
Aunque se están haciendo más transacciones que 2022, los valores totales no compensan el avance de los precios de los últimos doce meses.
El uso de tarjetas de crédito es un parámetro de cómo se está comportando el consumo, cuál es el margen de endeudamiento de las familias y cuál es su necesidad de financiamiento.
Según un informe de First Capital Group, la operatoria a través de tarjetas de crédito, registró al 30 de junio un saldo de $3.064.771 millones en la Argentina, lo que dejó como resultado un aumento de un 5,4% nominal respecto al cierre del mayo, un valor que está por debajo de los valores de la inflación esperada para este período. Desde diferentes consultoras estimaron un avance del IPC cercano al 7% para ese mes.
El crecimiento interanual, en términos de valor, llegó al 90,3%, quedando también por debajo de los niveles de la inflación estimada del año, arrojando en consecuencia una baja en términos reales.
Impulso y expectativas
De esta manera, se revirtió rápidamente el resultado registrado en mayo, cuando la misma consultora midió un crecimiento en los montos operados con tarjeta de crédito. De acuerdo al análisis, en mayo, las operaciones con tarjetas de crédito habían registrado un saldo de $2.909.016 millones, con lo que habían alcanzado un crecimiento nominal del 11,6% en comparación a abril, aunque solo se habían incrementado 94,8% nominal en la variación interanual.
“El impulso de crecimiento real que parecía retomar el mes pasado, no fue sostenido, seguramente por eso en los últimos días, hemos presenciado una vez más, el relanzamiento del programa “Ahora 12” con tasas subsidiadas, con nuevas exigencias para los sectores adherentes, mayores montos financiados y con el requisito de que sean productos de fabricación nacional”, explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.
“Veremos el mes próximo, si el programa cuenta con el beneplácito de los bancos, comercios y consumidores, pero está claro que, si no hay permanentemente nuevos anuncios, la tendencia es a la baja de las carteras de créditos personales”, agregó.
Transacciones
Como lo demuestran los números relevados por la consultora, los montos operados con tarjeta de créditos crecen en términos nominales, pero caen en términos reales. Eso quiere decir que no aumentan lo suficiente como para contrarrestar la pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación.
Lo llamativo, es que la cantidad de transacciones es mayor. De acuerdo al último informe de pagos minoristas del Banco Central (BCRA), en mayo pasado se realizaron 111.246.116 pagos con tarjeta de crédito, un 8,1% más que las 8.353.142 transacciones realizadas con ese medio de pago en igual mes del año pasado.
Si bien se trata de un dato anterior, los resultados presentados por el BCRA indican que la tendencia de crecimiento se ha repetido durante todo el año. Por tanto, se están usando más la tarjeta de crédito en Argentina, pero por montos más bajos.
En este escenario, es importante recordar que en los últimos meses hubo repetidas subas de las tasas de interés. Al comenzar el año, la tasa de política monetaria era de 75% y tras varios ajustes hoy se ubica en el 97%, o un 154,88% de tasa efectiva anual.
Si bien esa medida genera mayor rendimiento en plazos fijos y otras inversiones, también encarece la toma de créditos y el financiamiento a través de tarjetas de crédito.