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Apóstoles: Inscriben a un nuevo Taller de Operador de Calderas a Biomasa.

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El encuentro se realizará el miércoles 19 de noviembre en el Salón Vidriado del Predio Expo Yerba. La capacitación está dirigida a operadores, estudiantes y público interesado en adquirir conocimientos sobre el manejo y mantenimiento de calderas a biomasa.

El próximo miércoles 19 de noviembre, el Ministerio de Industria de Misiones dictará el Taller de Operador de Calderas en la ciudad de Apóstoles, una propuesta de formación destinada a operadores, técnicos y público en general interesados en adquirir conocimientos sobre el funcionamiento de calderas a biomasa. Durante la jornada, los participantes podrán aprender a identificar los componentes clave de una caldera, comprender su funcionamiento y conocer los procedimientos adecuados para actuar ante posibles fallas en los equipos generadores. La capacitación permitirá además certificar competencias profesionales conforme a la Ley XVI N°104, que regula la actividad en la provincia.
El encuentro se realizará en el Salón Vidriado del Predio Expo Yerba, ubicado en avenida Centenario y avenida Malvinas, de 8.00 a 14.00 horas. La actividad contará con certificación y está dirigida a personas mayores de 18 años que deseen formarse en el oficio o fortalecer sus conocimientos en la materia. La propuesta forma parte del programa de formación técnica impulsado por el Ministerio de Industria junto a la Municipalidad de Apóstoles, la Confederación Económica de Misiones (CEM) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), con el objetivo de promover la capacitación y el desarrollo del capital humano en el sector productivo. Quienes deseen inscribirse, puede hacerlo de manera online a través del siguiente formulario: https://forms.gle/vLDBttjCDKSpEE2s8.

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Martín Menem respaldó a La Alianza La Libertad Avanza Misiones en el último tramo de la campaña

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El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, visitó Misiones para acompañar a los candidatos de la Alianza La Libertad Avanza Misiones en el último tramo de la campaña rumbo a las elecciones del 26 de octubre.

Durante su paso por Posadas, Menem recorrió la Costanera y dialogó de manera distendida con los vecinos que se acercaron a saludarlo. En un clima relajado, explicó cómo funciona el sistema de boleta única y escuchó inquietudes sobre la realidad económica y social.

Más tarde, la comitiva viajó a Eldorado, donde acompañaron el evento “Libertad Fest”. En el encuentro tomaron la palabra los candidatos Maura Gruber, Martín Borzi y Diego Hartfield, junto al presidente de La Libertad Avanza Misiones, Adrián Núñez, y el propio Martín Menem, quien brindó un fuerte respaldo a los postulantes provinciales.

“ Necesitamos representantes en el Congreso que no pongan en crisis el equilibrio fiscal, porque de eso depende que podamos consolidar el rumbo de crecimiento y libertad que elegimos los argentinos en 2023 ”, expresó Martín Menem.

Por su parte, el candidato a diputado nacional Diego Hartfield convocó a los misioneros a acompañar con su voto el proyecto de transformación que encabeza el presidente Javier Milei:

“ El 26 de octubre es una elección clave. Necesitamos su apoyo para que el presidente tenga las herramientas necesarias para avanzar con las reformas laborales e impositivas que nuestro país necesita para generar empleo y desarrollo”.

En tanto, la candidata Maura Gruber destacó la importancia de que Misiones cuente con una voz que represente al sector productivo dentro del Congreso:

“ Nuestro desafío es facilitar las condiciones para que las empresas misioneras puedan importar insumos y exportar sus productos sin trabas. Necesitamos una representante que conozca de primera mano la realidad de quienes todos los días trabajan, producen y generan empleo en la provincia”.

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Micaela Gacek participó del agasajo a las madres policías y destacó su labor en la comunidad

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La candidata a diputada nacional por Misiones, Micaela Gacek, participó este viernes del agasajo organizado por el Foro de Seguridad y la Comisaría Seccional Sexta UR-I, en conmemoración del Día de la Madre. El encuentro tuvo lugar en las instalaciones de la comisaría, ubicadas sobre la avenida Blas Parera de la ciudad de Posadas.

El evento reunió a jefas y personal femenino de distintas dependencias policiales —entre ellas la Comisaría 6ta, 7ma, 16ta, y las Comisarías de la Mujer Centro y Zona Oeste—, en un reconocimiento al compromiso, la vocación y la doble tarea que cumplen las mujeres que integran la fuerza: servir a la comunidad y, al mismo tiempo, ejercer la maternidad con entrega y amor.

Durante la jornada se compartió un momento de camaradería y reconocimiento en honor a todas las madres policías, en un ambiente de respeto y afecto hacia quienes día a día cumplen un rol esencial en la fuerza y en sus hogares.

“Tengo un profundo respeto por las mujeres y hombres que forman parte de la Policía de Misiones. Desde el Congreso Nacional, si los misioneros me acompañan, voy a seguir impulsando leyes y acciones que los respalden y reconozcan su labor”, expresó Gacek al dirigirse a las presentes.

La candidata agradeció la invitación y celebró la iniciativa del Foro de Seguridad y la Unidad Regional I, que cada año promueven estos encuentros de homenaje. “Estos espacios fortalecen los lazos institucionales y nos permiten valorar, una vez más, el compromiso de quienes cuidan todos los días a las familias misioneras”, concluyó.

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EL ODIO QUE ENVENENA A LA SOCIEDAD

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No hay dudas de que transitamos un nuevo tiempo que nos obliga a detenernos, al menos por un momento, y razonar sobre los múltiples tsunamis que nos asaltan en forma de fake news. Entre todas las amenazas que pesan sobre las sociedades actuales, la desinformación se sitúa en un lugar preponderante. La artificialización de la realidad, la distorsiona y empuja a la ciudadanía a crear una falta percepción de las cosas que afecta de lleno a la democracia.

En los últimos tiempos, las redes sociales se han vuelto el “teatro de operaciones” del disenso y el “proveedor de los mecanismos” para el disenso violento y agresivo en el escenario público. Las situaciones de disenso, incluso aquella en las que los jugadores usan la violencia física directa, son mediatizadas y sus resultados exhibidos y expandidos en el metaverso, entendido como aquel mundo virtual distópico hecho a la medida de trolls, bots y fake news. En la actualidad, las redes sociales, funcionan como mecanismos de canalización y de realización de la violencia simbólica o de la agresividad social. Esto tiene una explicación: las personas que pasan tiempo en las redes sociales no lo hacen como un ejercicio intelectual, ni su atención es captada meramente por la emisión de silogismos. Al mismo tiempo, quienes hablan incitan pasiones, amores y odios, agitan miedos y sospechas, al tiempo que pretenden exhibir como realidad objetivo lo que, cuanto menos, es su propia interpretación.

Un factor más, que no es menor: ya sea por la intensidad de los estímulos o por su frecuencia (acá tienen un rol clave los algoritmos), se promueve un agotamiento tal del sistema percepción-conciencia que se vale del rebajamiento de la capacidad de juicio y discernimiento de sus destinatarios.

El Doctor en Comunicación e investigador del CONICET, Luciano Elizalde, sostiene en su libro “La gestión del disenso” que la cultura de masas necesita de motivos y activadores de interés, de mecanismos estresantes y las expresiones de violencia potencial o real son siempre gratificantes desde el punto de vista de las audiencias. Tal es así que los propios jugadores del sistema político y de los sistemas subordinados (económico, social y cultural) utilizan la presión y la acción simbólica para afectar a sus rivales y adversarios.

En este contexto, la construcción de algoritmos tendientes a la materialización del sesgo cognitivo gana al encender la atención de los usuarios por medio de la exposición dramática del disenso violento; y algunos jugadores del sistema político y económico adquieren el acceso al escenario público para lograr presión psicológica sobre adversario, enemigos y la opinión pública en general.

Como parte de un fenómeno extendido a lo largo del planeta, en nuestros entornos más cercanos podemos observar a determinados actores políticos obsesionados por tener más seguidores y captar más likes. Este nuevo rasgo convirtió a la política en una competición por conquistar voluntades a través de las redes sociales. En ese sentido, la construcción de las fake news se ha convertido en un recurso de comunicación política que violenta el espacio de construcción colectiva en los entornos digitales, e incluso va más allá: amenazan la estabilidad política y social. La historia reciente nos permite confirmarlo. La fakecracia puede ser definida como una democracia en la que la construcción de noticias falsas y la automatización maliciosa en las redes sociales se han convertido en los principales recursos de comunicación política para sellar la era de la posverdad, en donde la realidad pasa a ser ficcional.

Entendemos por posverdad a aquellas narrativas de interpelación emocional, en las que la razón o la verdad científica son superadas por la creación de contenidos que apelan a las emociones y donde lo relevante no es que algo sea verdadero o no, sino que parezca verdadero.

Las fake news se construyen sobre una estrategia de falsificación de hechos, es decir, elaboran realidades ajenas a lo objetivo por medio de narraciones de aspecto creíbles. Su finalidad no es otra cosa que causar un efecto pragmático, sea económico, político o social, a través de la manipulación y el engaño.

El consumo de noticias falsas en las redes sociales crea una burbuja de contenido a través de algoritmos en los que a menudo su relevancia no coincide con la realidad.

En este contexto, los especialistas coinciden en que los filtros de las burbujas se han convertido en un fenómeno importante para entender la creciente popularidad de las noticias falsas en internet. En las burbujas las voces son silenciadas por la lógica de los algoritmos. En este caso, es el sesgo de confirmación, no la fiabilidad de los hechos, el que se reproduce.

La desinformación no es nueva en la política. Se difunde información falsa o engañosa con el propósito de manipular las percepciones del público, para generar emociones y para movilizar.

Se trata de socavar la confianza en la información, las instituciones y, en última instancia, en la propia capacidad para discernir la verdad. Cuantas más dudas existan, menos estabilidad habrá para cualquier gobierno.

Cuando las personas no pueden confiar en la información que reciben, son más susceptibles a la manipulación y menos capaces de tomar decisiones informadas. La duda paralizante puede llevar a la apatía y la inacción de una mayoría, ya que los ciudadanos pueden sentirse incapaces de discernir la verdad y, por lo tanto, ser reacios a tomar medidas. Del mismo modo, puede movilizar a quienes están ya muy politizados, que ven reafirmado su sesgo cognitivo una y otra vez, lo que los polariza aún más y los convierte en un voto más fiel.

Con lo dicho hasta aquí, muchos se preguntarán: ¿y todo esto qué tiene que ver con las elecciones?. Muchísimo. El voto siempre ha tenido un componente emocional, y cada vez pesa más.

Hablamos de un entorno ideal para aquellos que buscan controlar la narrativa política a través del miedo y la ira, sin necesidad de convencer a la mayoría. Es entonces cuando es más sencillo que se vote a lo que se vende como algo nuevo. Como todo va mal y se necesitan medidas drásticas, y no se puede confiar en nadie, entonces se confía en lo diferente. Si además tiene una solución fácil, como señalar siempre al culpable (el otro), mejor aún. Así operan estas dinámicas que apelan a las emociones: si se duda de todo y de todos, tal vez se dude en votar a “los de siempre”, y esa es una oportunidad para quienes quieren cambiar, aunque lo que ofrezcan sea falso o resulte más dañino que lo que ya existe.

Para la socióloga y analista política española Cristina Monge Lasierra, “siempre ha habido un componente emocional, pero ahora, en el paradigma de la democracia de audiencia, el ámbito de la comunicación, y sobre todo de la comunicación emocional, ha cobrado más importancia. Casi al punto de hacer desaparecer el contenido”.

Los expertos coinciden en que el crecimiento de la polarización afectiva es un factor determinante en esa escalada emocional de las campañas electorales.

Este “empujar” cada vez más los límites ocurre en Misiones concretamente con cada acción impulsada por cierto sector de la oposición que desde un tiempo a esta parte despliega una campaña sistemática de intoxicación mediática a través de las redes sociales con mentiras, medias verdades, acumulación de miedo, odio y revancha.

A saber, el odio político se deposita como un veneno que intoxica la discusión pública y, más grave aún, socava estructuralmente las bases de la vida democrática. Reduce al adversario a un simple blanco que debe ser aniquilado. Que debe ser destruído: simbólicamente, pero también físicamente.

Propuestas: la gran deuda pendiente libertaria

Milei construyó su narrativa de gobierno sobre una estructura que podríamos analizarla desde el populismo: el antipueblo llamado “casta” genera un daño económico al pueblo argentino, los “ciudadanos de bien”, materializado en inflación, y él, “el líder”, entiende el dolor, sólo él sabe cómo solucionarlo y se erige como redentor y salvador del pueblo.

A esto se le suma una campaña en 2023 muy inteligente, de “cercanía” y contacto directo con la población, a través de X.

Milei ofreció propuestas con soluciones sencillas frente a los principales problemas del país: “dolarizar” y “motosierra”. Para cada problema profundo y complejo de la Argentina respondía con una palabra, pero sencillo no es lo mismo que sencillez: esa palabra era toda una propuesta en sí misma, sencilla en expresión pero compleja en resolución. Al votante le llegaba, la entendía, y visualizaba soluciones a sus problemas.

De esta manera no sólo logró llegar al gobierno, sino también consiguió construir una alta tolerancia social al plan económico de ajuste de shock que realizó. Este plan se presentaba como la solución, el remedio del líder para contrarrestar el mal que generaba “la casta” a la “gente de bien”.

El gobierno de Milei está atravesando actualmente una crisis que le cuesta mucho superar. Hay varios factores que la alimentaron, de origen político coyuntural y económicos de estructura. Pero de fondo el problema para Milei radica en que esta crisis afectó su narrativa de gobierno. Luego de la difusión de los audios del ex titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo, donde se hablaba del pago de coimas, se asoció dicha práctica a las “clásicas de la política tradicional”, es decir, de “la casta”. Entonces la coalición que formó el líder a partir de la definición del enemigo realizaba las mismas prácticas que este. A la crisis política desatada por Spagnuolo se le suman las acusaciones que pesan sobre José Luis Espert de sus vinculaciones con narcos y el apoyo que le dieron para la campaña en 2019. Cuando el caso de las presuntas coimas en la ANDIS iba perdiendo intensidad en la agenda pública, apareció el cisne negro de Espert. El cimbronazo fue tan grande que el economista se vio obligado a renunciar a su candidatura y a la presidencia de la comisión de presupuesto en la Cámara de Diputados de la Nación, además de pedir licencia hasta fin de año (seguirá cobrando su sueldo de diputado).

A los escándalos políticos debemos sumarle otro factor, la situación económica hace algunos meses parece estar empeorando.

Un reciente estudio de ánimo social de la consultora Indaga da cuenta del deterioro de todas las variables entre octubre 2024 y el mismo mes de 2025. Cuatro de cada cinco habitantes del AMBA se encuentran sumidos en el pesimismo y responsabilizan de la situación a Javier Milei.

En virtud de estos datos, si las decisiones electorales tienen un creciente componente emocional, el gobierno libertario no debería esperar buenos resultados el próximo domingo 26 de octubre.

“La desazón generalizada por primera vez llega también al núcleo duro libertario. Es gente que lo votó y no piensa volver a votarlo. Las conductas más habituales en estos casos son la no participación y la adopción del discurso antipolítico. Es peligroso”, señala el sociólogo Claudio Righes, uno de los responsables del estudio realizado. Y agrega: “hace meses que vemos un deterioro del ánimo social. Lo novedoso, en este caso, es que los sentimientos negativos, según la pregunta, llegan al 80 por ciento. Esto implica que perforaron el 30 por ciento que Milei tenía como propio”.

El dato revela que el histórico truco de los gobiernos liberales en Argentina, la promesa de un futuro venturoso a cambio de un sufrimiento que nunca se termina (ahora bajo el slogan “que el esfuerzo valga la pena”), está agotado.

El 89% de los entrevistados considera que al actual gobierno nacional como único responsable de la situación. Por otra parte, el 87% afirma que debió endeudarse para pagar sus gastos corrientes básicos, como alimentos y servicios.

Los contrastes de las campañas en Misiones

Falta una semana para que Misiones renueve sus tres bancas en la Cámara de Diputados de la Nación. La del próximo domingo 26 de octubre no es una elección más: es la que define con qué voz hablará la provincia en un tiempo muy duro, de tensiones fiscales, recortes y decisiones tomadas lejos de la provincia.

El contraste es muy claro. Con una narrativa extremista, polarizante y rozando lo antidemocrático, actores de la oposición misionera han intentado instalar la agenda del fracaso, la frustración y el resentimiento en una sociedad que no está acostumbrada a atravesar eventos que perturben la paz social. En una actitud cobarde y dañina para la democracia, se ha impulsado una manipulación del metaverso en el ámbito digital con la difusión indiscriminada de fake news, campañas de odio y operaciones coordinadas desde troll centers dentro y fuera de la provincia, incluso del país. Escudados en la campaña política, ciertos sectores al mostrado sin filtro sus intenciones desestabilizantes y golpistas totalmente alejadas de las reglas que impone la democracia. No vale todo en la campaña, menos cuando se pone en juego el orden público y se busca alterar la paz social.

Colgados de una imagen cotiza cada vez más a la baja, el candidato de Milei en Misiones promete traer a la provincia el modelo de la Nación. Esto es: más desregulación, salarios bajos, retenciones a la actividad agrícola y despido masivo de empleados públicos.

Al día de hoy no se ha escuchado que harán, por ejemplo, para frenar la crisis terminal a la que han llevado a los productores yerbateros con la desregulación del INYM, la única herramienta que tenían los productores yerbateros para equilibrar su débil posición en un mercado imperfecto dominado por el desmesurado poder que ostentan los zares de la yerba mate, es decir, los cuatro o cinco grandes jugadores que fijan las reglas de juego. El candidato de Milei tampoco dijo que hará para frenar las asimetrías económicas que padece el sector comercial en una provincia que posee un 90% de límites internacionales (con Paraguay y Brasil).

Hasta el momento, sólo se le escucho repetir que quiere llegar al Congreso para acompañar todas las iniciativas del presidente Milei. Es decir, seguir ajustando sobre los jubilados, la salud y la educación.

Hay temas que Misiones necesita llevar a la agenda nacional con otra jerarquía. Oscar Herrera Ahuad ostenta la experiencia de haber gobernado la provincia durante una de las etapas más difíciles para la historia de la humanidad: la pandemia del Covid-19. Y se nota. El ex gobernador no titubea a la hora de hablar de propuestas: volver a herramientas que cuidaban el ingreso de las familias, como una ley de devolución del IVA para la canasta básica, es una ejemplo concreto. No se trata de subsidios eternos ni de discursos vacíos. Se trata de aliviar la mesa de todos, mientras se ordenan las variables económicas.

Otro tema que figura en la agenda de Herrera Ahuad es el costo del combustible, que produce un efecto cascada en el flete y afecta la competitividad. “Si reducimos el 20% el costo del transporte, mejora la industria forestal, la yerba, el té, la ganadería y toda la cadena de valor”, expresó al respecto.

Las obras de infraestructura son otro tema de vital importancia para el desarrollo productivo: la Nación no puede desentenderse de las rutas nacionales, los pasos fronterizos y los aeropuertos. Herrera Ahuad ya trabaja en un proyecto de ley para modernizar y garantizar el funcionamiento de los principales pasos fronterizos del país, las 24 horas, con prioridad en la frontera misionera. No es sólo seguridad: es turismo, comercio y logística.

La agenda con mirada federal que propone llevar al Congreso se completa con la agricultura familiar. El desarme de programas de asistencia técnica dejó a los pequeños productores a la deriva. Frente a este escenario, Herrera Ahuad propone restablecer la Ley de Agricultura Familiar, fortalecer la extensión del INTA y devolver herramientas a los productores para que la feria, la chacra y la cooperativa sigan siendo motivo de arraigo rural.

El compromiso se extiende a los derechos sociales básicos. Herrera Ahuad lo repite en cada encuentro: la universidad pública no se negocia y la salud es un activo misionero que hay que sostener. Lo dice quien pudo estudiar gracias a la universidad pública y que, como gobernador, fortaleció el sistema sanitario con equipamiento y ambulancias aún en tiempos difíciles. En materia de educación, anticipó que peleará por las leyes de financiamiento que se abandonaron y hoy golpean especialmente a las provincias.

De cara al 26 de Octubre, la ciudadanía debe hacerse una simple pregunta: ¿quién se va a plantar en Buenos Aires para reclamar lo que corresponde, con respeto pero sin titubear, y con la capacidad técnica y experiencia para convertir esos reclamos en leyes que redunden en más recursos para los misioneros?

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Una elección clave para la voz misionera en el Congreso

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El próximo domingo 26 de octubre, Misiones renovará tres bancas en la Cámara de Diputados. Es una elección clave, ya que está en juego el perfil de la representación provincial en un momento complejo, marcado por tensiones fiscales y demandas sociales. Por eso, es fundamental contar con representantes que entiendan al Congreso como un espacio donde se pueden plantear y defender los intereses misioneros. En ese sentido, el Frente Renovador de la Concordia llega fortalecido, respaldado por una gestión cercana a la gente y comprometida con las prioridades provinciales. Además, la candidatura de Oscar Herrera Ahuad suma experiencia y conocimiento político, aportando solidez y previsibilidad.

El Congreso Argentino es una pieza fundamental dentro del sistema político nacional. Más que un simple órgano legislativo, es el espacio donde se representan las voces de las provincias y se definen las prioridades que impactan en cada región y en todo el país. Allí se discuten leyes, se controla al Ejecutivo y se busca equilibrar intereses para que ninguna realidad quede excluida. Por eso, resulta entendible la importancia de contar con representantes que realmente conozcan y defiendan las necesidades de sus provincias, como lo demuestra la gestión provincial que ha estado siempre cerca de cada misionero.

En ese contexto, la administración de Hugo Passalacqua ha demostrado una voluntad clara de estar presente donde más se necesita: al sostener programas sociales, al acompañar obras en riesgo o al intervenir en situaciones críticas. La decisión de pedir la prórroga del Decreto 514/2021, que permitía a los trabajadores rurales mantener los beneficios sociales mientras accedían a empleo temporario, es un ejemplo concreto. En la Tierra Colorada, miles de familias viven de las zafras y de tareas estacionales. Para ellas, la posibilidad de trabajar sin perder la cobertura del Estado no es un privilegio, sino una herramienta básica de supervivencia.

La defensa de la economía real también se expresa en el reclamo por los recursos fiscales que corresponden a las provincias. Desde Misiones, se cuestiona con claridad que el Estado nacional busque equilibrar sus cuentas reteniendo fondos que, por ley, deberían volver en forma de obras, infraestructura y servicios. Cada vez que un ciudadano carga combustible, más del 20% del precio son impuestos con asignación específica. Si esos recursos no regresan, el costo lo pagan los municipios, la producción y el bolsillo de la gente. “No se pide privilegio ni se limosnea —dijo Passalacqua esta semana—. Pedimos lo que nos corresponde. Ese es el tono: federal, firme y respetuoso.”

Oscar Herrera Ahuad y un modelo misionero con agenda propia

En paralelo, la provincia eligió un perfil de gestión que combina equilibrio fiscal con sensibilidad social. No hay déficit, hay prudencia en el gasto, y al mismo tiempo, una fuerte presencia territorial. Ese es el piso sobre el que se apoya el segundo elemento central de esta elección: la candidatura de Oscar Herrera Ahuad. Médico pediatra, exministro de Salud y exgobernador, Herrera es reconocido por su trabajo constante y por una posición política clara en defensa de la economía misionera, el empleo, la salud pública y la universidad gratuita.

Desde esa experiencia, Herrera Ahuad impulsa propuestas concretas con impacto directo en la vida cotidiana. Una de ellas es volver a instrumentos que protegían el ingreso familiar, como una ley de devolución del IVA en productos de la canasta básica. “No quiero subsidios; quiero lo que nos corresponde”, afirma. Su enfoque rechaza las soluciones transitorias o simbólicas: se trata de aliviar la mesa de todos ahora, mientras se estabilizan variables que aún tardarán en ordenarse. En su visión, defender las economías regionales es también defender la dignidad del trabajo misionero.

Hay temas que Misiones necesita instalar en la agenda nacional con mayor jerarquía. Uno es el costo del combustible y su efecto dominó sobre el flete y la competitividad. “Si reducimos 20% el costo del transporte, mejora la industria forestal, la yerba, el té, la ganadería y toda la cadena de valor”, planteó el propio candidato. También señaló la necesidad de retomar la inversión en obra pública nacional y modernizar los pasos fronterizos impulsando el turismo y el comercio.

La mirada federal se complementa con el respaldo a la agricultura familiar. El recorte de programas técnicos dejó a los pequeños productores más expuestos. Ante eso, Herrera propone reactivar la Ley de Agricultura Familiar, fortalecer la presencia del INTA y garantizar que las ferias, chacras y cooperativas sigan siendo motores de arraigo. Cuando la yerba, el tabaco, la madera y la miel funcionan, se derrama en educación, salud y servicios. Misiones lo demostró. En la misma línea, refuerza su compromiso con los derechos sociales: “La universidad pública no se negocia”, repite, y recuerda que fue gracias a ella que pudo formarse. También anticipó que trabajará para recuperar leyes de financiamiento educativo que hoy afectan con fuerza a las provincias.

El compromiso con el desarrollo también incluye una apuesta al futuro. La expansión de la inteligencia artificial en Argentina —con Misiones sumándose activamente y liderando el proceso de digitalización— abre oportunidades para el empleo, la gestión pública y la formación de talento. Allí también se juega la representación: en cómo disputar recursos, acercar tecnología a las escuelas y a las pymes, y generar valor desde el territorio. Nada de esto es improvisado: forma parte de una identidad política que, como expresó Hugo Passalacqua, se resume en hacer política con agenda propia y soluciones nacidas aquí. Herrera Ahuad no promete lo que no conoce; enumera tareas que ya gestionó.

La elección del 26 de junio abre una pregunta central: ¿quién puede representar a Misiones en el Congreso con firmeza, respeto y sensibilidad para defender lo que a la provincia le corresponde? La gestión local ha demostrado un rumbo claro, con orden fiscal, cercanía con la gente y defensa del trabajo y los recursos misioneros.

En este contexto, la boleta de la Renovación propone continuidad y compromiso, con figuras que conocen la realidad provincial y saben cómo llevarla al ámbito nacional. Frente a un escenario de incertidumbre, la Tierra sin Mal apuesta por lo propio: un modelo que equilibra inversión pública y respeto al sector privado, que cree en la educación, la ciencia y la producción como motores del desarrollo. Oscar Herrera Ahuad representa esa mirada y busca llevarla al Congreso, con la convicción de que el federalismo no se reclama con discursos, sino que se construye con leyes, diálogo y presencia real. Porque lo que está en juego no es solo una banca: es la capacidad de hacer que la voz de Misiones se escuche donde se deciden las cosas.

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El derecho a tener voz propia

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Falta una semana para que Misiones renueve sus tres bancas en la Cámara de Diputados de la Nación. No es una elección más: es la que define con qué voz va a hablar la provincia en un tiempo áspero, de tensiones, recortes y decisiones tomadas lejos, en escritorios de madera dura. Y en ese escenario, la oposición provincial parece más preocupada por salvar al Gobierno nacional que por ofrecer algo concreto a los misioneros.

Los radicales plantean nuevamente la campaña de la tibieza, en un falso centro equidistante que no propone nada, pero se opone a todos. Dividida, con las encuestas en bajada y bajas expectativas.

Los libertarios, tan ruidosos en redes como silenciosos en la calle, practican un tipo de política que no conoce el territorio. Visitan empresas de amigos, de familiares y de otros dirigentes opositores. Poca calle y mucho llanto. No hay propuesta, hay simulacro. No hay plan, hay marketing. No hay pueblo, hay selfie.

Del otro lado, los viejos opositores K orbitan en su propia nostalgia. Pelean entre sí, reciclan rencores y discuten quién tiene la franquicia de una marca que hace rato dejó de tener lo mejor que tenía: ser de la gente y para la gente. Triste espectáculo es ver a los que alguna vez representaron sectores genuinos cómo hoy se consumen en peleas en redes sociales con olor a naftalina, mientras esos sectores migran hacia quien los escuchó y los hizo parte de una agenda de soluciones. Porque Oscar Herrera Ahuad, antes que candidato, es un dirigente que conversa y gestiona: dos verbos que, en tiempos de redes, denuncias judiciales estúpidas y gritos, se volvieron revolucionarios.

Pero si algo nos importa realmente es entender que no es justo que la Nación ordene sus números a costa de las provincias. Cada vez que un misionero carga nafta, más del 20% de lo que paga son impuestos que deberían volver en rutas e infraestructura. Si no vuelven, como sucede ahora, el costo lo asume el productor, el municipio y vos. Para corregir esto, necesitamos un federalismo con tono firme, no de súplica. Y eso a veces incomoda.

Sin déficit, sin despilfarro y con presencia territorial, la Renovación pone, en estas elecciones, en primera línea de juego a un médico, exministro y exgobernador que habla con la autoridad del que caminó hospitales, chacras y barrios. Un tipo que no improvisa sobre la realidad porque la conoce.

Herrera propone volver a herramientas que defendían el bolsillo sin romper las cuentas de los gobiernos, como una ley de devolución del IVA para la canasta básica. No es el populismo con olor a una década pasada: es racionalidad y gestión con rostro humano. También pone sobre la mesa temas que Buenos Aires nunca entiende muy bien: el costo del combustible, que encarece todo; las rutas nacionales que se deshacen; los pasos fronterizos que podrían ser motores de comercio y turismo. Federalismo. Proponer, en vez de esperar.

Herrera plantea revivir la ley que le daba respaldo técnico y económico a los trabajadores de la agricultura familiar, fortalecer el INTA y devolver presencia al Estado donde todavía se cultiva la dignidad con las manos. Porque cuando la yerba, el té, la madera y la miel se mueven, se mueve la provincia entera.

“La universidad no se negocia” para Herrera Ahuad, porque lo aprendió como estudiante, y lo sabemos los misioneros que vimos como se transforman las historias de familias enteras cuando un hijo va a la universidad. Y en tiempos de motosierra, sostener hospitales, becas, universidades y ambulancias no es un acto administrativo: es una posición ética.

Misiones, además, entiende el nuevo paradigma productivo: tecnología, inteligencia artificial, innovación educativa. Mientras otros se quejan del futuro, acá se lo diseña. Esa también es una batalla política: disputar recursos para formar talento, para que la próxima generación y las empresas no tengan que ir a buscarlos afuera.

El misionerismo, como lo define Passalacqua, es eso: hacer política desde acá, para acá, con cabeza propia. No es encierro, es autonomía. No es aislamiento, es dignidad. Y en la boleta de Oscar Herrera Ahuad, esa doctrina encuentra continuidad natural: representar a Misiones en la Nación, no a la Nación en Misiones.

Por eso, el 26 de octubre Misiones no elige solo una lista: elige quién va a ir a Buenos Aires a plantarse con respeto, pero sin obediencia. Quién tiene la solvencia técnica y la espalda política para convertir reclamos en leyes, y leyes en recursos.

La oposición grita. La Renovación gestiona. Uno promete, el otro cumple.

En tiempos de incertidumbre, conviene desconfiar de los que venden certezas instantáneas. Misiones, con sus matices, eligió un camino propio: equilibrio, presencia, desarrollo. Dentro de una semana, vos y yo vamos a volver a decirle al país lo que queremos para Misiones. Misiones va a volver a hablar. Ojalá lo haga con la serenidad de quien sabe que los derechos se defienden; y que el federalismo, cuando es real, no pide permiso.