
Las tecnologías digitales están diseñando un nuevo futuro en la forma en que se atenderán los pacientes. Aquí se presentan cinco tendencias que se van haciendo realidad gracias a los últimos avances.
No se puede negar que los servicios de atención médica en todo el mundo están bajo una intensa presión. Especialmente desde la pandemia, los tiempos de espera pueden ser largos, el acceso a ciertos servicios puede ser limitado y, dependiendo de dónde se encuentre en el mundo, el tratamiento médico puede ser muy costoso.
Las tecnologías de metaverso como la realidad virtual (VR) y otros avances digitales no solo pueden mejorar los resultados de los pacientes; podrían mejorar enormemente el acceso a los servicios de salud. Aquí se exploran cinco formas en que el metaverso puede mejorar la atención médica.
1. Mejorar las citas remotas
Muchas personas ya tuvieron una consulta telefónica o por video con un médico u otro profesional de la salud en los últimos años. Imagínese ponerse un auricular VR y disfrutar de una consulta remota más inmersiva, ya sea un chequeo anual, una revisión de los resultados de la prueba o el diagnóstico de una condición menor que se puede diagnosticar visualmente.
2. Visitar un hospital en el metaverso
Si se lleva esta idea de consultas de RV un paso más allá, es posible que incluso tengamos hospitales virtuales ubicados en el metaverso: clínicas virtuales a las que se accede a través de un auricular, donde los pacientes acuden para citas remotas. Este tipo de entorno es muy adecuado para el tratamiento de la salud mental y, potencialmente, incluso para la fisioterapia (usando cámaras para monitorear el rango de movimiento del paciente en el mundo físico).
3. Tener tu propio gemelo digital personal
La tecnología de gemelos digitales se puede utilizar para crear simulaciones digitales de objetos del mundo real, como máquinas, componentes e incluso ciudades enteras. Pero, ¿Qué pasa con los gemelos digitales del cuerpo humano? Es una idea en la que los expertos ya están trabajando.
Los científicos han utilizado gemelos digitales para imitar las células del corazón para determinar si la cirugía es necesaria o demasiado riesgosa para ciertos pacientes. Y en otros lugares, el proyecto Neurotwin, financiado con fondos europeos, está trabajando para diseñar un gemelo digital del cerebro completo de un individuo. El plan es utilizar el modelo virtual para mejorar el tratamiento de trastornos neurológicos, como la epilepsia.
En otras palabras, cada persona podría tener su propio gemelo digital que permitiría a los profesionales de la salud realizar pruebas en una versión virtual en lugar de la física, y así predecir los resultados de salud y diseñar planes de rehabilitación y tratamiento altamente personalizados. Los proveedores de atención médica podrían incluso “envejecer” su gemelo digital, digamos, diez años o más, para ver cómo las intervenciones que se están realizando ahora podrían afectarle en el futuro. ¿Qué tan asombroso es eso?
4. Mejorar la cirugía
Gracias a las tecnologías del metaverso, pudimos ver a cirujanos de diferentes partes del mundo reunirse para ensayar y realizar procedimientos complejos en un espacio virtual. Esto ya está sucediendo en cierta medida. En un ejemplo, un cirujano en Lisboa, Portugal, estaba realizando una cirugía de cáncer de mama en el quirófano mientras un médico lo guiaba a 900 kilómetros de distancia en España. Con la ayuda de anteojos de realidad mixta, era como si el cirujano que supervisaba de forma remota estuviera en la misma habitación. Esto podría permitir una mejor supervisión y tutoría de los cirujanos recién calificados.
5. Acceder a la terapia inmersiva
La realidad virtual ya está comenzando a establecerse como una herramienta útil en el tratamiento de la salud mental, y la Asociación Estadounidense de Psicología ha informado que la realidad virtual es “particularmente adecuada para la terapia de exposición”. Esto ha dado lugar a la Terapia de Exposición a la Realidad Virtual, o VRET, que (en la actualidad) se utiliza en gran medida para tratar el TEPT y los trastornos de ansiedad.