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Entró la Balubi

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En política, como en la vida, los cambios suelen ser silenciosos: pequeñas señales se van acumulando hasta que un episodio los hace visibles. Eso fue exactamente lo que ocurrió con el #DeslomarseGate. La polémica por el viaje de la esposa de Manuel Adorni en el avión presidencial a Nueva York no fue un hecho aislado, sino la gota que colmó el vaso, potenciada además por la frase del jefe de gabinete: “deslomarse”, que chocó de frente con la realidad cotidiana de millones de argentinos, que sí lo hacen. Por eso, como dicen hoy en las redes, “entró la balubi”: el hecho impactó de lleno en la línea de flotación del gobierno y marcó, de manera simbólica, el fin de la segunda “luna de miel”. Porque cuando la economía funciona, muchas cosas se perdonan; cuando no, cualquier detalle impacta.

El episodio, por supuesto, no explica por sí solo el cambio de clima. Pero sí ayuda a entenderlo. Para varios analistas, lo que empieza a verse es el posible final de la segunda “luna de miel” del oficialismo. Esa etapa había comenzado después del triunfo electoral de octubre de 2025, cuando el gobierno consiguió una victoria legislativa amplia que revitalizó políticamente a la gestión. Después de meses iniciales marcados por la incertidumbre económica y algunas turbulencias políticas, ese resultado electoral le devolvió impulso al proyecto de Javier Milei. Durante el verano, con el dólar relativamente estable y sin grandes sobresaltos institucionales, parecía abrirse un período de mayor tranquilidad.

Pero marzo empezó a mostrar otra dinámica. La gira a Nueva York, organizada en el marco de la llamada “Argentina Week” para atraer inversiones, terminó quedando en segundo plano frente a una polémica inesperada. La noticia de que Bettina Angeletti, pareja de Manuel Adorni, había viajado en el avión presidencial junto a la comitiva generó críticas inmediatas. Y cuando el propio funcionario intentó explicar la situación con la frase “vengo a deslomarme”, lo que buscaba ser una defensa terminó teniendo el efecto contrario.

La expresión se volvió viral en cuestión de horas. Para muchos usuarios en redes sociales, la idea de “deslomarse” en una gira oficial por Nueva York contrastaba demasiado con la realidad cotidiana de millones de argentinos. La frase empezó a circular en memes, comentarios irónicos y publicaciones críticas.

Un informe de la consultora Enter Comunicación dimensionó ese impacto. En menos de 72 horas, las menciones en redes sobre el tema crecieron un 1.122%: pasaron de poco más de 16 mil a más de 206 mil publicaciones. El análisis detectó además que el 68% del sentimiento en la conversación digital era negativo. Los hashtags vinculados a Manuel Adorni, al avión presidencial y al viaje a Nueva York dominaron las tendencias. Y el diagnóstico de los analistas fue claro: el problema no fue el costo del traslado sino el golpe simbólico a la autoridad moral del discurso oficial contra los privilegios de la “casta”.

El contexto tampoco ayudó. La polémica estalló pocos días después de que Javier Milei proclamara la “moral como política de Estado”. Y además había un antecedente difícil de ignorar: en agosto de 2024 el propio Manuel Adorni había anunciado un decreto que prohíbe los viajes particulares en aeronaves públicas. A eso se suma lo que establece la ley de ética pública: los bienes del Estado no pueden utilizarse en beneficio personal ni de familiares de funcionarios.

Pero en política casi nunca los escándalos nacen de la nada. Lo más habitual es que funcionen como la última ficha de un dominó que ya venía cayendo. La historia muestra que las sociedades suelen indignarse más por las faltas morales de sus dirigentes cuando esas faltas se combinan con otras frustraciones, especialmente económicas. Cuando la economía funciona, muchas cosas se perdonan. Cuando no, cualquier gesto adquiere otro significado.

Algo parecido ocurrió con la famosa foto del cumpleaños de Fabiola Yañez durante la presidencia de Alberto Fernández. El episodio fue potente porque chocaba con las restricciones que vivía la sociedad en plena pandemia. Pero su impacto político se volvió realmente devastador en un contexto donde la economía ya venía deteriorándose y la confianza pública estaba en caída.

Hoy el frente económico vuelve a ser un factor central. La inflación se mantiene cerca del 3% mensual y acumula ya nueve meses de interrupción en la tendencia descendente. La actividad económica sigue débil, el consumo permanece retraído y la recaudación nacional cayó casi 10% en febrero. Ese dato complica el objetivo de superávit fiscal y reabre tensiones con los gobernadores por la distribución de recursos.

Algunos economistas empiezan a describir el momento como un escenario de estanflación: una economía que no logra reactivarse mientras la inflación sigue siendo elevada. Ese deterioro también parece haber impactado en el tono político del propio Javier Milei, que en las últimas semanas volvió a protagonizar cruces públicos con empresarios como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla.

Las encuestas empiezan a reflejar ese cambio de clima. Un estudio de Brújula Social difundido en marzo de 2026 ubica la imagen negativa del gobierno en 54,8%, mientras que el 40,2% de los consultados califica la gestión como “muy mala”. La valoración positiva alcanza el 37,2%. Además, desde septiembre de 2025 el Presidente habría perdido cerca de siete puntos de apoyo.

El dato llama la atención porque llega pocos meses después de la victoria legislativa del oficialismo. Según el consultor Juan Adaro, director de Pulso Research, la imagen pública de Javier Milei siempre fue particularmente “elástica”: sube y baja con rapidez según el contexto político y económico.

Parte de esa volatilidad puede explicarse por la distancia entre los anuncios macroeconómicos y la experiencia cotidiana de la gente. Desde el Gobierno se insiste en que el orden fiscal y las reformas estructurales sentarán las bases del crecimiento futuro. Pero en el día a día muchas familias siguen enfrentando consumo limitado, ingresos deteriorados y mercados laborales inestables.

Ese desfasaje aparece en otro dato interesante de la encuesta: por primera vez desde el inicio de la gestión, quienes responsabilizan al gobierno actual por la situación económica superan a quienes culpan principalmente a la administración anterior. El 46,9% atribuye el escenario negativo a decisiones actuales, mientras que el 41,6% lo vincula con la herencia recibida. El argumento de la “herencia”, que durante buena parte de 2024 y 2025 funcionó como explicación política del ajuste, empieza a perder fuerza.

Ese clima también se siente en las provincias. En Misiones, como en gran parte del país, la combinación de ajuste fiscal, caída del consumo y reducción de transferencias nacionales obliga a administrar una ecuación cada vez más ajustada: menos recursos disponibles y mayores demandas sociales. En ese contexto, el gobernador Hugo Passalacqua firmó el Decreto 375 que prohíbe la compra de vehículos para la administración pública provincial hasta diciembre de 2026, con excepciones para áreas esenciales como salud y seguridad.

Al mismo tiempo, la provincia intenta generar nuevas oportunidades económicas. La reciente misión institucional en Perú para promocionar el vuelo entre Lima y Puerto Iguazú busca fortalecer el turismo internacional, un sector cada vez más relevante para la economía regional.

La política argentina tiene una larga historia de cambios bruscos en el humor social. Ninguna tendencia es irreversible. Pero cuando empiezan a acumularse señales —economía que no despega, encuestas más críticas, errores que se vuelven símbolos— algo en el clima colectivo empieza a moverse.

Tal vez el período de indulgencia que siguió al triunfo electoral de 2025 comienza a mostrar señales de desgaste. Y cuando ese clima se modifica, cuando un episodio aparentemente menor logra condensar frustraciones acumuladas, la sensación es que algo impactó, es que entró la balubi.

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SEÑALES

Diseno sin titulo 6 1

La sociedad de la modernidad líquida nos ha impuesto la costumbre a un tiempo veloz, haciéndonos creer que las cosas no deben durar mucho, de que van a aparecer nuevas oportunidades que van a devaluar las existentes. Esto sucede en todos los aspectos de nuestra vida. Sucede incluso en la política, en donde se pretende instalar que aquello que se mantiene en el tiempo debe ser mal visto. Falazmente, se busca imponer la palabra “perpetuidad” por sobre “continuidad”. Tiene cierta lógica porque lo que continúa está legitimado por algo o por alguien.

La vida líquida, de acuerdo a la concepción baumeana, se encuentra atravesada por el individualismo y todo se ha convertido en algo temporal e inestable. La filosofía de vida y los valores han cambiado radicalmente en estos últimos tiempos, a causa de los cambios políticos y sociales. En este contexto, el ser humano viene tratando de encontrar la manera de explicar la realidad.

Esta búsqueda ha ido evolucionando a lo largo de la historia de la humanidad, desde la época de los griegos, donde lo más importante consistía en ser un buen ciudadano, hasta la actualidad en donde hemos dicho que reina el individualismo.

El heredero de la Escuela de Frankfurt, Byung Chul-Han, destaca que en tiempos actuales todo se reduce al corto plazo. Hoy se impone que toda necesidad debe ser satisfecha de inmediato. No tenemos paciencia para una espera en la que algo pueda madurar lentamente. Lo único válido es el afecto a corto plazo, el éxito veloz. Con esta lógica, las acciones se acortan y se convierten en reacciones. Las experiencias se reducen a vivencias. Los sentimientos se empobrecen en la forma de emociones o afectos. Con estos elementos, la realidad se encuentra atravesada por sesgos.

Si bien es cierto que transformación digital trajo avances positivos para la vida cotidiana: derribó fronteras, acortó los tiempos, conectó a las personas y permitió universalizar el conocimiento. También ha impactado de manera negativa en algunos ámbitos, permite manipular realidades afectando directamente a las sociedades. La política es uno de ellos. Los algoritmos permitieron crear realidades atravesadas por sesgos, dicho de otra forma, realidades virtuales que no existen.

Existe una gran parte de operadores políticos que optimizan el uso de los algoritmos para crear, instalar y hacer creer que estas realidades virtuales son verdaderas. Noticias falsas, trolls y otros tantos recursos son utilizados por dirigentes que, ante la falta de propuestas e ideas, apelan al uso de estas herramientas de manipulación para sacar réditos políticos.

La política es palabra, es negociación, y también son gestos. Gestos polisémicos que engloban un mensaje muchos más potente y profundo que lo que se dice. No nos estamos refiriendo al lenguaje no verbal: la expresión de los ojos, la posición de las manos o la ropa con la que se viste. Nos referimos a los gestos que albergan una intención política y dan señales respecto hacia adonde va un gobierno.

Las señales, en la medida que son interpretadas y entendidas, consiguen desesperar a los adversarios ya que erosionan sus argumentos y socavan la confianza de sus ataques previos. Persiguen pequeñas victorias sistemáticas que marcan un rumbo y amplían paulatinamente los principales pilares de un gobierno que no se deja arrastrar por los ataques permanentes de sectores que, ante la ausencia de propuestas superadoras, buscan erosionar la confianza pública generando caos e implantando mensajes de odio.

Las señales nos desvelan valores que los gobiernos quieren imprimir a su gestión y al proyecto político que encarnan.

Las señales del Misionerismo

El Gobierno misionerista ha empezado a mostrar señales que definen su agenda futura y posicionamiento. Para empezar a comprenderlas, debemos detenernos en dos discursos del gobernador Hugo Passalacqua: el primero, el pronunciado el durante el acto del 9 de julio del año pasado. En aquella oportunidad, Passalacqua enfatizó en que “hay que construir en base al amor, la fraternidad, el respeto, la igualdad de oportunidades, ser austeros y ejemplares. Las generaciones que vienen nos están mirando qué hacemos”. Seguidamente recitó el poema Conjetural de Jorge Luis Borges:

Zumban las balas en la tarde última.
Hay viento y hay cenizas en el viento,
se dispersan el día y la batalla
deforme, y yo Francisco Narsiso Laprida, huyendo con mi carruaje oigo los cascos
de mi caliente muerte que me busca con jinetes.

Al fin me encuentro
con mi destino sudamericano.

Ya el primer golpe,
ya el duro hierro que me raja el pecho,
el íntimo cuchillo en la garganta.

Tras finalizar, manifestó: “así terminaron los tiempos de odio de aquella época, no lo repitamos”. Y agregó: “Estamos juntos, cuidémonos entre todos, seamos felices, disfrutemos de la maravilla de Misiones en paz, en concordia, cuidando la identidad misionera ante todo”.

El segundo discurso es más reciente y fue pronunciado el 2 de marzo durante la inauguración del ciclo lectivo 2026 en la Escuela Primaria Nº 939 de San Javier. Allí el primer mandatario expresó: “yo aspiro a que no haya tensión, que no haya malas palabras, que no haya ofensas. Me parece que no da, y menos en este momento de dificultades.” En ese sentido, alertó sobre los mensajes negativos: “no pidamos después una sociedad amorosa si le metemos mensaje de odio todo el día. No esperemos una sociedad tierna si todo el tiempo hay descalificaciones”, y subrayó: “hoy más que nunca necesitamos diálogo, respeto y amor. El cariño va a vencer a los que siembran odio”.

Pero no debemos detenernos solamente en los discursos para comprender este momento histórico. Passalacqua viene tomando una serie de decisiones que deben ser tomadas como señales claras desde el Misionerismo hacia la gente.

En materia impositiva, desde el año pasado, la Provincia ha desplegado una batería de medidas de alivio fiscal para los diferentes sectores de la economía doméstica. No es un dato menor, en un contexto en donde la recaudación y la coparticipación se desploman pero las responsabilidades del Estado Provincial se mantienen: no se puede dejar de financiar al sistema de salud, ni la seguridad, ni la educación, ni las obras de infraestructura, ni se puede dejar de asistir a los sectores productivos que ven como se hunden los indicadores que marcan el pulso de la actividad económica. ¿Se podría deslindar de responsabilidades? Si, pero no forma parte del ADN del Misionerismo, desde donde se remarcado hasta el cansancio, y demostrado, que se puede lograr equilibrio fiscal sin trasladar el peso del ajuste hacia la gente. La contracara es palpable: sin financiamiento del sistema de salud, aparecen ejemplos como el Hospital Garrahan; sin financiamiento de la seguridad, crece el delito porque hay menos patrulleros en las calles; sin financiamiento de la educación, aparecen los ejemplos de las marchas universitarias en todo el país en donde docentes y estudiantes piden más presupuesto para las universidades; sin financiamiento para obras de infraestructura, podemos ver rutas destruidas que aumentan exponencialmente el riesgo de siniestros viales, y por último, si se descuidan a los sectores productivos vemos el descalabro que se produce en la industria nacional con cientos de fábricas que cierran y miles de trabajadores que quedan en la calle, y también podemos ver lo que pasan con las economías regionales. No hay que ir muy lejos para ver en primera persona lo que pasa con la yerba mate y la foresto industria.

En lo que respecta a la estructura del Estado, Passalacqua también ha dado señales claras: el inicio de un plan de modernización que se tradujo en la eliminación de más de 100 cargos jerárquicos, la suspensión de ingresos de agentes al ámbito de la administración pública y la prohibición de compras de vehículos para uso oficial a excepción de ambulancias y patrulleros, dan cuenta ello. Pero esto no termina ahi, fuentes cercana al Gobierno afirman que continuarán los anuncios de este tipo.

Desde el Misionerismo también se ha dado un señal bien nítida respecto a cómo pararse frente a un escenario complejo e incierto como el que atraviesa la Argentina que padece brutal enfriamiento de la economía traducido en caída del consumo, parálisis de la actividad y caída estrepitosa de la recaudación en todos los niveles: nacional, provincial y municipal. Lejos de quedarse en sólo en reclamos y esperando que la salvación venga por parte de la Nación -cosa que no va a pasar-, el Gobierno se mueve para la búsqueda permanente de soluciones. Da cuenta de ello el financiamiento obtenido por la Provincia para poder llevar adelante una obra monumental como la línea de 132 kv que unirá Oberá con Alem y generará un alto impacto en lo que respecta a la matriz energética del la Zona Centro de Misiones. La obra está valuada en 75 millones dólares y será financiada con fondos provenientes de la CAF.

En la misma línea, la semana pasada dejó un hecho importante: una comitiva encabezada por el gobernador Passalacqua desembarcó en Perú, en lo que se leyó como la consolidación de una estrategia provincial para consolidar a Iguazú como un destino internacional a través de la conexión aérea con Lima.

En tierras incaicas, el mandatario misionero presentó el destino Misiones ante más de 100 operadores del trade turístico peruano y firmó convenios para la promoción turística de la provincia.

Otra de las grandes noticias de la semana fue el anuncio, por parte del Vialidad Provincial, de la pavimentación de la Ruta Provincial 15, que una primera etapa se desarrollará entre la Ruta Provincial 2 y Colonia La Flor, en una zona cercana a los Saltos del Moconá. El proyecto final planea unir la ruta provincial 2 con la ruta nacional 12, pasando por la ruta nacional 14.

El presidente de Vialidad, Nicolás Mazal Bazán detalló que el proyecto demandará una inversión cercana a los 10 mil millones de pesos y tendrá un plazo estimado de ejecución de 12 meses. La obra será financiada a través de un Convenio de Mutuo de Asistencia Financiera con el Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional.

Las señales libertarias

La Libertad Avanza llegó al poder con la promesa de un verdadero cambio radical: luchar contra la casta y terminar con los privilegios de la clase política. Lo cierto es que el presente dista mucho de aquella esperanza germinada en más de la mitad de los argentinos: lo que se observa es un país sin rumbo, con una economía muy débil y al borde del colapso y, por si faltara poco, una dirigencia enredada en internas y escándalos.

El jefe de Gabinete argentino, Manuel Adorni, quedó en el centro de una polémica política y mediática tras conocerse detalles de viajes recientes que generaron cuestionamientos sobre el uso de recursos vinculados al Estado y la participación de su esposa en una comitiva oficial.

El episodio que detonó la controversia se produjo luego de que se revelara que Bettina Angeletti, esposa del funcionario, viajó a Nueva York en el avión presidencial junto a la delegación oficial que participó del evento económico conocido como “Argentina Week”. El detalle es que la mujer de Adorni no ocupa un cargo público ni formaba parte formal de la comitiva gubernamental, lo que generó críticas desde distintos sectores políticos y un altísimo nivel de negatividad en la opinión pública, generando un fuerte impacto en la imagen del gobierno de Milei.

Ante las críticas, Adorni defendió la decisión y sostuvo que su esposa fue invitada a acompañarlo durante el viaje. También afirmó que los gastos personales derivados de su presencia fueron afrontados por ella misma y no por el Estado.

El funcionario argumentó además que su agenda de trabajo durante la semana en Estados Unidos sería intensa y que por ese motivo había decidido que su esposa lo acompañara. No obstante, la explicación no logró disipar completamente la polémica y el tema continuó generando debate en medios y redes sociales.

La controversia se amplificó cuando comenzaron a circular otras informaciones sobre viajes del funcionario. Entre ellas, un traslado realizado durante el fin de semana largo de Carnaval hacia Punta del Este en un avión privado. Ese episodio también generó interrogantes sobre quién financió el vuelo y si existieron vínculos con empresarios o particulares.

A partir de estas revelaciones, sectores de la oposición impulsaron presentaciones judiciales para que se investigue el caso. Las denuncias buscan determinar si existió algún tipo de irregularidad en el uso de recursos oficiales o si pudieron configurarse delitos como abuso de autoridad o malversación de fondos.

Desde el Gobierno nacional, en tanto, distintos funcionarios salieron a respaldar públicamente a Adorni y sostuvieron que no hubo ninguna irregularidad en los viajes. El propio jefe de Gabinete rechazó las acusaciones y aseguró que se trata de cuestionamientos impulsados por sectores opositores.