
El proyecto busca terminar con las trabas burocráticas mediante un sistema de declaraciones juradas, aprobaciones automáticas para locales de bajo riesgo y un esquema de alivio fiscal para nuevos emprendedores.
El concejal de la ciudad de Posadas, Santiago Horianski, presentó un ambicioso proyecto de ordenanza destinado a transformar de raíz el sistema de habilitaciones comerciales del municipio. La iniciativa tiene como objetivo principal eliminar las demoras administrativas que frenan la apertura de nuevos negocios, implementando un modelo que prioriza la agilidad, confía en el contribuyente mediante declaraciones juradas y establece el control municipal con posterioridad al inicio de las actividades.
«Hoy en Posadas, quien desea abrir un kiosco, una peluquería o un local de ropa se enfrenta a tiempos de espera insostenibles, mientras debe seguir afrontando costos de alquiler, depósitos e impuestos con el local cerrado. Esto no es cuidar a la ciudad, es frenar al que quiere trabajar», fundamentó Horianski.
El proyecto no propone desregular la seguridad ni las normativas sanitarias, sino modernizar el proceso administrativo bajo cinco ejes fundamentales:
1. Habilitación inmediata por categorización El proyecto establece un sistema de riesgo para clasificar los comercios y agilizar los tiempos de respuesta:
- Categoría A (Hasta 300 m² y bajo riesgo): Locales de cercanía, oficinas, peluquerías o negocios minoristas. Obtendrán su certificado digital en el acto mediante la presentación de una declaración jurada. El límite de superficie se amplía de los 100 m² actuales a 300 m², adaptándose a la realidad comercial.
- Categoría B (De 300 a 800 m² y riesgo medio): Contarán con un plazo máximo de tres días hábiles para recibir una respuesta municipal. Si no existen observaciones concretas en ese lapso, la habilitación se emitirá de manera automática, eliminando las demoras injustificadas por «silencio administrativo».
- Categoría C (Riesgo alto): Establecimientos como fábricas, clínicas o depósitos de materiales peligrosos. Estos rubros continuarán bajo el régimen de inspección previa obligatoria para garantizar la seguridad. Sin embargo, rubros gastronómicos de baja complejidad (como pizzerías o bares de hasta 50 cubiertos) entrarán en categorías más ágiles.
2. Control posterior y fin de las clausuras arbitrarias La simplificación del trámite conlleva una mayor responsabilidad para el comerciante. Si se comprueba falsedad en la declaración jurada, el municipio procederá a la revocación, clausura y derivación a la Justicia.
No obstante, el proyecto introduce el concepto del «primer aviso» para faltas formales o menores (como la falta de un cartel o fallas documentales), otorgando un plazo para regularizar la situación sin impedir que el comercio siga funcionando. Las clausuras inmediatas quedarán estrictamente reservadas para tres escenarios: incumplimiento de plazos otorgados, peligro grave e inminente comprobado, o presentación de documentación apócrifa.
3. Portabilidad de documentos y transferencia ágil Para evitar gastos redundantes, la ordenanza introduce la «portabilidad» documental. Si un local cambia de dueño o modifica su rubro hacia uno de igual o menor riesgo sin alteraciones estructurales, los certificados vigentes (fumigación, bomberos, planos) mantendrán su validez. Además, los trámites por transferencias de «fondo de comercio» en el mismo rubro serán simplificados, permitiendo al nuevo inversor utilizar el legajo existente sin reiniciar el expediente desde cero.
4. Fin del negocio de los manuales y gestorías Para combatir los sobrecostos generados por gestores intermediarios, el municipio, a través de su personal capacitado, deberá desarrollar y proveer de manera gratuita los manuales integrales y de procedimientos necesarios para la habilitación de los locales, estandarizando los procesos y aliviando el bolsillo del contribuyente.
5. Cese digital inmediato y Alivio Fiscal El proyecto también aborda la problemática del cierre de comercios. Se implementará un «cese digital al instante» que detendrá automáticamente la generación de nuevas tasas municipales, evitando que la burocracia endeude a quien ya debió bajar la persiana.
Finalmente, para impulsar la economía local, la propuesta incluye un alivio fiscal concreto: los nuevos comercios que abran en locales previamente vacíos estarán exentos del pago de tasas ligadas a la actividad (como inspección, comercio y publicidad) durante los primeros 12 meses, facilitando así el despegue inicial del emprendimiento.
«Posadas tiene que ser una ciudad donde el capital sea bienvenido, donde se respete la propiedad y donde el que trabaja no tenga que mendigarle al Estado para ganarse la vida. Este es un paso fundamental hacia un municipio moderno y eficiente», concluyó Horianski.