiones ni a las cooperativas eléctricas por los incrementos, y atribuyó el ajuste al programa nacional de reducción de subsidios. “Esta es una decisión del Gobierno Nacional, que dijo que iba a quitar todos los subsidios. Si consumís más de 150 kWh, aunque sea por un foquito más, pagás tarifa plena”, concluyó Gervasoni.
La FECEM advierte que la quita de subsidios nacionales provoca subas fuertes en las facturas de luz. Las diferencias entre usuarios subsidiados y no subsidiados superan el triple y aumentaron los cortes por morosidad. Las cooperativas trabajan sin margen para inversiones.
La Federación de Cooperativas Eléctricas de Misiones (FECEM) advirtió fuertes incrementos en las facturas de luz por la quita de subsidios nacionales. Así lo señaló su presidente, Ángel Kusuka. Los cambios generan diferencias de hasta tres veces entre usuarios, duplican los cortes por morosidad y dejan a las cooperativas sin margen operativo.
Kusuka explicó que la brecha entre un usuario subsidiado y uno sin subsidio es enorme. Un hogar que mantiene el beneficio paga entre $75 y $80 el kWh, mientras que quien lo pierde paga entre $210 y $220. En muchos casos, la actualización ocurre sin aviso. “Mes a mes van bajando. Se cruzan datos y le dan de baja a gente que tenía subsidio y pasa a tarifa plena”, detalló.
El verano agudiza el problema. Los subsidios alcanzan hasta 250 o 350 kW, según el hogar. Todo excedente se paga a tarifa plena. Con ventiladores, freezers y aire acondicionado, muchas familias superan ese límite. “Cuando ven el resultado final, ven un resultado abultado”, indicó.
“No entendemos por qué le quitan los subsidios”
Frente a esa situación, las cooperativas cumplen un rol de contención. Atienden reclamos, ayudan a gestionar la reinscripción y orientan a usuarios que pierden el beneficio sin razones claras. Entre los casos más frecuentes aparecen pequeños productores, padres separados con viviendas registradas y trabajadores monotributistas con ingresos variables. “No entendemos por qué le quitan, porque sabemos que le corresponde. Por eso los ayudamos a reinscribirse”, señaló Kusuka.
La morosidad golpea de lleno. “En el último trimestre se empezaron a duplicar los cortes de energía”, afirmó el presidente de la FECEM. Antes, el 70% de los usuarios pagaba entre el 5 y el 10 de cada mes. Hoy pagan en cualquier momento, según el dinero que logran juntar. Además, aumentó el uso de tarjetas de crédito para cubrir deudas. “Tarjeta es pan para hoy y mañana vemos”, graficó durante una entrevista con Radio Up.
Las señales de alerta se repiten: más endeudamiento, caída de las reconexiones y usuarios que tardan más en normalizar su situación. Solo el 90% recupera el servicio tras un corte. El resto no logra afrontar los costos. En Dos de Mayo, el corte se aplica cuando hay dos facturas vencidas. La reconexión cuesta entre $30.000 y $35.000.
Kusuka también describió la situación interna de las cooperativas. “Estamos juntando plata y pagando, sin resto”, dijo. Los números en rojo limitan la posibilidad de invertir en mantenimiento o prevención. El valor agregado de distribución aumentó “muy poquito”, mientras que los salarios y los insumos subieron mucho más. “Eso decae la calidad del servicio”, advirtió.
La combinación de subas por la quita de subsidios, morosidad creciente y costos operativos en alza configura un escenario crítico para las familias y para las propias cooperativas. Misiones enfrenta un verano con consumo elevado y facturas que exponen de lleno el impacto de la política nacional.
La Dirección Provincial de Vialidad está ejecutando la construcción de una alcantarilla en el barrio Cuatro Hermanos, en la zona urbana de Bernardo de Irigoyen. Se trata de una infraestructura de vital importancia para la circulación en la zona de emplazamiento y con significativo beneficio para barrios aledaños.
La obra, enmarcada en el Programa 100 Puentes, se encuentra sobre el Arroyo Sin Nombre, en la zona mencionada, su construcción se lleva adelante a muy buen ritmo y ya se completó el hormigonado del tablero. La nueva construcción, que presenta condiciones de complejidad considerables por la topografía de la zona, permitirá reemplazar a una estructura anterior que se encontraba en mal estado por su antigüedad.
El trabajo encarado por la DPV permitirá contar con un puente totalmente nuevo para dar solución a los vecinos de la zona y atender la demanda del tránsito vehicular por el sector.
La nueva estructura tendrá 6 metros de base, 4 metros de altura, y el ancho de la calzada será de 6 metros.
Desde Vialidad de Misiones se invierte en soluciones concretas y durables para asegurar una conectividad correcta en cada sector de la geografía provincial, aportando así a la calidad de vida en cada municipio.
La capital provincial vivirá desde este jueves una nueva edición de Posadas Mágica, con música nacional, artistas locales, propuestas gastronómicas y más de 1.300 comercios que ofrecen 50 por ciento de descuento y ofertas de 2×1 hasta el domingo.
La Capital provincialvivirá desde este jueves y hasta el domingo una nueva edición de Posadas Mágica, que volverá a reunir gastronomía local, shows, ferias cerveceras e importantes descuentos en más de 1.300 comercios de toda la ciudad, con promociones de hasta el 50 por ciento de descuento y ofertas de 2×1. Entre los números principales, La Mancha de Rolando subirá al escenario el viernes a las 21:30, uno de los momentos más esperados del fin de semana.
El inicio oficial contará con el desfile de la banda del Servicio Penitenciario, que recorrerá desde la Plaza 9 de Julio hasta la Plaza San Martín para marcar la apertura de las actividades. Ese eje conectará al público con la propuesta central que abarcará Bolívar, San Lorenzo y Rioja, además de la presencia del Coro del Parque del Conocimiento y una agenda artística distribuida a lo largo de todo el microcentro.
Más de 1.300 comercios y promociones imperdibles
La edición 2025 suma más de 1.300 comercios distribuidos entre el microcentro, la avenida Uruguay, Lavalle, Santa Catalina, Itaembé Guazú e Itaembé Miní. La variedad de rubros y la ampliación territorial buscan fortalecer la circulación y dinamizar el movimiento en cada zona.
En materia de beneficios, predominan las promociones agresivas pensadas para mover el consumo: “La mayoría ofrece 2×1 o 50% en la segunda unidad, además de descuentos y planes especiales con tarjetas del Banco Macro y Naranja X”. Con música, gastronomía, cultura y una amplia red comercial, Posadas Mágica promete un fin de semana extendido que impulse las ventas y reactive la vida urbana.
Argentina es uno de los países con mayores disparidades territoriales del mundo. El ingreso por habitante de la Ciudad de Buenos Aires es seis veces mayor que el de las provincias del norte. De esta forma, son muy diferentes las oportunidades para un niño que nace en un lugar u otro.
Dicho esto, las provincias relativamente menos ricas enfrentan un enorme desafío a la hora de proveer de bienes y servicios en la cantidad y calidad equiparable al país central.
Además de desigual, nuestro país es el más descentralizado en términos de gasto del mundo. Esto significa que las provincias y municipios se hacen cargo del 44% del gasto público total, mientras que recaudan el 17% de los recursos totales del Estado consolidado. Esta brecha se cubre con la coparticipación.
La coparticipación, para que se entienda, es el sistema de reparto de los recursos que recauda el gobierno nacional hacia las provincias. Ahora, es importante que no se confunda la recaudación con la propiedad de esos recursos. Si bien los recauda la Nación, no son recursos nacionales. Por el contrario, la Constitución Nacional establece que los recursos se generan de manera concurrente entre el gobierno federal y los gobiernos subnacionales (provincias y municipios) y asigna distintas potestades a cada nivel.
Queda claro que Argentina arrastra desde hace décadas un régimen de coparticipación federal de impuesto que, lejos de fortalecer el federalismo, ha promovido un sistema de dependencia, ineficiencia y gasto descontrolado. Lo que debería ser una herramienta de coordinación armónica entre Nación y provincia, se ha convertido en un mecanismo perverso que fractura la solvencia fiscal y reproduce desigualdades estructurales.
Las fuertes desigualdades territoriales del país, la brecha existente entre los gastos que realizan los gobiernos subnacionales y lo que recaudan directamente, y el hecho de que las potestades de impuestos sean compartidas entre el Gobierno Nacional y las provinciales hace ineludible contar con un sistema de coordinación tributaria y reparto de recursos.
El problema no es nuevo, pero se ha agravado. El administrativista Juan Carlos Cassagne ya lo advertía, el actual régimen mezcla lo peor de dos mundos: un centralismo recaudador en la Nación con una coparticipación mal diseñada.
La brecha limita el desarrollo de las provincias
En un reciente informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), de autoría del economista Nadin Argañaraz, analiza en profundidad la distribución de los recursos federales en la Argentina y pone el foco en la capacidad de gasto por habitante derivada de las transferencias automáticas que la Nación envía a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El completo estudio, que abarca la evolución de estos giros durante los años 2010, 2023 y 2024, confirma una estructura de reparto desigual donde las jurisdicciones con menor densidad poblacional y menores ingresos propios se mantienen como las principales beneficiarias en recursos per cápita.
El informe da cuenta de que las transferencias automáticas, que constituyen el objeto central del análisis, están compuestas por la coparticipación federal de impuestos, diversas leyes especiales y la compensación por el Consenso Fiscal.
Del relevamiento de los datos correspondientes al año 2024 se desprende que las provincias que lideraron la recepción de fondos por habitante fueron Tierra del Fuego, Catamarca y Formosa.
La disparidad entre los extremos del ranking resulta significativa al cuantificar los recursos recibidos. Según detalla el informe de la IARAF, la brecha entre la jurisdicción de mayor recaudación y la de menor recaudación fue del 809% en el último año analizado.
En términos de evolución temporal, el trabajo de Argañaraz expone una dinámica de crecimiento seguida de una retracción reciente. El análisis indica que las transferencias automáticas reales por habitante promedio de las 24 jurisdicciones argentinas experimentaron una suba del 19% entre los años 2010 y 2023. Sin embargo, la tendencia se revirtió entre 2023 y 2024, período en el que se registró un descenso del 12% debido a la caída real de la recaudación nacional coparticipable.
La matemática del desequilibrio que padece Misiones
Misiones es una de las más castigadas en cuanto a reparto de la coparticipación. El informe de la IARAF advierte un retroceso persistente en la provincia, que continúa recibiendo montos inferiores a sus pares regionales y evidencia un deterioro relativo frente a otras jurisdicciones.
Entre 2010 y 2024, Misiones registra una caída acumulada de 4,2% en los ingresos automáticos por habitante, según los números publicados. Es una baja que ubica a la provincia entre las cinco con mayor deterioro en todo el período.
Dentro del Norte Grande, Misiones aparece como la provincia con menor nivel de transferencias automáticas por habitante. Dentro del NEA, la comparación directa con Chaco y Formosa refuerza el deterioro relativo que atraviesa Misiones: ambas lograron variaciones positivas en el período total. Corrientes, por su parte, tuvo una merma del 1,6%.
El esquema actual es el reflejo de una flagrante inequidad en la distribución de recursos por habitantes, siendo Misiones la más perjudicada en una región que en general está desfinanciada por la Nación.
Para hablar en términos concretos, Misiones pierde cerca de $84.000 millones de pesos mensuales comparado con lo que recibe Chaco, quien ostenta la alícuota más alta de la región, siendo que nuestra provincia ostenta la mayor cantidad de habitantes del NEA y en términos de actividad representa a la séptima economía de Argentina. Esta escandalosa diferencia de fondos se traduce directamente en servicios públicos deficientes y menor capacidad de desarrollo regional. Frente a este difícil contexto, el Gobierno de Misiones apela al equilibrio fiscal como bandera política y al uso eficiente de los recursos para poder cumplir con las necesidades más elementales de la población.
Queda claro que la Argentina debe debatir enserio un Régimen de Coparticipación más justo. La dilación de esta reforma, que por mandato constitucional debía haberse llevado a cabo en 1996 y que fue ratificada en el Pacto de Mayo al comienzo de la presidencia de Javier Milei, tiene un costo tangible. La merma de ingresos y la distribución inequitativa genera un desfinanciamiento que obliga a las provincias a limitar aumentos salariales para docentes, policías y personal de salud, situación que afecta directamente a miles de familias misioneras. No sólo eso, también limita la ejecución de infraestructura vital como hospitales, caminos y la necesaria ampliación de red eléctrica para la provincia, por caso la línea de 132 kw Alem – Oberá.
Un verdadero debate sobre la coparticipación no es sólo una disputa por números, es la exigencia de soberanía económica. Los fondos coparticipables son automáticos e intocables, en efecto, recibir lo que corresponde es crucial para la provincia y representa un acto de justicia.
La corrección de esta injusticia fiscal es la madre de todas las prioridades para el desarrollo de Misiones enserio. Es hora de que los misioneros dejemos de recibir menos por el solo hecho de vivir en un provincia condenada a una ley obsoleta.
Diputados juraron en una sesión con presencia de Milei. Martín Menem fue ratificado y anticipó un período legislativo de reformas profundas.
La Cámara de Diputados de la Nación reunió a los legisladores electos el 26 de octubre para celebrar la sesión preparatoria y tomar juramento a los 125 futuros integrantes del cuerpo. El acto se realizó este miércoles 3 de noviembre y marcó el inicio del proceso de transición hacia el nuevo período parlamentario, que comenzará el 10 de diciembre.
La jornada contó con la presencia del presidente Javier Milei, acompañado por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. Ambos siguieron la ceremonia desde los palcos mientras el diputado Gerardo Cipollini condujo la sesión por ser el legislador de mayor edad.
En el recinto juraron 64 representantes de la alianza integrada por La Libertad Avanza, la UCR y el PRO, además de 45 legisladores de Unión por la Patria. También lo hicieron integrantes de bloques provinciales, espacios federales e izquierda.
Por la provincia de Misiones, juraron los legisladores de Innovación Federal, Oscar Herrera Ahuad y de La Libertad Avanza, Diego Hartfield y Maura Gruber.
Cómo fue la dinámica posterior a la jura
Luego del juramento, el plenario designó las autoridades que conducirán la Cámara durante el próximo año. Con apoyo mayoritario, Martín Menem fue ratificado como presidente del cuerpo. Comenzará así su tercer año de gestión al frente de Diputados.
En su discurso, Menem destacó que “los primeros dos años fueron tiempos de transición, de reordenamiento y de enormes desafíos”. Señaló además que el actual escenario permite “hablar de resultados concretos y, sobre todo, de un rumbo que empieza a consolidarse”. Por ello afirmó que “estamos construyendo una Argentina próspera, estable y segura”.
Luego, adelantó que 2026 podría convertirse en “el año más reformista de la historia”, según la visión del presidente Milei. Aseguró que asumirá nuevamente la responsabilidad “con la determinación de honrar ese objetivo”.
El plenario también eligió a las nuevas autoridades de la Cámara. Cecilia Moreau ocupará la Vicepresidencia 1°, mientras que Luis Petri asumirá la Vicepresidencia 2°. En materia administrativa, Adrián Pagán fue ratificado en la Secretaría Parlamentaria, Laura Oriolo continuará en la Secretaría Administrativa y Mercedes Piscitello asumirá funciones en la Prosecretaría Parlamentaria.
Con más de 200 productores vinculados, la CAUL fortalece su capacidad productiva y abre nuevas oportunidades comerciales gracias al acompañamiento del Ministerio de Industria y REDVAM.
La Cooperativa Alto Uruguay Limitada (CAUL) continúa consolidándose como un actor clave para el desarrollo económico del Alto Uruguay Misionero. Con más de 200 productores asociados, la cooperativa integra cadenas productivas esenciales para la región, entre ellas la elaboración de lácteos, dulces, encurtidos y frutas abrillantadas, además de la gestión de servicios estratégicos como supermercados y estaciones de servicio. Durante una recorrida por las instalaciones en Colonia Aurora, el ministro de Industria, Federico Fachinello, destacó la importancia del trabajo cooperativo y el potencial de crecimiento de la planta. La CAUL produce diariamente 4.000 litros de queso, elaborados a partir de la leche provista por 50 productores. Cada pieza atraviesa un proceso cuidado que permite que, en apenas seis días, esté lista para su comercialización. Además, la cooperativa cuenta con una de las pocas fábricas de la provincia dedicadas a la producción de fruta abrillantada, un producto con alto potencial para expandirse en el mercado nacional. En este sentido, desde el programa REDVAM (Red de Valor Agregado Misionero) se inició el proceso de asistencia técnica, además del acompañamiento del programa de Inteligencia Comercial, para impulsar la apertura de nuevos mercados y posicionar estos productos en distintos puntos del país. “Seguimos acompañando el esfuerzo de cada sector productivo, porque su crecimiento se traduce en más desarrollo para Misiones”, destacó Fachinello. El objetivo es generar más oportunidades comerciales, mejorar los precios para los productores, fortalecer la cadena de valor y promover la creación de empleo en toda la zona del Alto Uruguay.
El programa económico de Milei es nocivo para las distintas jurisdicciones del país. Desempleo, salarios bajos, caída de la actividad económica, son algunas de las características del mileismo gobernante.
Marco Lavagna corrigió esta semana la serie del EMAE (Estimador Mensual de la Actividad Económica) para evitarle al gobierno el título negativo de “Argentina entra técnicamente en recesión”. Luego de la oportuna intervención del titular del INDEC, Argentina continúa su coqueteo con el abismo.
Por si no bastara con los cierres cotidianos de empresas a lo largo y ancho del país, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo, ingresos por el piso, servicios que no paran de subir, abrupta caída del consumo, se le agregó esta semana una bizarra y peligrosa exposición de grupos antivacunas en el Congreso de la Nación. El contexto no podría ser peor: la caída en la vacunación infantil es muy fuerte, han retornado enfermedades como el sarampión o la tos convulsa, causa de muerte de al menos 7 niños en el país.
Un caso que ilustra el andamiaje económico del programa de Milei, ejecutado por Caputo, es el del turismo. Precisamente, durante la semana que acaba de concluir el INDEC informó un déficit de divisas por 365 millones de dólares, una caída de casi seis puntos en el ingreso de turistas de otros países y un incremento en más de 10 puntos en la salida de argentinos hacia el exterior. El fenómeno ha sido hartamente analizado: Argentina es un país caro tanto para quienes tienen la intención de visitarlo, así como para sus habitantes.
Por más campañas que hagan las distintas provincias; Misiones trabaja hace años muy bien en ese sentido -cuya muestra más reciente es la Feria de Turismo que se está realizando en el Parque Paraguayo de la capital provincial-, no manejan ninguna de las variables que influyen en el turismo internacional. En el mismo sentido, los vuelos de cabotaje se han reducido un 10%.
Las provincias hacen lo que pueden, literalmente. El gobierno nacional las ha sometido de una manera que no tiene registro desde la vuelta democrática: recortes de todo tipo de fondos ya comprometidos, retención indebida de partidas presupuestarias, caída en las transferencias automáticas, desregulaciones varias que afectaron fuertemente a las economías regionales -un caso paradigmático es el del INYM-, apertura importadora sin planificación, transferencias de responsabilidades de Nación a provincias sin los correspondientes fondos -tal como sucedió en la década del ’90-.
Sube todo, menos el salario
Argentina es un caso extraño, según voceros oficiales la inflación es un problema del pasado, aunque todas las semanas aumenta el combustible, se preparan nuevos aumentos de luz y gas a partir de enero, los alimentos registran fuertes incrementos, el transporte sube en los distintos puntos del país.
El programa económico del experto en crecimiento con y sin dinero consta de dos ítems: tomar y pagar deuda y reducir la inflación, aunque se lleve puesto al país en el medio. Eso explica la férrea intervención en los acuerdos paritarios, no autorizando pautas salariales mayores a 1%, porque más allá de su dogma monetarista, considera que una de las causas del aumento de precios es el incremento salarial y de la actividad económica.
Entonces, una inflación que corre por encima del 30% interanual con salarios que en los mejores casos pueden ubicarse por encima del 12%, registran una fuerte disminución en su poder adquisitivo. Nos estamos refiriendo a salarios registrados, en el trabajo informal la situación es aun peor. El salario real cayó más de 13% en el último año.
Además, el salario mínimo -clave para negociar pautas salariales- es el más bajo de toda Latinoamérica.
A partir de la asunción de Milei, más de 17 mil empresas cerraron y más 224.000 empleos registrados se perdieron
Industria y consumo masivo en caída libre
Los pocos sectores que pueden considerarse ganadores del modelo mileista -minería, hidrocarburos, intermediación financiera- no son generadores de fuentes de trabajo. En cambio, si lo son el comercio, la industria, el transporte, la construcción y la hotelería y gastronomía. Estos sectores atraviesan severas complicaciones.
El caso industrial es dolorosamente gráfico: opera en niveles de pandemia, exhibe una altísima capacidad ociosa, su caída no encuentra piso. Los despidos, suspensiones, reconversiones, se multiplican semana a semana. Hay ramas como la textil que arrastra una caída del 17%. La construcción, por su parte, sector que funciona siempre como un indicador de la economía, sigue deprimida: se desplomó 18% interanual.
Misiones, provincia asediada por asimetrías internas y externas, sirve como ejemplo de lo que estamos desarrollando. Las ventas de combustible cayeron 10,2% -con un 7,6% en nafta súper y 15,4% en gasoil-. Lo cual muestra una provincia con dificultades para llegar a fin de mes en cuanto a las familias y una parálisis productiva alarmante.
Otro dato que marca la compleja realidad cotidiana es el aumento en la mora de la energía eléctrica: 4 de cada 10 usuarios está retrasado en el pago de luz. Esto se conoce en el mismo momento que el gobierno nacional anuncia una fuerte quita de subsidios en luz y gas a partir de enero. No solo no existe la sensibilidad social, sino que abunda el desconocimiento de las realidades provinciales, las políticas públicas se diseñan a partir de una planilla de Excel en una oficina de Puerto Madero.
Para completar el cuadro de situación, debemos referirnos a la brutal caída de ventas en supermercados, de casi el 10% interanual, la más alta del país. Lo cual se refleja en despidos, precarización y cierre de comercios.
La crisis se replica en otros sectores: el empleo forestal cayó 13%, los aserraderos del Alto Uruguay venden 40% menos, la obra privada se derrumbó 45% y la obra pública está prácticamente paralizada. En Iguazú, los hoteles registran ocupación inferior al 40% en semanas que deberían ser de temporada media. Y en los hogares, la señal más clara: el endeudamiento familiar crece, con un 18% más de atrasos en tarjetas de crédito.
Origen y responsabilidad
Esta situación no es un fenómeno climático pasajero cuya responsabilidad excede al ser humano. Al contrario, el profundo deterioro de la calidad de vida de los argentinos tiene nombre y apellido: Javier Gerardo Milei. Tuvo y tiene variados apoyos para ejecutar su plan de gobierno sin interferencias, no hay ninguna excusa válida -riesgo kuka, pesada herencia, etc.-.
El trabajo de las provincias es loable, si el país no arribó a una crisis de grandes magnitudes es por el trabajo cotidiano, en las distintas geografías nacionales, que realizan los diferentes gobiernos provinciales. Los ejecutivos de las 24 jurisdicciones argentinas se dedican a administrar la escasez y soportan extorsiones de Nación, exigiendo un acompañamiento total -que es prácticamente un sometimiento- a cambio de nada.
También está claro lo que debe modificarse para superar esta profunda crisis. Lo grave es que el gobierno nacional considera que está haciendo el mejor gobierno de la historia, por lo que nada indica que vaya a cambiar su hoja de ruta.
La visita del ministro del Interior Diego Santilli a la provincia dejó varias conclusiones: Passalacquapuso sobre la mesa cuestiones concretas, no fue una simple reunión protocolar para la foto: regularizar los fondos de la caja previsional no transferida, recuperar de manera efectiva los ATN y la porción de recursos vinculados al impuesto a los combustibles, reactivar obras nacionales frenadas —rutas, escuelas, viviendas—, avanzar con el financiamiento de la línea de 132 kV San Isidro–Alem–Oberá, actualizar la deuda por el consenso fiscal y destrabar el reclamo histórico por las regalías de Yacyretá. Detrás de cada ítem no hay un tecnicismo: hay jubilados, usuarios, productores, municipios que dependen de esas decisiones que sólo puede tomar la Nación.
Rovira, por su parte, explicitó algo que parece obvio, pero para el gobierno nacional no lo es: el diálogo siempre está abierto, pero del otro lado tiene que haber la misma disposición, sino es una imposición. El conductor del Frente Renovador planteó modificaciones en el Presupuesto Nacional 2026: reducir la alícuota del ARCA del 1,9% al 1%, devolver el 0,9% restante a la masa coparticipable, garantizar que la caja previsional y los ATN figuren con cifras reales y no simbólicas, y poner en el radar nacional la situación yerbatera y la inclusión efectiva en la Hidrovía Paraná–Paraguay. Ese es el tablero donde se juega buena parte del futuro de la provincia, y no el de las peleas menores que a veces entretienen la discusión pública.
Gestiones cotidianas
Como decíamos, el delicado equilibrio que tiene un país al borde del estallido es merced a las provincias. Por ejemplo, veamos la agenda del gobernador de Misiones durante la semana que pasó.
Se relanzó el programa “Ahora Fiestas”, con reintegros de hasta el 25% y cuotas sin interés entre el 20 y el 31 de diciembre, es un ejemplo de política anticíclica a escala local: sostener el consumo cuando el ingreso cae, ayudar a las familias a llegar a las fiestas y darle aire a los comercios que vienen de un año durísimo. La misma lógica se observa en otras áreas del Estado provincial. Mientras la economía se enfría, el sistema de salud pública se expande: el Servicio de Cirugía Plástica y Reconstructiva del Hospital Madariaga cierra el año con más de 2.000 intervenciones y una red que se articula con los hospitales de Eldorado y Oberá, formando especialistas y acercando atención compleja al interior.
En paralelo, la Vicegobernación, a cargo de Lucas Romero Spinelli, sale a territorio con señales de una provincia que no se resigna. La inauguración del CITECH en Eldorado, un centro tecnológico pensado para fortalecer la producción hortícola con innovación, capacitación y financiamiento para invernaderos, apunta a resolver un problema estructural: la falta de escala y continuidad productiva frente a la competencia de otras provincias. Tecnología, formación y asistencia técnica para que los productores puedan sostener la oferta todo el año, reducir costos y ganar mercados: otra forma de administrar la escasez, mirando al futuro.
Como hemos argumentado, el cuadro de situación es grave, en lo social, económico y político. Pero, si tenemos que establecer un pequeño horizonte de optimismo, hay que señalar que Misiones no queda en el lamento, si en el reclamo firme y la gestión que permite crear redes de contención para que no vuele todo por los aires. Esa contención es la que proveen los programas de consumo, el fortalecimiento de la salud en general, la apuesta a la innovación productiva.
No es poca cosa preocuparse por estas cuestiones, cuando en Olivos están pensando en ir o no ir al sorteo del mundial o si viene Scott Bessent.
La vida económica de las provincias está marcada por decisiones nacionales que definen el marco en el que deben actuar. Cuando la política económica del gobierno central impulsa un rumbo de recesión y caída del consumo, ninguna provincia logra revertir la corriente que desciende desde arriba, y sus efectos se sienten con particular crudeza en el interior. De hecho, la crisis no se origina en las provincias, aunque allí es donde golpea con mayor fuerza, y se podría decir que ningún esfuerzo local —por más ordenado o responsable que sea— alcanza para contrarrestar una política nacional que avanza en sentido contrario al crecimiento. Por ello, la ciudadanía necesita comprender de dónde proviene el problema, para no exigir a las provincias soluciones que únicamente puede brindar la Nación.
En este marco, la visita del ministro del Interior, Diego Santilli, adquirió un peso político que excede el protocolo. Fue el escenario en el que Misiones, sin ambigüedades, volvió a presentar una agenda que responde a necesidades concretas del territorio, y el gobernador Hugo Passalacqua la llevó a la mesa: regularizar los fondos de la caja previsional no transferida, recuperar los ATN adeudados, actualizar los recursos vinculados al impuesto a los combustibles, reactivar rutas, escuelas y viviendas paralizadas, financiar la línea de 132 kV San Isidro–Alem–Oberá y avanzar en el reclamo por las regalías de Yacyretá. Estos puntos no son tecnicismos administrativos: cada uno involucra a jubilados, productores, municipios y usuarios que dependen de decisiones que no se toman en Posadas, sino en Buenos Aires.
Con Carlos Rovira liderando el Frente Renovador Neo, la conducción política provincial impulsó esta agenda con una combinación de firmeza en los reclamos y apertura al diálogo institucional. Misiones no asume como inevitable un presupuesto nacional que retrae recursos para el interior, y por eso plantea correcciones estructurales: reducir la alícuota del ARCA del 1,9% al 1%, devolviendo el 0,9% restante a la masa coparticipable; garantizar que la caja previsional y los ATN figuren con cifras reales y no simbólicas; y poner en la agenda federal temas estratégicos como la situación yerbatera y la plena incorporación a la Hidrovía Paraná–Paraguay. El debate trasciende lo contable: interpela directamente al tipo de federalismo que el país necesita para evitar que las asimetrías sigan profundizándose, y refleja con claridad la línea de acción de Misiones: reclamar con firmeza los recursos que le corresponden, pero al mismo tiempo mantener la disposición al diálogo y la construcción de consensos en el plano nacional.
Los ejemplos son elocuentes. Las provincias pueden promover el turismo, sostener programas de crédito, administrar sus cuentas con equilibrio o acompañar a sus principales sectores productivos, pero no pueden evitar que el consumo caiga cuando la Nación seca la plaza de pesos, ni que se frene la construcción cuando la obra pública nacional se paraliza, ni que se derrumbe el precio de la yerba cuando el Estado nacional desregula el mercado y deja sin funciones al INYM.
En otras palabras, las provincias gestionan, pero la macroeconomía nacional define el clima. Ninguna controla las variables que determinan el rumbo económico: no fijan el tipo de cambio, no imprimen moneda, no regulan el sistema financiero, no administran la Aduana, ni establecen el nivel de gasto del Tesoro o los impuestos nacionales. Se podría decir que ningún esfuerzo local —por más ordenado o responsable que sea— alcanza para revertir una crisis que no se originó en su territorio, y deben actuar dentro de un marco que les viene dado.
Cuando la macroeconomía nacional se ordena, todas las provincias crecen; cuando entra en turbulencia, todas la sienten. Hoy, esa presión se refleja directamente en el bolsillo de la ciudadanía: la inflación supera el 30% interanual, mientras la Nación autoriza paritarias de apenas 1% mensual (equivalente a 12% anual), con un salario real que cayó más de 13% en el último año. En paralelo, las ventas de alimentos en supermercados bajaron 12% en términos reales. La industria opera con capacidad instalada similar a la de la pandemia y sectores como el textil registran caídas del 17%; la construcción cayó 18% interanual; y el turismo interno muestra un descenso del 10% en vuelos de cabotaje. Mientras tanto, más empresas cierran o abren procesos preventivos de crisis. Todo esto no ocurre en las provincias de manera aislada: sucede arriba, y abajo se siente multiplicado.
En Misiones, los efectos son palpables y afectan a todos los sectores productivos, por más que la provincia intente protegerlos. La caída del 10,2% en ventas de combustibles —con desplomes del 7,6% en nafta súper y del 15,4% en gasoil— evidencia que menos hogares llegan a fin de mes y menos empresas se mueven. La morosidad en energía eléctrica se duplicó: cuatro de cada diez usuarios están retrasados en el pago de la luz. En supermercados, las ventas cayeron hasta un 30%, generando despidos o reemplazos por modalidades más precarias, mientras cientos de comercios cerraron a lo largo del año.
Otros sectores de la economía provincial también sufren la presión de la macro. El empleo forestal cayó 13%, los aserraderos del Alto Uruguay venden 40% menos, la obra privada se derrumbó 45% y la obra pública está prácticamente paralizada. En Iguazú, los hoteles registran ocupación inferior al 40% en semanas que deberían ser de temporada media, y los hogares muestran un endeudamiento creciente, con un 18% más de atrasos en tarjetas de crédito. Estos datos reflejan con claridad que, aunque la gestión provincial sea ordenada y responsable, no puede revertir por sí sola los efectos de una política económica nacional contractiva.
Los datos más recientes del Indec completan este panorama. En septiembre de 2025, se registraron caídas en supermercados (–0,8% interanual), autoservicios mayoristas (–13,1%) y shoppings (–3,4%), mientras que un 55,8% de los comercios identificó la caída de la demanda como su principal limitante y un 67,9% prevé que la situación se mantendrá igual o empeorará. Aunque el empleo en supermercados mostró un leve crecimiento (+1,1% interanual, con 99.552 puestos), otras ramas retroceden y el consumo se sostiene cada vez más con crédito (44% de las ventas).
Misiones activa su estrategia frente a la recesión nacional
Frente a la política económica nacional que impulsa la recesión, el gobierno provincial ha demostrado que es posible actuar con creatividad y responsabilidad dentro de los márgenes disponibles. En lugar de resignarse, aplica medidas contracíclicas a su escala: incentivos al consumo, apoyo a sectores estratégicos y fortalecimiento de la infraestructura productiva y social. Un ejemplo claro es el relanzamiento del programa “Ahora Fiestas”, con reintegros de hasta el 25% y cuotas sin interés entre el 20 y el 31 de diciembre, que busca sostener el consumo cuando el ingreso de las familias cae y dar aire a los comercios tras un año muy difícil.
Al mismo tiempo, la provincia refuerza otros sectores clave: el sistema de salud pública se expande, con más de 2.000 intervenciones en el Servicio de Cirugía Plástica y Reconstructiva del Hospital Madariaga, articulando atención compleja con los hospitales de Eldorado y Oberá y formando especialistas para acercar servicios al interior. En paralelo, la Vicegobernación, a cargo de Lucas Romero Spinelli, lleva la acción a territorio con proyectos como el CITECH en Eldorado, un centro tecnológico destinado a fortalecer la producción hortícola mediante innovación, capacitación y financiamiento para invernaderos. Esto permite a los productores sostener la oferta todo el año, reducir costos y ganar mercados, afrontando un problema estructural que otras provincias no logran resolver.
Estas acciones muestran que, aunque la llave maestra de la economía siga estando en manos de la Nación, Misiones traza un camino distinto: no se limita a lamentar la crisis, sino que gestiona, reclama y construye redes de contención. La combinación de políticas de consumo, fortalecimiento de la salud, atención a la formación de especialistas, apoyo a la innovación productiva y cuidado de la salud mental de los jóvenes refleja una estrategia integral, pensada para amortiguar los efectos de la recesión nacional y preparar a la provincia para crecer cuando la macroeconomía se estabilice.
En un país donde la tormenta baja desde arriba, tener un Estado provincial que, aun sin controlar el clima, actúa todos los días para que el barco no se hunda, no es poca cosa. Misiones demuestra que se puede combinar firmeza política con gestión eficiente y visión de futuro, defendiendo a sus ciudadanos mientras exige al gobierno nacional que tome las decisiones necesarias para ordenar la economía.
Desde este jueves 27, alrededor de las 20 horas, se confirmó el cierre del local emblemático de Electro Misiones en la histórica esquina de Bolívar y Colón, en pleno centro de Posadas. La postal es contundente: el comercio está completamente vacío, con las góndolas sin productos y apenas un empleado visible desde la vereda. Este cierre no solo marca el fin de un local histórico, sino que también refleja cómo la caída del consumo, derivada de las políticas económicas nacionales, está afectando a negocios tradicionales en el centro de la ciudad.
Las luces encendidas dejan ver con claridad el espacio desocupado, confirmando lo que desde temprano comentaban los dueños de negocios de la zona: el local cerró sus puertas definitivamente en ese punto de venta. Por lo que explican estos mismos, este cierre afecta únicamente a la sucursal céntrica, mientras que otros dos locales de la cadena continúan abiertos y funcionando con normalidad.
En este contexto, la caída del poder adquisitivo, la inflación y el ajuste económico impactan de manera directa en la actividad comercial, afectando sobre todo a negocios locales y medianas cadenas.
El cierre de un comercio tan emblemático se convierte en una radiografía de la economía misionera. Pequeños empresarios y locales tradicionales sienten el efecto de la incertidumbre y de las políticas económicas nacionales, que se traducen en señales visibles en el centro posadeño.
En la esquina de Bolívar y Colón, la imagen del local vacío se suma a otras señales de alerta para el comercio local, marcando un escenario cada vez más complejo para los comerciantes y reforzando la percepción de que la baja del consumo sigue siendo un factor clave en la economía nacional.