
Enfermedades como la influenza y el virus sincitial respiratorio (VSR) no fueron las únicas que se vieron afectadas por la pandemia de COVID-19. El Streptococcus pyogenes, una bacteria causante de diversas infecciones, ha experimentado un crecimiento significativo en su influencia en la población, especialmente entre los más jóvenes.
Durante el periodo de confinamiento, muchos virus y bacterias estuvieron «guardados», lo que ha llevado a un aumento en su circulación ahora que las restricciones se han relajado.
Un informe alarmante advierte que los niños menores de 10 años representan el grupo de edad más afectado por el Streptococcus pyogenes. Este aumento puede deberse al inicio temprano de la temporada de infecciones respiratorias, coincidiendo con la circulación de virus respiratorios y el riesgo de coinfecciones virales, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar una enfermedad invasiva por estreptococos del grupo A. Sin embargo, el comunicado aclara que el riesgo de infección invasiva en la población general sigue siendo bajo en la actualidad.
El informe también revela que, en el año 2023, se confirmaron 51 casos de infección por Streptococcus pyogenes en menores de 10 años, lo que representa el 43,2% del total de casos confirmados. Además, se observa una mayor frecuencia de fallecimientos en los grupos de edad de 5 a 9 años y de 65 a 69 años.
El Ministerio de Salud Nacional ha emitido un comunicado que destaca un preocupante incremento del 281% en los contagios en todo el país en comparación con el año anterior. Según el comunicado, el aumento de casos en Argentina se ha producido a partir de finales de 2022, coincidiendo con la circulación de virus respiratorios. Sin embargo, no se observó esta relación en el inicio de 2022, a pesar de una alta circulación viral, principalmente del virus de la influenza.
Las provincias más afectadas por el Streptococcus pyogenes en 2023 son Buenos Aires, Santa Fe, Chubut y Tierra del Fuego, con un total de casos confirmados acumulados. Además, el análisis de la curva epidemiológica revela un aumento sostenido de los casos confirmados en las últimas semanas, alcanzando un pico en la Semana Epidemiológica 25 con 14 casos.
La situación preocupa a las familias, ya que los niños son especialmente vulnerables a las enfermedades respiratorias y los virus durante la temporada invernal. Con la llegada de las vacaciones de mitad de año, estos cuadros pueden interrumpir el descanso y generar preocupación en el entorno familiar. Es fundamental seguir las medidas de prevención, como el lavado de manos frecuente, el uso de mascarillas y la ventilación adecuada de los espacios, para reducir el riesgo de contagio y proteger a los más pequeños.