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La Costa Sur de Posadas se sostiene como destino para rodanteros

 Turistas coincidieron que la tranquilidad y seguridad del balneario son únicas, así como la belleza de la ciudad en general. Provenientes de otras provincias y países limítrofes, cada familia viajera tiene un sinfín de anécdotas desde que emprendieron su aventura sobre ruedas. La decisión de unirse a ese estilo de vida ocurrió tras la pandemia. Además de la libertad que sienten al viajar, destacan la camaradería y solidaridad que hay entre compañeros de ruta que van conociendo a lo largo del camino. Una de las ventajas más remarcadas en las historias, es que no tienen que pagar alquiler o alojamiento. El mayor gasto de viajar es el combustible, mientras que la comida la van saldando con ventas de sahumerios, artesanías u trabajos online. En este sentido, Grisel Bein contó su experiencia viajera hasta llegar a Posadas. “Junto a mi esposo siempre hemos podido hacer viajes cortos de una semana o diez días. Esta es la primera vez que salimos por cuatro o cinco días pero nos enamoramos de este lugar. Somos de Colonia del Sacramento, Uruguay y acá nos sentimos muy cómodos”, explicó mientras compartía un desayuno al aire libre con su compañero de ruta y otros vecinos rodanteros. Una de las ventajas más remarcadas en las historias, es que no tienen que pagar alquiler o alojamiento. El mayor gasto de viajar es el combustible, mientras que la comida la van saldando con ventas de sahumerios, artesanías u trabajos online. En este sentido, Grisel Bein contó su experiencia viajera hasta llegar a Posadas. “Junto a mi esposo siempre hemos podido hacer viajes cortos de una semana o diez días. Esta es la primera vez que salimos por cuatro o cinco días pero nos enamoramos de este lugar. Somos de Colonia del Sacramento, Uruguay y acá nos sentimos muy cómodos”, explicó mientras compartía un desayuno al aire libre con su compañero de ruta y otros vecinos rodanteros. Según expresó, tienen ingresos fijos por lo que no necesitan realizar trabajos diarios para el sustento y por el momento, tratan de volver a su casa por unos días, antes de emprender otro viaje. “Tenemos una hija de 19 años y ambos tenemos padres grandes. Estamos alargando el viaje un poco en función de que todos están bien en nuestros pagos y nos permitimos quedarnos un poco más y disfrutar de esto que es una belleza”. Mientras observaban el río Paraná, Grisel sostuvo que al estar viajando las prioridades cambian y se debe aprender a disfrutar en otros ritmos. Durante su estadía en la provincia, visitaron las ruinas de San Ignacio, Oberá y planean visitar otras localidades, Saltos del Moconá. “Vamos a realizar el paseo City Tour para conocer atractivos de la ciudad. Antes de venir a Misiones recorrimos varias ciudades del Sur argentino y queremos sumar paisajes del país. Por el momento, acá nos sentimos cómodos y tranquilos y las instalaciones son accesibles. Se nos complica la falta de duchas y electricidad, pero nos comentaron que están trabajando en eso”, concluyó la uruguaya.

Desde Córdoba

Por su parte, Mónica Oliva junto a su esposo y su perra Olivia, emprendieron el viaje desde Córdoba. Es la primera vez que comenzaron a viajar y ya llevan un mes recorriendo Argentina. Ya visitaron varias provincias como Santiago del Estero, Chaco, Corrientes y después decidieron quedarse unos días en la tierra colorada. “Siempre nos gustó viajar y andar mucho. Hemos viajado fuera del país, pero no conocíamos muchas provincias argentinas. A mí me marcó algo en mi vida hace cinco años con la muerte de un hermano y creo que ahí hice un click y después me termine de decidir con la pandemia”, recordó en cuánto al momento en que tomaron la decisión de ser rodanteros.

Durante la pandemia por Covid-19, Mónica perdió su trabajo y en un momento toda la familia se contagió con el virus. Fue en ese trajín que terminaron de tomar la decisión de vender todo lo que podían de sus pertenencias y viajar. “Mi marido es jubilado así que tenemos un ingreso fijo para vivir. Al principio tuvimos muchas trabas pero la idea era seguir, no bajamos los brazos. Hay que acostumbrarse hay porque un cambio de vida muy grande, los primeros días nos costó porque tengo a mi hija en Córdoba, pero hablo con ella todos los días y estoy en contacto, es eso nos mantiene nostálgicos”, contó Mónica, mientras tomaba un mate y acariciaba a Olivia.

En Misiones, recorrieron Oberá, Puerto Rico, Eldorado, San Ignacio, Loreto y Puerto Iguazú. Su amyor sueño es llegar a Alaska, pero de a poco irán recorriendo y sumando más paisajes argentinos. Próximamente, quieren hacer un recorrido por Brasil, ya que es uno de los países favoritos de Mónica. En lo que refiere a gastos de viajar en motorhome, la cordobesa apuntó a los altos costos de combustible y mantenimiento del vehículo. Asimismo, apuntó que en ciudades como Iguazú, los costos de comidas y otras compras, son muy altos y favorecen a extranjeros.

“Esa es la parte no tan favorable, esas ciudades están volcadas al turismo y nos cobran a argentinos lo mismo que a extranjeros. Tal vez le conviene a brasileños y paraguayos por el tema del cambio, pero a nosotros se nos complica sentarnos en esos lugares”, puntualizó. Por el momento, planean seguir unos días más en la ciudad capitalina, disfrutando el lugar y su cómoda casa rodante que tiene cocina, ducha con agua caliente y otros equipamientos. La convivencia con otros rodanteros en Costa Sur es armoniosa y solidaria y según reiteraron varias veces, la seguridad del balneario es única.

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