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Importaciones: nuevo sistema complica a la forestoindustria

Resina y sales para impregnar son algunos insumos que cuesta conseguir ante la imposibilidad de acceder a dólares, que proveedores deberán financiar totalmente


Entró ayer en vigencia el nuevo Sistema de Importaciones de la República Argentina (Sira), que entre sus principales características apunta a liberar las importaciones para aquellas empresas que paguen el acceso a los insumos con sus propios dólares, por lo que cualquier firma podrá pagar sus importaciones bajo esta modalidad y luego ingresar la mercadería, consiguiendo una aprobación de manera automática. Esta medida se gestó para que firmas de diversos sectores, entre ellos el maderero, logren acceder a los insumos que son claves para el desarrollo de la actividad. Sin embargo, desde el rubro advierten que el acceso a las divisas bajo valor oficial de manera propia es complicado para muchas de las pequeñas y medianas empresas que conforman el sector forestoindustrial.Con ello, consideran que persistirá el faltante y el acceso a materiales para la producción, como por ejemplo la resina y sales para impregnar la madera. A la par, empresarios y referentes de la actividad sostienen que cada vez,  más cuesta conseguir determinados productos y herramientas, como ocurre en la industria del mueble.Faltantes que persistenEn cuanto a la modificación en el Sira, Cristina Ryndycz, gerente de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (Apicofom), precisó que “el tema es que con la medida se libera para quienes tienen dólares y está difícil la compra a dólar oficial para los empresarios. Sólo los que tienen dólares en las cuentas pueden pagar a los proveedores por anticipado, girar al exterior para la compra de los insumos, y la compra de dólares para nuevos pedidos y para nuevas transferencias se está haciendo en este momento al valor del dólar contado con liqui, por lo que resulta caro para hacer frente a los precios y poder ser competitivos y exportar”.En diálogo con Acá te lo contamos por Radioactiva 100.7, indicó que la medida “es una ayuda cuando se puede trabajar y se permite negociar con el exterior, pero la realidad es que están paralizadas las compras de insumos del exterior y muchos socios necesitan de insumos del exterior y no tienen las autorizaciones, además de que es mucha la burocracia”.Por su parte, Román Queiroz, titular de Faima, comentó a El Territorio: “Antes teníamos cupo para importar y la diferencia se tenía que financiar con el proveedor a 90 o 120 días, y ahora para acceder a los insumos hay que financiar todo”.Precisó que la modificación de que las empresas que tengan los dólares propios pueden hacer la importación “perjudica a las pymes” que tienen un acceso más complicado a las divisas a importe oficial.“Antes uno contaba con un cupo de dólares al mes y la diferencia la tenías que arreglar con el proveedor, y ahora depende de los proveedores que tiene que confiar en el cliente y en el Estado también para brindar esa financiación total y que una vez que se cumpla con el plazo se tengan los dólares, hecho que complejiza aún más la situación”, agregó el titular de Faima.Por ello, se consideró que se profundizó el acceso a componentes que son importados, como la resina y determinados tipos de sales que son fundamentales para impregnar en la madera.Sobre este punto, Queiroz señaló que “lo que hoy está complicando es la falta de acceso a la resina y de sales para impregnar en la madera, hecho que aqueja a la forestoindustria, mientras que en lo que respecta a la producción de muebles, hay complicaciones para conseguir bisagras y corredores de cajón que son productos que no se fabrican acá, además de que hay muchas firmas que consignaron que están con problemas particulares en el acceso de repuestos o partes de una máquina clave para producir y que si no tienen, no pueden trabajar”.Ryndycz también enumeró los mismos inconvenientes y agregó otros faltantes que aquejan al rubro maderero misionero.“A medida que avanzamos con este tema de la compra al exterior, notamos que muchos de los socios nos comentan que faltan determinados insumos que son fundamentales para la construcción, como por ejemplo ciertos pegamentos que se usan para la construcción de los tableros, que en estos momentos escasean en el mercado. También el telgopor está faltando”, mencionó.Al tiempo que agregó: “Estos faltantes, por ejemplo, retrasan las obras, ya que la planificación de las compras se hacen con un determinado tiempo, pero si faltan los productos, complica a la actividad”.Ante esta situación, desde Faima se planteó, en conjunto con otras entidades, elevar reclamos mediante la Unión Industrial Argentina (UIA) a la Nación, sobre los faltantes de insumos para la producción en el sector forestoindustrial, textil, de alimentos y metalúrgicos, entre otros, “nombrando las situaciones críticas que hay hoy en día”, dijo Queiroz a este matutino.Efectos en la producciónLa imposibilidad de acceder a determinados insumos afecta, de manera directa, a la producción. Al ser consultado sobre los efectos en la actividad maderera, el titular de Faima sostuvo que “hay empresas que redujeron la producción y operan en un menor porcentaje de su capacidad, como nosotros (en referencia a la firma Coama que lidera Queiroz) que estamos al 70 por ciento y hay otras que trabajan en otras actividades o producciones sin recurrir a los insumos que necesitan. Esto, en general, genera grandes complicaciones en medio de un mercado que está reprimido y no hacer algo es preocupante”.Sobre la merma en la actividad, indicó que disminuyó entre un 20 y 25 por ciento frente a marzo de este año.Ryndycz, de Apicofom, acotó: “Estamos preocupados por la situación que se presenta en este momento en cuanto a la falta de insumos, en medio de un mercado interno que está quieto y en el que hay sobreoferta de madera porque las exportaciones no están saliendo, se ve imposibilitado a vender en el mercado interno y los valores que se manejan son muy bajos. Por eso, es fundamental que desde Nación se apunte a la construcción de viviendas de madera o que en las construcciones actuales se pongan maderas en las obras, con el objetivo de reactivar la actividad”.
Los cambios en vigencia para el SiraSe anunció ayer la liberación de importaciones para aquellas empresas que paguen con sus propios dólares. De acuerdo a lo que planteó Sergio Massa, ministro de Economía, cualquiera podrá pagar sus importaciones bajo esta modalidad y luego ingresar la mercadería al país. Además la aprobación se conseguirá de manera automática. En este marco, el Banco Central y la Afip habilitarán una ventanilla especial para atender estos casos. El nuevo Sira le pregunta a las empresas si eventualmente cuentan con dólares para efectuar la operación. Los bienes o servicios que ingresen bajo esta modalidad lo harán, por lo tanto, a un tipo de cambio cercano a los $300, el costo de reposición de esas divisas.

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