Categorías
Uncategorized

Misiones busca atraer inversiones turísticas con respaldo de empresas estadounidenses

Diseno sin titulo 5

El ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa, mantuvo un encuentro con integrantes del Directorio de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham), en una jornada que tuvo como eje central el análisis de oportunidades de cooperación público-privada en torno al turismo. La reunión se desarrolló en la ciudad de Buenos Aires y forma parte de una estrategia provincial orientada en continuar posicionando al turismo como motor de crecimiento económico.

Durante el encuentro, representantes de AmCham —organización que agrupa a más de 700 empresas y abarca más de 40 sectores de la economía— intercambiaron experiencias y visiones sobre el potencial turístico de Misiones. Participaron ejecutivos de empresas asociadas como Coca Cola, Ford, Visa, Uber y Assist Card, quienes manifestaron interés en los diversos aspectos vinculados al desarrollo del sector turístico en la provincia.

Uno de los puntos abordados fue la posibilidad de generar espacios de colaboración para atraer inversiones en infraestructura y servicios relacionados al turismo. En ese marco, se mencionaron áreas como el transporte aéreo, la energía sostenible y la promoción de nuevas fuentes de empleo vinculadas a la actividad turística, en articulación con el sector privado.

Desde el Ministerio de Turismo de Misiones destacaron la importancia de generar sinergias con compañías de alcance internacional, señalando que este tipo de vínculos permite establecer contactos estratégicos y afianzar la presencia de la provincia en espacios de toma de decisiones económicas. También remarcaron que este acercamiento fortalece los objetivos de desarrollo e integración de Misiones con mercados internacionales.

AmCham Argentina es una organización no gubernamental, independiente y sin fines de lucro, que desde hace más de un siglo promueve el comercio bilateral y las inversiones entre Estados Unidos y Argentina. Con esta iniciativa, Misiones avanza en el fortalecimiento de lazos institucionales que buscan posicionarla como un destino atractivo para la inversión y el turismo sostenible.

Categorías
Uncategorized

GOBERNAR EN LA ERA DEL CAOS

Diseno sin titulo 4

La democracia se sostiene, en última instancia, por la confianza. Y cuando esa confianza se rompe, una sociedad entera queda a merced de los hipócritas que la corroen y los cínicos que la arrasan. Resistirlos no es solo un deber político: es una exigencia moral de supervivencia. Esa fisura entre lo dicho y lo hecho adopta dos formas distintas: la hipocresía y el cinismo. En ambos casos se traiciona a la verdad.

En el debate político se hace palpable y fácilmente verificable la mentira y la inconsistencia entre el discurso político (promesas, valores, ideología) y sus acciones (conductas, cumplimiento de compromisos asumidos y vida personal). A lo largo de la historia se ha podido observar que la política está llena de discursos hipócritas y acomodaticios, sustentados en la mentira y en medias verdades. Desde siempre, los dilemas éticos en la actividad política han sido tema de discusiones y deliberaciones filosóficas. Ahora bien, pese a lo que se ha extendido a la opinión pública, la política no es en sí misma, ni sucia ni hipócrita, son quienes ocupan cargos públicos y posiciones relevantes los que la denigran al utilizar la mentira como instrumento de defensa y al ocuparse de sus propios intereses y no de los ciudadanos; de ahí que, con justa razón, éstos se sientan engañados, defraudados, y critiquen su hipocresía.

Calificar a alguien de hipócrita es tal vez el peor calificativo para describir a una persona y una de las peores críticas que se puede hacer a alguien. Lo importante no es el adjetivo que califica, sino si esa persona que en su conducta se comporta con lo que el adjetivo significa. Esa era la intención de Moliêre en “Le tarfuffe ou l’Imposteur”, una de las más conocidas comedias: mostrar a un farsante en acción, mostrar cómo un hipócrita puede destruir los valores de la sociedad; mostrar la personalidad compleja y los conflictos internos de alguien que se transforma en hipócrita, mostrar la máscara de la verdad detrás de la que se esconde la mentira y no confundir la apariencia con la realidad.

El profesor de Ciencias Políticas en Cambridge, David Runciman, en su obra “La hipocresía política”, realiza un agudo análisis sobre el problema intemporal de la posibilidad de la verdad en la vida política; en ella sintetiza que la hipocresía es la máscara con la que se disfrazan y esconden todos los que, desde Hobbes hasta nuestros días, detentan el poder por el poder.

El hipócrita es el que necesita mantener una fachada de rectitud. Parafraseando a François de La Rochefoucauld, “la hipocresía es el homenaje que el vicio rinde a la virtud”. Quien es hipócrita reconoce, aunque sea tácitamente, que existen valores que debe aparentar. De ahí su estrategia: hablar de democracia mientras la restringe, predicar la austeridad mientras goza de privilegios, invocar justicia mientras consolida la desigualdad. La hipocresía envenena la confianza pública. 

El cínico, en cambio, no necesita máscaras, se complace en exhibir la mentira. Hannah Arendt advirtió en su obra “Verdad y política” que lo más peligroso no es la mentira aislada, sino la creación de un clima en el que la verdad deja de importar. Ese clima es el que propaga el cinismo. En la política actual, esto se refleja en el dirigente que responde con un “ellos también robaban” ante las pruebas de corrupción; en el empresario que defiende la desigualdad como ley natural amparándose en la brutal falacia de “las reglas del mercado”.

A diferencia del hipócrita, que aún teme ser desenmascarado, el cínico convierte el desenmascaramiento en un gesto de orgullo.

La hipocresía degrada porque traiciona lo que proclama y el cinismo destruye porque niega que haya algo que proclamar.

El único antídoto frente a esto es devolver a la política su dignidad moral. En tiempos de cinismo, recordar que la política puede ser un acto de servicio es un gesto verdaderamente revolucionario. Y en tiempos de hipocresía, la coherencia es el más alto de los valores que podemos esperar de la clase política.

En la época de los políticos de TikTok y de los mensajes vacíos sin propuestas concretas, vemos que un vasto sector de la dirigencia política está más preocupada por las disputas internas y en conquistar espacios de poder que en solucionar los problemas de los ciudadanos de a pie. Están inmersos en una burbuja en donde tienen la convicción de que la agenda de la clase política es la agenda de la sociedad. Enceguecidos por el poder, día a día toman más distancia de la ciudadanía y acrecientan esa brecha que desemboca indefectiblemente en un divorcio entre la política y la sociedad.

La política como ordenador de la vida de la gente

La construcción de una sociedad que trabaje por el bien común requiere de acuerdos y de proyectos a largo plazo. El diálogo es la herramienta fundamental que nos permite avanzar, poniendo los argumentos por encima de los intereses personales.

La comunidad política es auténtica cuando existen vínculos reales y solidarios que, en medio de las diferencias, van más lejos de una superficial tolerancia o de respeto por las normas, sino que se realiza en la construcción colectiva de un nosotros que solo se hace posible desde el respeto por la dignidad de todo ser humano y la confianza en las instituciones.

En la concepción filosófica de la Renovación, la política es el ordenador de la vida de la gente. Esto adquiere especial relevancia cuando vemos al país atravesado por la inestabilidad y el caos permanente, porque Misiones vuelve a demostrar que existe otra forma de gobernar: con responsabilidad, con eficiencia y sin perder el perfil humano, estando cerca de la gente.

La aprobación del Presupuesto 2026 convirtió a Misiones, una vez más y por décimo año consecutivo, en la primera provincia del país en contar con la principal herramienta de gestión. Una forma de devolverle la confianza a la gente y brindar previsibilidad y certidumbre ante un escenario de caos nacional. Lo sucedido en las reuniones de comisión y en el posterior debate de la Ley de Leyes, configura un clivaje de clase orden/caos marcado por la polarización entre un oficialismo que luce firme y robusto frente a una oposición hipócrita y cínica que hizo trizas su capital político y la confianza de la sociedad misionera.

El presupuesto 2026 refleja las exigencias actuales del pueblo misionero, las cuales se pueden resumir en la necesidad imperiosa de un Estado más eficiente que les haga la vida más simple y que no los abandone. La señal es clara: más de 4 billones de pesos, de los cuales casi un 70% serán destinados a la inversión social (salud, educación y contención social), acompañado de obras de infraestructura estratégicas para potenciar el desarrollo de los pueblos. La hoja de ruta marcada por el presupuesto 2026 no es algo menor: en un escenario nacional marcado por el derrumbe de la coparticipación (en septiembre para significó una caída del 10% para Misiones) la decisión política de priorizar al pueblo por encima de los números fríos adquiere un valor aún mayor.

El gobernador Passalacqua lo resumió en una idea que sintetiza la impronta del Modelo Misionero: equilibrio fiscal con equilibrio social. Esto se traduce en un Estado suficiente que no abandona a nadie, que no se desentiende de los problemas y que no le da la espalda a quienes más lo necesitan. Y en ese marco, lo expresado con contundencia por Oscar Herrera Ahuad retumbó con fuerza: “darle la espalda a este presupuesto es darle la espalda a los misioneros”. Una frase que expone con crudeza lo que significó la actitud de la bancada de la UCR, integrada por “Pepe” Pianesi, Francisco Fonseca, Lilia Torres, Rosi Kurtz y Gladys Cornelius, a los que se sumó el iracundo y polémico legislador expulsado del PRO, Miguel Orlando Nuñez. Lo cierto es que mientras a nivel nacional reclaman sostener al Hospital Garrahan y el financiamiento universitario, acá en Misiones, con un doble discurso vergonzoso rechazaron el presupuesto que garantiza atención médica, hospitales y escuelas.

El Presupuesto garantiza un equilibrio entre las demandas sociales y las capacidades financieras de la provincia, todos saben con qué recursos contará y cómo se van a utilizar durante el ejercicio financiero 2026. Un detalle no menor en un país que no cuenta con un presupuesto aprobado desde el año 2023 y donde las provincias padecen la discrecionalidad de la asignación de recursos.

El modelo misionero se regenera permanentemente y demuestra una capacidad de adaptabilidad que le permite avanzar aún en escenarios de caos marcados por la imprevisibilidad y la incertidumbre. En lo que respecta a la gestión, fue noticia en la semana la prórroga de todos los Programas Ahora, hasta el 31 de diciembre. Se trata de una herramienta fundamental que llega al bolsillo de las familias misioneras y sostienen el consumo en cada rincón de la provincia. Allí donde el Gobierno Nacional se repliega, la Provincia avanza con alianzas estratégicas con bancos y comerciantes para defender la economía de los misioneros.

Otra de las noticias salientes de la semana fue la ampliación de la “Zona Franca Puerto Iguazú” hacia las ciudades de Posadas y Bernardo de Irigoyen. Una conquista estratégica de Misiones que, además de crear más de 500 puestos de trabajos directos, abre en el norte y sur de la provincia las puertas al comercio internacional y genera oportunidades económicas para reducir el impacto de las asimetrías con los Paraguay y Brasil.

Categorías
Noticias

La belleza de lo previsible

Diseno sin titulo 3 2

En política, como en el amor, lo difícil no es enamorar: es sostener.
Las palabras pueden emocionar, las promesas pueden prender la llama, pero lo que mantiene vivo un vínculo no es el fuego del momento, sino la constancia.
Amar, de verdad, es elegir todos los días.
Y gobernar, de verdad, también.

Parece que Misiones eligió hace tiempo ese tipo de amor.
El que no necesita escándalos ni declaraciones vacías para demostrar que está.
El que no improvisa, sino que planifica.
El que entiende que la rutina no es aburrimiento, sino confianza.
Porque solo cuando sabés qué esperar del otro podés proyectar, crecer, construir futuro.

Todos alguna vez apostamos a lo desconocido, en el amor o en las urnas. ¿A vos cómo te fue?

Esta semana, con la sanción del Presupuesto 2026, la prórroga de los programas “Ahora” y algunos otros otros gestos, la provincia volvió a decir presente.
Y no con palabras, sino con hechos.
El Presupuesto no es una planilla contable: es una carta de amor de la política a la gente.
Más del 69%, del presupuesto aprobado, está destinado a inversión social, salud, educación, contención e infraestructura.
Es el recordatorio de que cuidar al otro también es una forma de querer.

Mientras el país se desvela en crisis de confianza, en rupturas y desencuentros, Misiones persiste en su forma de hacer las cosas: un gobierno que promete poco y que cumple, que vuelve a la casa todos los días con algo que lo respalda.
Esa es la diferencia entre el enamoramiento efímero de los discursos y la serenidad de una relación madura. La diferencia entre el like en las historias y una cita planificada.
Un proyecto político que crece solamente si crece la gente y que atraviesa los años y las tormentas sin renegar de su identidad.

Oscar Herrera Ahuad encarna esa idea de compromiso.
Su gestión y su mirada lo ubican entre quienes no se cansan de elegir, de trabajar y de construir.
Porque lo que se defiende en el Congreso no son solamente números: es un vínculo.
La relación entre un Estado que cumple y un pueblo que confía.

La previsibilidad no es falta de pasión: es la forma más profunda de ella.
Porque quien ama de verdad no promete sorpresas todos los días; promete presencia.
Promete estar cuando haga falta.
Y eso, en la Argentina de la inestabilidad, es una rareza, casi un milagro. La vara está baja fuera de la tierra colorada, si.

Misiones no vive de los impulsos ni de las modas: cultiva un amor de largo plazo. Por eso avanza, incluso en tiempos de ajuste. Por eso crece, incluso cuando todo se achica.
Porque mientras otros cambian de pareja con cada crisis, acá se elige seguir juntos.
Con paciencia, con trabajo, con futuro.

Al fin y al cabo, gobernar, como amar, no se trata de decir “te quiero”, sino de demostrarlo.

Categorías
Noticias

Equilibrio fiscal con equilibrio social

Diseno sin titulo 1 1

Es imprescindible entender que controlar la inflación y garantizar el equilibrio fiscal son condiciones necesarias para comenzar a superar la pobreza y mejorar la economía del país. Pero también debe quedar claro que, sin equilibrio social, ninguna solución financiera es sostenible. Esto, Misiones lo entendió hace más de 20 años, y lo volvió a demostrar este jueves, al convertirse en la primera provincia en aprobar su presupuesto 2026. No es un dato menor: se trata de un presupuesto que no solo asegura orden fiscal, sino que prioriza la inversión social por encima del 69%, con un fuerte enfoque en salud, educación, contención social y obras de infraestructura estratégica. En Misiones, ordenar las cuentas no se discute; es un punto de partida, no una meta.

Contrario a lo que ocurre en la Nación, donde toda la energía política se centra exclusivamente en el ajuste fiscal y el recorte del gasto público —ignorando las consecuencias sociales de esa política—, Misiones demuestra que es posible otra forma de gobernar: con responsabilidad, con humanidad y con cercanía. Mientras el país atraviesa una crisis marcada por la caída de recursos —la provincia sufrió una baja del 10% en la coparticipación solo en septiembre—, la decisión política fue clara: proteger a la gente antes que a los números fríos. Esa diferencia conceptual es la que marca dos modelos.

Lo expresó con claridad Hugo Passalacqua al sintetizar la impronta misionera: “Equilibrio fiscal con equilibrio social”. Ese es el modelo que la provincia defiende. Un Estado suficiente, que no abandona ni se desentiende. Un gobierno que entiende que las cuentas deben cerrar, sí, pero no a costa de la salud, la educación o el bienestar del pueblo. En ese marco, el presidente de la Cámara de Representantes y candidato a diputado nacional, Oscar Herrera Ahuad, fue tajante durante el debate: “Darle la espalda a este presupuesto es darle la espalda a los misioneros”. Con esa frase, expuso la actitud de la UCR al votar en contra de una ley que financia servicios esenciales. Mientras en Buenos Aires algunos se jactan de sostener el Hospital Garrahan o las universidades, en Misiones sus representantes rechazan un presupuesto que garantiza médicos, hospitales y escuelas.

El valor de este presupuesto, que asciende a 4 billones de pesos, radica en la previsibilidad. En la Tierra Colorada todos saben con qué recursos se contará y cómo se utilizarán. En un país donde muchas provincias dependen del humor de la Casa Rosada, aquí se apuesta por la institucionalidad. Como destacó la diputada Suzel Vaider, más de 40 organismos y ministerios participaron en el proceso de debate. Eso no es una formalidad: es un ejercicio democrático que fortalece las instituciones y permite planificar el futuro con seriedad. No se trata de un expediente técnico: es un acuerdo colectivo, un pacto con la sociedad.

Además del presupuesto, esta semana también se anunciaron la prórroga de los programas “Ahora” y la creación de nuevas zonas francas estratégicas. Decisiones que confirman que el modelo misionero no se limita a promesas, sino que se traduce en acciones concretas, en hechos. Frente a la desprotección nacional, la Tierra sin Mal ofrece previsibilidad, estabilidad y cercanía. Y lo hace con una fórmula simple pero poderosa: equilibrio fiscal con equilibrio social. La clave está en no elegir entre uno u otro, sino en saber que solo juntos son sostenibles.

Zonas francas y programas Ahora: desarrollo y defensa del bolsillo en tiempos de ajuste

La ampliación de la zona franca de Puerto Iguazú a Posadas y Bernardo de Irigoyen es una decisión estratégica que posiciona a Misiones como una provincia que piensa a futuro. Con más de 500 empleos directos proyectados, la instalación de estos dos nuevos polos —uno en el norte y otro en el sur— fortalece la conexión con el comercio internacional, dinamiza las economías locales y refuerza el perfil exportador de la provincia. En un país donde muchas veces la apertura se traduce en desorden, Misiones demuestra que es posible integrarse al mundo sin perder el control ni la planificación. Se trata de orden con oportunidades reales para los vecinos.

El modelo misionero no se agota en las cuentas públicas. Esta misma semana, se ratificó también el rumbo con la prórroga de los Programas Ahora, una herramienta concreta que llega al bolsillo de las familias y sostiene el consumo en cada rincón de la provincia. No es casual que abarque sectores tan diversos como la góndola, la carnicería, el turismo, la construcción y hasta la educación. Mientras el Gobierno nacional se repliega, Misiones avanza con alianzas entre el Estado, bancos y comerciantes para defender el poder adquisitivo de su gente. Es una política activa frente al retroceso del Estado nacional.

Incluso en un contexto adverso, donde la coparticipación nacional cayó un 10% en septiembre y se profundiza la concentración de recursos en Buenos Aires, el Frente Renovador de la Concordia elige no detenerse. Frente al ajuste, responde con gestión. La sanción del presupuesto 2026, la continuidad de los programas Ahora y la expansión de las zonas francas son señales claras de un gobierno que no improvisa.

Ciencia y salud como política de Estado: un modelo validado

Mientras a nivel nacional se cierran programas científicos, se recortan presupuestos y se desarticula el sistema de salud, Misiones avanza con un modelo integral que articula el conocimiento, la salud y la innovación como políticas públicas sostenidas. Esta semana, ese rumbo fue validado por una de las voces más autorizadas de la ciencia argentina: Gabriel Rabinovich, investigador superior del CONICET y referente global en inmunología y oncología, visitó la provincia y recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de Misiones en 2024. Su diagnóstico fue contundente: “El futuro de Misiones es súper prometedor, hay pocas provincias que lo puedan equiparar”.

Rabinovich no habló desde el elogio vacío. Lo hizo con base en un entramado institucional concreto: el Parque de la Salud, el Hospital Madariaga, el Instituto Misionero del Cáncer, el Banco de Sangre y la UNaM conforman un ecosistema biomédico que ya es referencia nacional. En ese contexto, volvió a remarcar que Misiones ofrece condiciones únicas para que la investigación no quede sólo en publicaciones académicas, sino que se transforme en políticas sanitarias concretas. Su idea de “cerrar el ciclo” resume esa visión: pacientes, estudiantes, docentes y profesionales trabajando en conjunto, con equipamiento de primer nivel y respaldo del Estado provincial.

A su vez, la provincia avanza con decisiones propias que consolidan ese horizonte. La incorporación de un citómetro de flujo —instrumento de última generación— permitirá desarrollar investigaciones básicas, traslacionales y clínicas directamente en Misiones, sin depender de centros externos. Mientras otras jurisdicciones desarman sus estructuras científicas, aquí se invierte para sostener un modelo que apuesta a la soberanía del conocimiento, articulando tecnología, salud pública y formación de recursos humanos.

El propio Rabinovich se mostró impresionado por ese capital humano local. Destacó a jóvenes como Edgardo Salvatierra y Juan Carlos Stupirski, ya integrados a proyectos oncológicos de alto impacto, y anunció que seguirá incorporando farmacéuticos, bioquímicos y genetistas misioneros a su equipo. “Lo único que quiero acá es catalizar la materia prima que ofrece la provincia para que los procesos se aceleren un poquito más, y para que salgan grandes cosas de Misiones”, expresó. Sus palabras no solo reafirman lo que se construyó, sino que abren la puerta a nuevas proyecciones globales para la ciencia hecha en Misiones.

En ese entramado, la figura de Oscar Herrera Ahuad adquiere relevancia estratégica. Médico, exgobernador y actual presidente de la Cámara de Representantes, ha sido uno de los grandes impulsores de esta política pública que entiende que la salud no es sólo asistencia médica, sino también prevención, investigación y desarrollo tecnológico. Su presencia en el Congreso puede ser clave para defender un modelo que funciona: hospitales equipados, universidades activas, tecnología incorporada y programas sociales sostenidos. En tiempos donde el gobierno nacional ajusta y retrocede, Misiones avanza y protege.

Categorías
Noticias

Apostar a la ciencia

Diseno sin titulo 2
Misiones emprende un camino autónomo, diferente al del país, que combina inversión en ciencia y tecnología, incentivo al talento local e investigación propia.

Esta semana, el investigador superior del CONICET y eminencia mundial en inmunología y oncología Gabriel Rabinovich visitó nuevamente Misiones. El Doctor en Ciencias Químicas estuvo presente en el 40° aniversario de la carrera de Farmacia de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).

El científico había recibido el año pasado el Doctorado Honoris Causa y en esta reciente visita donó un citómetro de flujo, herramienta fundamental en biomedicina y ciencias de la vida que permite analizar múltiples características de células y partículas en suspensión de manera rápida y precisa. En declaraciones a la prensa, el Dr. Rabinovich señaló que “el futuro de Misiones es súper prometedor, hay pocas provincias que lo puedan equiparar”.

El referente global en materia científica hace referencia al ecosistema que incluye al Parque de la Salud, el Hospital Madariaga, el Instituto Misionero del Cáncer, el Banco de Sangre y la Universidad como un verdadero complejo de innovación biomédica.

Asimismo, mencionó la incorporación del equipo PET/ETC al Instituto Misionero del Cáncer como un avance fundamental para detectar y tratar tumores. Recordó que “una de las cosas que más me emocionó conocer cuando estuve aquí la última vez fue conocer el Instituto del Cáncer y también el hospital”. Sobre las instalaciones señaló: “No tienen nada que envidiarles a muchísimos hospitales que conozco en el mundo”.

Rabinovich también resaltó las ventajas del nuevo equipamiento: “Tienen la posibilidad de diagnosticar, de tratar, de ver el pronóstico de pacientes con cáncer y generar mejores tratamientos personalizados”.

Finalmente, subrayó la proyección de la provincia en el ámbito científico y sanitario. “Se trata de una provincia que está subiendo cada vez más y más alto, es un ejemplo para el país”, concluyó.

En sus palabras, “me quedé enamorado de la provincia. Encontré profesionales increíbles, recursos humanos de excelencia y una comunidad científica con enorme potencial. Es un honor poder hacer ciencia junto a equipos misioneros”. Cabe destacar que el profesional destacó a talentos locales como Edgardo Salvatierra y Juan Carlos Stupirski.

El investigador remarcó que su recorrido fue posible gracias a un entramado de instituciones y políticas públicas: “Yo puedo estar acá contando lo que hicimos porque a mí me dieron oportunidades. La Universidad Pública, el CONICET, el Ministerio de Ciencia, fundaciones y familias que apoyaron. Un gobierno tiene que dar oportunidades, después cada persona decide tomarlas, pero gobernar es eso: dar oportunidades”.

En el tramo final de su mensaje, Rabinovich subrayó el rol social de la ciencia y la importancia de que sus avances lleguen a la comunidad. “Lo más maravilloso es el cariño de la gente. Aunque no entiendan de proteínas o anticuerpos, saben que estamos trabajando para algo bueno. La ciencia une, y por eso hacemos ciencia para todos y todas”.

Un descubrimiento que podría cambiar todo

El investigador encabezó un descubrimiento clave que podría transformar el tratamiento del cáncer. Su equipo identificó cómo actúa una proteína llamada Galectina-1, pieza central en la capacidad de los tumores para evadir el sistema inmune y desarrollar sus propios vasos sanguíneos.

Desde el Laboratorio de Glicomedicina del IBYME, donde Rabinovich se desempeña como investigador superior del CONICET, el grupo reveló un circuito molecular que explica cómo los tumores aprovechan la Galectina-1 para protegerse del ataque inmunológico. “Seguimos un enfoque que conecta los programas inmunitarios y vasculares de estas células. Los resultados aportan nuevas perspectivas terapéuticas para el futuro tratamiento del cáncer”, explicó el investigador.

El estudio demostró que una alta expresión de Galectina-1 está directamente asociada a un peor pronóstico en pacientes oncológicos. Al bloquear este mecanismo con un anticuerpo neutralizante, el equipo logró reducir el crecimiento tumoral en ratones, lo que abre la posibilidad de potenciar terapias ya existentes, como los inhibidores de puntos de control inmunitario y los tratamientos antiangiogénicos.

Este avance consolida además la labor de Galtec, la empresa biotecnológica fundada en 2023 para trasladar los descubrimientos de Rabinovich y su equipo al desarrollo de nuevas terapias aplicables. La sinergia entre la investigación académica y la innovación tecnológica se perfila como un eje estratégico en la medicina del futuro.

Una decisión en favor de la gente

Una idea que merece ser destacada es la mencionada por el Dr. Rabinovich en relación a la provincia: Misiones ofrece condiciones únicas para que la investigación no quede sólo en publicaciones académicas, sino que se transforme en políticas sanitarias concretas. Su idea de “cerrar el ciclo” resume esa visión: pacientes, estudiantes, docentes y profesionales trabajando en conjunto, con equipamiento de primer nivel y respaldo del Estado provincial. En un contexto nacional de recortes a la ciencia, Misiones avanza con la incorporación de tecnología como el citómetro de flujo, que permitirá investigaciones básicas, traslacionales y clínicas directamente en la provincia.

La trascendencia de estas definiciones radica en que la salud no es sólo asistencia médica: es también prevención, investigación y desarrollo tecnológico.

La inversión en política científica y sanitaria redunda en una mejor calidad de vida de los misioneros, a diferencia de otras latitudes donde se cierran o desfinancian programas relativos a estos tópicos. Ciencia y salud son sinónimos de soberanía y esperanza, dado que se salvan vidas y se construye un camino propio en medio de la crisis nacional. El objetivo es proyectar un futuro mejor a base de humanidad, innovación y compromiso con el misionero.