
La crisis del transporte público a nivel nacional comenzó a sentirse con fuerza en Misiones, donde desde la medianoche de este jueves se interrumpió el servicio de colectivos en Posadas y el área metropolitana debido a la falta de pago de salarios a los choferes.
La medida fue impulsada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que resolvió una retención de tareas en aquellas empresas que no abonaron la totalidad de los haberes de marzo. Según fuentes del sector, los trabajadores locales aún no cobraron sus sueldos y, en algunos casos, vienen percibiéndolos de manera fraccionada desde hace meses.
El conflicto se enmarca en una situación más amplia que afecta a todo el país. Empresas del transporte urbano confirmaron que no recibieron los fondos adeudados por parte del Estado nacional, correspondientes a subsidios y compensaciones como los atributos sociales de la SUBE. La deuda, según la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP), supera los 30.000 millones de pesos en el interior.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde el impacto también se hace sentir, las empresas redujeron las frecuencias en un 30% en las últimas horas. Sin embargo, desde la UTA advirtieron que los fondos informados por el Gobierno no llegaron a todas las prestatarias, lo que derivó en la medida de fuerza.